Diario Judío México - Después de que, durante las últimas semanas, China envió exitosamente una misión no tripulada al lado oculto de la es el siguiente país que quiere incorporarse a la carrera espacial del siglo XXI, a través de un vehículo espacial desarrollado por la empresa SpaceIL.

En caso de alcanzar exitosamente la superficie del satélite, se convertiría en la primera nave espacial privada que realiza un alunizaje. Pero esta no será la única innovación realizada por el vehículo Beresheet, debido a que este posee la tecnología para impulsarse a sí mismo en el suelo lunar para emprender el despegue de regreso a casa.

El nombre del vehículo es una frase hebrea que significa ‘en el principio’, y fue desarrollado por SpaceIL, una compañía creada para competir en el concurso Google Lunar XPrize, que prometía 30 millones de dólares a quien pudiera desarrollar y alunizar un vehículo. El concurso quedó vacante el año pasado; sin embargo, la compañía continuó con el desarrollo de Beresheet.

El plan es que este despegue desde Cabo Cañaveral a bordo de un cohete Falcon 9, desarrollado por SpaceX. Este lo llevaría solo a la primera fase de su viaje, sin embargo, proveerá el 90 por ciento de la energía necesaria para realizar la misión. A partir de aquí, el sistema de propulsión le permitirá posicionarse para realizar el aterrizaje.

Una vez ahí, la misión solo durará unos cuantos días, ya que el vehículo está diseñado para un periodo corto de tiempo; y comenzará su viaje de regreso dando un pequeño ‘salto’ sobre la superficie lunar, el cual le dará el impulso necesario para volver. De tener éxito, cambiará la percepción de los viajes espaciales, tanto en la iniciativa privada como en Medio Oriente.

Con información de Newsweek en Español.