Diario Judío México - En México, la IBERO, es una universidad pionera en realizar investigaciones sobre los beneficios del ayuno desde el punto de vista terapéutico y de manera interdisciplinaria, con el objetivo de ayudar a las personas a prevenir enfermedades, así como a controlar padecimientos como la diabetes tipo 2, señaló la Dra. Teresa Ochoa Rivera, académica de tiempo completo en el Departamento de Salud de esta casa de estudios.

De acuerdo con la especialista, existen evidencias científicas, tanto en animales como en seres humanos, de que con un ayuno intermitente o ayuno total se induce al proceso de autofagia, un estado catabólico que permite depurar el organismo a nivel celular de todos aquellos desechos metabólicos, virus y bacterias perjudiciales para el organismo, con lo cual se puede mejorar la salud de los individuos. Por esta razón, en la actualidad existen diferentes equipos en el mundo trabajando sobre los efectos del ayuno en diversas enfermedades.

“En México no existen grupos de investigación que estén trabajando en el ayuno. En la IBERO tenemos dos años trabajando, hay pocos grupos en Latinoamérica; por ejemplo, existe uno en Perú que ya lo está investigando. Pero el trabajo fuerte está en Alemania, Rusia, España y Estados Unidos, donde se ha documentado, desde el siglo XVIII, que el ayuno puede prevenir, controlar e incluso curar enfermedades reumáticas, cardiovasculares y otro tipo de enfermedades, incluyendo las relacionadas con el sistema inmunológico”, señaló la doctora en Antropología Social por la IBERO.

En entrevista, la Dra. Ochoa platicó que, con la investigación que realiza la IBERO, a través del trabajo de un equipo de cinco investigadores, se busca trabajar con el ayuno, de manera preventiva, para una población sana, para controlar y prevenir diferentes enfermedades, así como con pacientes diabéticos, pero de manera integral.

Enfatizó que, en México, nadie trabaja el tema del ayuno, por lo cual IBERO es pionera, viéndolo desde una perspectiva interdisciplinaria, pues no sólo genera beneficios fisiológicos, sino de la mente y del espíritu.

“Queremos posicionarnos, desde el punto de vista académico, en el tema de ayuno. Hemos participado en foros en la UNAM y en la UAEM, así como presentado conferencias en el International Congress of Nutrition, el congreso de nutrición más importante a nivel mundial. El año pasado, en Argentina, presentamos avances de nuestra investigación. En julio, presento esta perspectiva interdisciplinaria en un congreso de ciencias sociales interdisciplinarias, en Granada, España”, platicó la investigadora, quien realizó la Maestría en Nutrición y Alimentación para los Países en Vías de Desarrollo, en Montpellier, Francia.

Actualmente, el equipo de investigadores de la IBERO realiza una revisión sistemática de la literatura sobre el ayuno, ayuno intermitente, restricción calórica y la diabetes tipo 2, una de las enfermedades más prevalentes en México. La siguiente fase de la investigación será trabajar con personas diabéticas de manera integral.

“La idea es ayudar a las personas para que todos estemos mejor. La diabetes y otras enfermedades se pueden prevenir con la práctica del ayuno. Nuestra meta es crear un programa interdisciplinario desde una visión integrativa en donde la persona sea tratada desde todas las esferas del ser humano: mente, cuerpo y espíritu”, dijo Ochoa.

El equipo de investigación de Ochoa está integrado por la Mtra. Miriam López Teros, coordinadora de la Especialidad Nutrición Gerontológica; el Dr. Marco Alberto Gamboa Meléndez, quien trabaja la perspectiva molecular de la diabetes; la Mtra. Jessica Tello Casillas, quien ha hecho una revisión sistematizada sobre enfermedades cardiovasculares, diabetes y ayuno; Dr. Ángel Francisco Méndez Montoya, coordinador de la Maestría en Teología y Mundo Contemporáneo, quien estudia la dimensión somático-espiritual del ayuno; la Dra. Ericka Escalante Izeta, quien analiza las implicaciones del ayuno en los estados de conciencia.

La Dra. Ochoa platicó que, como muchas investigaciones, el proyecto del ayuno, nació de un interés personal, pues desde hace muchos años ha estudiado el modelo de salud y la alimentación en la cultura azteca. Recordó que, leyendo el Códice Florentino y otros libros históricos, se dio cuenta de que muchas de las actividades y de la vida cotidiana de los aztecas estaba presente el ayuno.

Antes de cualquier cosa importante en su vida, ellos ayunaban. Por ejemplo, cuando se casaban, ayunaban cuatro días antes de la ceremonia, tanto los que iban a unirse en matrimonio, como los padres de los futuros esposos y el sacerdote que los iba a casar. “El ayuno para ellos era purificación y también era un momento importante para estar en comunión con el Señor del Firmamento, como le decían a Dios”, apuntó.