Diario Judío México - La familia de dos niños judíos Bnei Anusim de Nuevitas, en Camagüey, ha decidido llevar a sus hijos a clases aunque les quitaron la kipá a la entrada del centro estudiantil.

“Habían oficiales de la Seguridad del Estado en ambas escuelas. La madre entró y le dijo a la guía, María Teresa Hernández, que ya no había kipá en la cabeza del niño. Explicó que quien la quitó fue el padre biológico [del hijo mayor], el señor Martínez Fonseca, bajo presión total”, declaró a Radio Martí Olaine Tejada.

Tejada añadió que “la fiscal de Menores, Mary Vidal, le hizo firmar un acta de advertencia, igual que a nosotros, donde se le amenazaba con una sanción de hasta un año de privación de libertad por detener el desarrollo normal de un menor”.

La suegra de Tejada también recibió amenazas de cárcel si no intervenía. Fue ella quien condujo al más pequeño a la escuela y le retiró la kipá a la entrada, explicó Tejada.

Muchos Bnei Anusim sefardíes residentes en el exterior han establecido contacto con esta familia dentro de para expresarle su solidaridad, y le han recomendado ganar tiempo para evitar ser llevados a prisión, con la esperanza de que “el gobierno reconsidere su actitud y se retracte”.

Tejada asegura que la familia continuará el proceso legal en contra de Educación Municipal, con la apelación ante la Fiscalía Provincial en la ciudad de Camagüey, para intentar revertir esta situación.

“Nosotros continuamos en nuestra lucha legal porque es un derecho. Ningún gobierno tiene que reconocer ningún derecho de los ciudadanos, sino más bien respetarlo”, subrayó Tejada.

El pasado 20 de diciembre, la Fiscalía Municipal de Nuevitas dictaminó en contra de Tejada y Yeliney Lescaille. Ambos fueron amenazados con recibir una condena de cárcel bajo el delito de “otros actos contra el normal desarrollo del menor”, si no le quitaban la kipá a sus hijos antes entrar a sus respectivas escuelas a partir de este lunes 6 de enero.

La kipá es un cobertor de la cabeza y significa literalmente en hebreo “cúpula”.

El Talmud, libro sagrado de los hebreos, dice que el propósito del uso de la kipá es recordar a los judíos que Dios, la Autoridad Suprema, “está por encima de nosotros” (Kidushin 31a). Por eso los practicantes del judaísmo usan el cobertor como un medio para exteriorizar su sentimiento de respeto por la divinidad.

En el año 2010, al participar en la celebración de la Januká o “Fiesta de las Luminarias” en el Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de , ubicado en La Habana, Raúl Castro pronunció un breve discurso tocado con la kipá.