Comandante Montoya (Colombia) muestra cadenas de las FARC

Diario Judío México - El nuevo comandante del ejército colombiano, general Óscar González, aseguró ayer que su compromiso es aplicar drásticas sanciones a los militares que incurran en delitos como desapariciones forzadas o ejecuciones extrajudiciales, denuncia que costó el cargo al anterior comandante militar, Mario Montoya. La guerrilla de las FARC celebró el lunes en un comunicado la destitución de 27 militares colombianos.

“El conocimiento público de estos hechos es un triunfo de los sectores democráticos y de los luchadores por la paz, la justicia social y la verdad, pues oficialmente se reconoce que detrás de tanto crimen e ignominia contra nuestro pueblo, lo que se oculta es el terrorismo del Estado”, indica el texto. El comunicado, expedido por el “Secretariado” -mando central- de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue divulgado este lunes por internet a través de la agencia Anncol, cercana a esa guerrilla.

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, reveló en México que el Gobierno de su país pagó 5.000 millones de pesos (1,7 millones de euros) al informante que suministró los datos de la ubicación en Ecuador del campamento. En esa ubicación exacta se encontraba el ‘número dos’ de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Luis Édgar Devia, alias ‘Raúl Reyes’.

Uribe, quien está de visita oficial en México, aseguró que gracias a la información suministrada en su momento, lograron ubicar el lugar en el que se encontraban los guerrilleros de las FARC en el lado ecuatoriano, específicamente, en la localidad fronteriza de Sucumbíos (sur de Ecuador).En este sentido, el mandatario colombiano hizo un llamamiento a las autoridades mexicanas para que adopten políticas similares para combatir el crimen organizado, que en estas últimas semanas ha cobrado la vida de decenas de personas en varios estados de México.

El escándalo por la muerte de los jóvenes -que habían desaparecido en la localidad de Soacha, afueras de Bogotá- provocó la renuncia del comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, uno de los oficiales más cercanos al presidente Alvaro Uribe, y de 27 de sus hombres, incluidos los tres generales.

El caso desató un escándalo y fue catalogado en la prensa local como un nuevo episodio en la serie de hechos falsos que lleva a cabo el Ejército para mostrar resultados en la lucha contra las guerrillas izquierdistas. Se conoce como el escándalo de los “falsos positivos”.

El jueves, vetó a tres bases militares colombianas involucradas en casos de desaparición de civiles.

Fuente: http://www.infolatam.com/entrada/colombia_nuevo_comandante_promete_mano_d-11094.html