Antropólogos, restauradores, historiadores y conservadores han encontrado en Muaco, población paleontológica del estado Falcón, vestigios de asentamientos humanos. El restaurador y conservador Andrés Eloy Céspedes Reyes piensa que se pudiera estar en “presencia de un baño judío -mikve- ya que está ubicado en la naciente de un manantial, pero aún hay mucho por investigar y certificar”. Hace cinco años, aproximadamente, fue descubierta una mikve en Coro, donde hoy funciona el Museo Alberto Henríquez.

Coro. En la paleontológica Muaco, población falconiana ubicada a 2,5 km de La Vela y a unos 16 km de Coro, capital del estado Falcón, antropólogos, restauradores y conservadores han encontrado vestigios de lo que pueden ser nuevas evidencias de asentamientos humanos cuyos rastros fueron hallados en las costas con mirada al mar Caribe.

Entre las excavaciones de José María Cruxent (1911-2005), padre de la en Venezuela, se cuentan muchos hallazgos, entre ellos está el de la industria lítica (producción de herramientas de piedra) paleoindia de la serie Joboide, originaria de Paraguaná, y sus complejos sucedáneos, en el estado Falcón.

Las investigaciones de Cruxent permitieron demostrar la presencia del hombre primitivo en el territorio venezolano hace más de 13.000 años, en asociación directa con la fauna pleistocena.

Estos descubrimientos paleontológicos no se han quedado en el encuentro de la pelvis de un mastodonte juvenil (1960 – 1970) cazado con una punta de lanza tipo clovis, con filos paralelos o convexos, sino que arqueológicamente hay más que contar.

Actualmente, colaboradores de las investigaciones de Cruxent se han mantenido con esfuerzos propios realizando trabajos de campo y se han topado con una estructura ubicada cerca de una casa o estructura colonial que “asemeja una pileta de grandes dimensiones”, informó a Crónica.Uno, Manuel Zavala, arqueólogo miembro del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) e historiador.

Zavala realiza investigaciones en la zona sobre el rescate de la tradición oral e historia local del estado Falcón y desde hace dos años estas se encuentran centradas en las comunidades de Guaibacoa, Taratara y El Carrizal.

El arqueólogo e historiador no descarta que la construcción pudiera ser una pileta de uso ritual perteneciente a la cultura Sefardí y propiedad de alguna familia pudiente de la época colonial.

El restaurador y conservador Andrés Eloy Céspedes Reyes, egresado de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (Unefm), coincide en asegurar: “Pudiéramos estar en presencia de un baño judío, ya que está ubicado en la naciente de un manantial, pero aún hay mucho por investigar y certificar”.

De ser cierta esta presunción hay mucho que relacionar, pues, La Vela, y con ella Muaco —que fue el primer puerto de Venezuela por su cercanía a las costas holandesas— fue y es escenario de un intercambio comercial, cultural e incluso de contrabando desde la época colonial y hasta los momentos.

En relación con la historia comercial, en la época de la colonia esta se establecía con países como Holanda, México (Veracruz) y y la cultura judía estaba muy presente en la actividad económica.

No es de asombrarse que asentamientos judíos hayan estado en Muaco, pero aún investigamos”, dijeron los investigadores.

Hay que tomar en cuenta que como hay evidencia de cultura Sefardí en Curazao y desde la colonia se comprueba el intercambio con las islas ABC no sorprende que puedan haberse instalado secretamente familias judías en Muaco y La Vela.

Muaco
La malla tensil del museo fue desmantelada. Foto: Cortesía.
Falcón tiene una de las tres mikves certificadas en el mundo

Hace cinco años, aproximadamente, fue descubierta una mikve en Coro, donde hoy funciona el Museo Alberto Henríquez, en el paseo Talavera de la capital falconiana.

La mikve se define como un baño ritual judío en el que purificaban no solo a personas, sino los utensilios de uso doméstico.

Las dimensiones, estructura y materiales de las mikve son variadas y dotadas de varios escalones, no obstante, debe ser construida de un modo tal que la altura del agua llegue al pecho de la persona, y con una capacidad de 200 galones de agua o 760 litros, de acuerdo con un estudio sobre la importancia y uso en la cultura judía de la mikve encontrada en Coro. El estudio lo hizo el rabino, doctor William Pitter.

En el mismo se detalla que, por normativa judía, el agua debe provenir de una fuente natural, ya sea de lluvia o de un manantial; y una mikve llenada con agua de tubería es inválida.

La mikve encontrada en Coro fue la primera de este tipo en la nación. Una de las tres que existen en el mundo y la única de tres niveles.

Su ocurre cuando el profesor y antropólogo de la UCV, Carlos Alberto Martín, examinaba un cementerio de osamentas encontradas en casa de la familia Senior, la cual fue levantada en 1775 y comprada en 1840 por Abraham Senior, un judío que vino al país desde Curazao.

Las otras dos de las que se tenga conocimiento en Suramérica, una está en Uruguay y la otra en Brasil.

Apoyo y recursos para más exploraciones

Los investigadores han realizado las prospecciones desde hace unos ocho meses. Todo con recursos propios.

El Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) que conoce de las exploraciones aún no ha emitido los permisos necesarios para ahondar, extender y ampliar las investigaciones, así como tampoco ha otorgado el apoyo interinstitucional como organismo garante, de protección y resguardo del bien material o inmaterial hallado.

Muaco revela más historia oculta de Venezuela

El Carrizal en Coro —población donde fue encontrado el lienzo de La Guadalupe— y Taima-Taima eran los caminos coloniales para la defensa de la costa. De allí que se formaran asentamientos humanos como El Carrizal y Guaibacoa que impedían las invasiones holandesas.

Durante la Cuarta República se certificó el paso de José Antonio Páez. Además, se señala que el libertador Simón Bolívar en 1826 anduvo por la zona.

Es decir, que en Muaco se encuentran hilos históricos importantes tanto en la construcción del pasado como de la identidad nacional.

Por ello, los investigadores afirman que no es de extrañar que en la poligonal que conforma el parque Taima-Taima se encuentre una gran variedad de riquezas arqueológicas y geológicas y es exactamente lo que Zavala y Céspedes están tratando de delimitar.

Zavala explica que aún falta por caracterizar los petroglifos de Curuchuchu; delimitar los sitios contemporáneos de origen histórico como el de la guerra de Taratara, donde Juan Crisóstomo Falcón tuvo una participación importante en compañía de Antonio Guzmán Blanco.

Es decir, estos sitios de ocupación humana esperan ser datados, registrados y caracterizados dentro de la propia poligonal. Entre estos, la comunidad de Curazaito y La Guadalupe o Taima Curazao, como se le conoce.

Estas comunidades fueron sitios de ocupación tardía durante la colonia y que muestran en su cultura materiales de cerámica europea, por lo que no se descarta la presencia de comunidad judía en el lugar.

Museo a cielo abierto perdió su parque arqueológico y paleontológico

Falcón en su totalidad es un museo arqueológico y paleontológico a cielo abierto. Constantes excavaciones y hallazgos caracterizan esta parte del occidente venezolano.

Hacia el municipio Democracia, lo más nuevo es el reporte de geoglifos zoomorfos, los cuales representan una variedad de figuras como aves, mamíferos y reptiles.

Al respecto, Felipe Torrealba, explorador y escultor, ha dicho que se trata de una red de geoglifos ubicadas en la zona noroccidental de Venezuela, los cuales fueron descubiertos utilizando imágenes satelitales y chequeos preliminares de campo.

Estos geoglifos tampoco han sido certificados por la falta de apoyo interinstitucional e interés por parte del equipo del Centro de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas y Paleontológicas (Ciaap) de la Unefm, así como por la falta de disposición y voluntad del Estado venezolano para iniciar las exploraciones de campo. Todo el trabajo se ha realizado con recursos propios.

Muaco
La garita de vigilancia y los depósitos del parque Antropológico y Paleontológico están abandonados. Foto: Cortesía.

De los hallazgos paleontológicos y megafauna se han dateado tortugas marinas gigantes en Urumaco pertenecientes a especies como: palustres marinos del género Podocnemis, de agua dulce (género Chelus) y gigantes (Stupendemys).

La megafauna del Pleistoceno (época geológica que comenzó 2,9 millones de años atrás y finalizó hace 12.000 años hasta el paleoindio) dan indicios de que el suelo falconiano tiene mucho que aportar a la ciencia y a la historia de cómo se pobló el continente americano. Y eso se encuentra en Taima Chelas, que es uno de los mejores lugares datados de América. Cuenta con 26 dataciones y con una coherencia en la cronología que lo hace un espacio de ocupación en la zona entre los 14.000 y 20.000 años.

Sin embargo, el mismo lugar que el 20 de agosto de 2005 fue inaugurado para inmortalizar el hallazgo de José María Cruxent, donde el cazador se sorprende al encontrar al mastodonte de hace más de 13.000 años, hoy no existe en su plenitud y belleza. Solo quedan ruinas y los vestigios de saqueos en el parque Arqueológico y Paleontológico de Taima – Taima. Son seis años de abandono por parte de las autoridades responsables del cuidado y manejo del mismo.

El parque también ha sufrido el ultraje y los saqueos por parte de los mismos pobladores de Taratara y zonas circunvecinas, que han visto en el metal una salida rápida a la crisis económica y alimentaria que los azota, así como a 90 % de los venezolanos.

Esto no justifica la sustracción de la malla tensil que construyó el arquitecto Carlos Henríquez Hernández, la cual obtuvo un premio en la bienal de arquitectura en Ecuador. Esta malla constaba de diez conchas tensadas para crear la cubierta del área de 800 metros cuadrados de excavación del museo.

Algunos apuntan que el no tener claro las responsabilidades de cada institución ha traído como consecuencia desacuerdos para poder mantener a flote el parque de referencia paleontológica en el continente.

Ni la Unefm, ni el IPC han mantenido los espacios abiertos: “Ni siquiera el mantenimiento básico de las instalaciones se han realizado desde hace seis años”, afirman los investigadores.

La estructura del museo Ángel Segundo López en el que reposa la réplica de la pelvis del mastodonte está cerrada. El encargado para su cuidado vive en Coro y no se le ha visto por la sede que pertenece a la Unefm.

En este sentido, el equipo reporteril de Crónica. Uno buscó la posición de las autoridades universitarias y no atendieron el llamado.

Sin embargo, el exrector Luis Dovale (2014 – 2015) dejó claro que para su salida de la rectoría el museo comunitario estaba funcionando y contaba con el encargado y responsable del mismo. Señaló que ya para esa época se mantenían los recortes presupuestarios de la Unefm y apenas si entregaban recursos para la academia.

Se hacía difícil mantener la investigación y la extensión. pero lo dejé funcionando”, dijo.

No quedarse de brazos cruzados

Nadie puede negar la compleja crisis humanitaria del país, pero los expertos coinciden en afirmar que se debe hacer algo ante lo que debe ser resguardado. “No podemos quedarnos de brazos cruzados porque el material está ahí en el parque y en la poligonal”.

Los investigadores reiteran que en la medida de sus posibilidades irán adelantando las investigaciones para que no se pierda lo que han hecho otros.

“Quien ama las cosas del pasado es quien se prepara para el futuro”. Frase de José María Cruxent al explorador Felipe Torrealba en el año 1980. El padre de la Antropología en Venezuela se la dedicó en un libro a Torrealba, quien la compartió al equipo de Crónica.Uno.

El rescate y relanzamiento del parque Arqueológico y Paleontológico Taima-Taima, para Dovale, debe ser una prioridad de Estado, quizá no en el mismo lugar porque la malla tensil creó un microclima que alteró el área por la aparición de vegetación no propia de la poligonal.

Sin embargo, a lo interno se están delimitando las potencialidades del parque porque en Taima-Taima no todo es paleontología.

Fuentecronica

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