Diario Judío México - El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, manifestó que su país está dispuesto a demarcar su frontera marítima con , una medida que podría resolver la disputa entre ambos países, que están técnicamente en guerra, por el gas y el petróleo de la zona.

Berri le dijo al general italiano Stefano Del Col, jefe de la misión de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL), desplegada en el sur del Líbano, que “estamos listos para demarcar las fronteras marítimas del Líbano y de la Zona de Económica Exclusiva utilizando el mismo procedimiento que fue usado para trazar la Línea Azul bajo la supervisión de las Naciones Unidas”, señala un reporte de la Agencia de Noticias Nacional Libanesa.

La Línea Azul es la frontera entre y el Líbano que fue trazada por la ONU cuando las tropas del Estado judío se retiraron del sur del Líbano en el año 2000. Beirut diputa partes de la frontera y reclama las Granjas Shebaa, una zona conocida por como el Monte Dov, en las Alturas del Golán.

De Col se mostró optimista de que sus fuerzas podrían ayudar a resolver las disputas sobre un espacio triangular de aproximadamente 860 kilómetros cuadrados en el Mar Mediterráneo.

El vértice del triángulo se encuentra en Rosh Hanikra, en la frontera entre y el Líbano, y se extiende en dirección a la zona marítima económica de Chipre. En el área se han descubierto recientemente reservas de gas que se calcula que podrían generar 600 mil millones de dólares en las próximas décadas.

El Líbano firmó el año pasado un acuerdo con un consorcio internacional para comenzar las perforaciones exploratorias marítimas en 2019.

En respuesta, la Knéset (Parlamento de ) promovió el Proyecto de Ley de Áreas Marítimas, una legislación que formalizaría la frontera marítima entre los dos países, y que otorga a derechos sobre una parcela de mar potencialmente lucrativa.

Reiterados intentos de la ONU y Estados Unidos para resolver la disputa han fracasado. El año pasado, Berri rechazó una propuesta de EE.UU. presentada por el entonces secretario de Estado, Rex Tillerson, calificándola de “inaceptable”.

El mes pasado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, volvió a ofrecer a Berri la mediación de su país, pero el Departamento de Estado indicó que no hubo progresos.