Diario Judío México - Elevar a permanente la tregua de 72 horas iniciada ayer por la mañana en Gaza es el objetivo de los negociadores israelíes llegados a media tarde a El Cairo para buscar a través de los mediadores egipcios un entendimiento con las facciones palestinas. La tregua, que se inició a las siete de la mañana (hora española), se vio acompañada de la retirada total de las tropas hebreas de la Franja. Los israelíes ya se habían replegado el pasado fin de semana de casi todo el territorio gazací, pero hasta ayer por la mañana mantenían una fuerte presencia de soldados en Rafah, junto a la frontera egipcia.

Por primera vez en 29 días, desde el pasado 8 de julio, la población de Gaza pudo salir ayer con cierta tranquilidad a las calles, donde comprobaron los destrozos de unos ataques que han acabado con la vida de 1.867 palestinos y han causado heridas a otros 9.563. De los muertos, más de 400 son niños, según un balance establecido por Unicef en el que se cifran en 2.500 los menores heridos.

Sin embargo, antes de pensar en reconstruir hay que afianzar la tregua, aspecto en el que juegan un papel capital las negociaciones de El Cairo. Los diversos grupos palestinos, reunidos en la capital egipcia desde el fin de semana, alcanzaron el lunes por la noche un difícil entendimiento sobre las condiciones del alto el fuego, en el que incluyen el fin del bloqueo a Gaza y la liberación de los presos. Los mediadores egipcios debían entregar ayer por la tarde ese documento a los israelíes para su examen.

En paralelo a la negociación los palestinos buscan que la condena de buena parte de la comunidad internacional a la agresión israelí tenga algún tipo de plasmación oficial. Así, el ministro palestino de Exteriores, Riad al Malki, afirmó ayer en la sede del Tribunal Penal Internacional en La Haya que su Gobierno está decidido a perseguir los “crímenes de guerra” que, asegura, ha cometido durante estas semanas en Gaza.

Desde el interior de la propia ONU, la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Navi Pillay, solicitó a que asuma sus responsabilidades por “las crecientes evidencias de crímenes de guerra” perpetrados por el Ejército israelí en Gaza.

En Londres, la secretaria de Estado británica de Exteriores, Sayeeda Warsi, anunció su dimisión en protesta por la postura del Gobierno del conservador David Cameron, que, a su juicio, no ha actuado con suficiente contundencia para evitar “la matanza de civiles inocentes”.