Diario Judío México - El rabino Carlos Tapiero, vicedirector de la Unión Maccabi Mundial y su director de Educación, mantuvo una entrevista con ItonGadol sobre los últimos Panamericanos y Europeos.

Además, adelantó que en septiembre se llevará a cabo en Buenos Aires el Seminario Continental de Macabi Tzair CLAM, que es “el encuentro judío-sionista de educación no formal más grande del mundo”.

Sinagoga de

-¿Qué significa para usted, desde lo personal y desde su trabajo, vivir tantos acontecimientos importantes en la familia macabea este año? 
-En lo personal y en cuanto a trabajo, para los Panamericanos tuvimos una coproducción con Macabi para el lanzamiento del programa Macabi FLF, el foro de líderes futuros. El lanzamiento fue durante los Panamericanos y demandó mucha preparación. Si bien siempre eso recae mucho más en que en nosotros, fuimos parte y somos los iniciadores del proyecto a nivel mundial. Además, los Panamericanos fueron un éxito extraordinario en el continente. Y en los Juegos Europeos, que acaban de terminar hace unos días, mi participación fue mucho mayor, porque soy el codirector de educación de los juegos. Entonces, el programa de paseos por , la judía y la general, los shabatot para todos los hoteles con sus rabinos, el pre Kabalat Shabat, que fue impresionante, estuvo bajo mi directa responsabilidad. Por lo tanto, para mí hay un involucramiento personal muy grande.

-Teniendo en cuenta el año 2019, ¿hacia dónde está yendo el mundo macabeo?
-Desde dos niveles distintos, primero, estamos yendo hacía el crecimiento. Mientras el mundo judío decrece en tantos niveles diferentes, por asimilación, la destrucción o el debilitamiento de muchas de sus instituciones y organizaciones, tanto locales como mundiales, en Macabi seguimos creciendo. Estamos haciendo nuevas filiales de nuestra dirigencia joven, estamos haciendo también nuevas filiales de Macabi Joven en el mundo. Mientras que otros movimientos se debilitan, Macabi trabaja en dos ideales: continuidad judía y sionismo, en la forma más general de ambos, haciendo un paragua muy amplio, dando mucho y pidiendo poco. Eso hace que la gente en forma voluntaria, se sume a las filas del Movimiento Macabeo. En un segundo nivel, vamos apostando por nuestra renovación de filas, tanto en las educativas como en las dirigenciales. Estamos apostando por el futuro de la forma más concreta, capacitando cuanto más podemos a nuestra gente joven, dándoles más herramientas, intentando darle más sentido.

-¿Cómo se le da más sentido?
– Por ejemplo, en los Juegos Europeos podemos dar contenido judeo-sionista. Si bien la mayoría de las actividades son deportivas, todo el resto del tiempo tiene que ver con vincularse con comunidad, conectarse con Shabat, conectarse con una centro activo que tiene contenidos, hacer una noche de celebración del Estado de , congregarse juntos en la sinagoga más grande de Europa, en la segunda más grande del mundo y cantar juntos el Hatikva. Cuando das contenido en las ocasiones que los judíos quieren estar en forma voluntaria, aún se pelean para estar, compiten para poder estar, entonces eso te da cierta garantía de futuro.

-¿El segundo nivel es la renovación?
-Sí, es la inversión en la juventud. Todo el mundo hace eso, pero hay que hacerlo bien, hay que tratar de entender el mundo de los millennials. Todo el tiempo seguimos inventándonos, como organización, como movimiento. En nuestro FLF, el foro de líderes futuros, nosotros creamos un modelo que no existe en otro lado, y cuando invitamos a otras organizaciones a que se sumen, inmediatamente vemos que son parte del modelo más tradicional, que no son hoy en día efectivos. Hoy en día la vida judía son distintos cocteles y hay que aprender a cambiar los contenidos.

Inauguración en

-¿Maccabi está generando un rescate de vida judía?
-Sí, eso es cierto. Pero cuando uno habla de rescate, suena medio dramático. A veces se rescata, porque hay gente que estaba muy perdida y de pronto se consiguen grandes logros. El tema es darle alternativa a aquellos que tengan cierto vínculo con lo judío. Cuando les das una alternativa desde donde más les gusta, lo vas a lograr. Y otra cosa importante es que siempre hay que dar sentido. Antes hablábamos de contenido, y hay que dar sentido. Si la gente siente que está haciendo algo que tiene sentido, le representa algo, entonces se involucra, lo siente propio. Ayudamos a clarificar ese sentido.

-¿Qué análisis hace de las actividades que se llevaron a cabo tanto en como en ?
-Fueron dos mega-eventos que uno esperó, con los que uno sueña, que son únicamente superables por la Macabeada en , pero combinados son un número parecido a la Macabeada. En la Macabeada hay 10.000 deportistas de todo el mundo, de 80 países. Acá hubo casi 4.000 en y casi 3.000 en . Combinados estamos hablando de dos eventos gigantescos, maravillosos y muy felices.
Los que organizamos estos eventos por muchos años, somos muy críticos con ellos. Pero en general, creo que hemos vivido experiencias muy felices en y en . Siempre se puede mejorar o hacer algo distinto, pero el producto final, en ambos casos, fue muy feliz. Eso nos llena de satisfacción como movimiento.

-¿Cómo ve a Latinoamérica después del evento en México?
-Todo lo que diga siempre va a ser poco, porque las instituciones macabeas son gigantes. Entonces, si hablamos sólo de Buenos Aires, cada una de las instituciones produce permanentemente un montón de cosas. Lo que puedo contar de Maccabi Mundial en Latinoamérica es que nos toca ahora el Seminario Continental de Macabi Tzair CLAM en Buenos Aires, que es el encuentro judío-sionista de educación no formal más grande del mundo. Vamos a tener a 450 educadores de 14 países en septiembre.