Diario Judío México - Cerca de 200 personas se reunieron en un hotel en las afueras de la Villa Olímpica y se unieron a los judíos de la ciudad de Sochi junto a delegados israelíes, funcionarios de la embajada de Moscú y visitantes estadounidenses del movimiento Jabad Lubavitch para conmemorar un nuevo aniversario del ataque terrorista de Munich ’72.

“Si una vez los judíos tuvieron miedo de mostrar su judaísmo, hoy se sienten orgullosos”, sostuvo durante la ceremonia de oración Berel Lazar, Gran Rabino de .

La masacre de Munich fue el espectro del terror en los Juegos Olímpicos en 1972 y es la introducción de un temor que sienten los judíos intensamente aún hoy. En aquella oportunidad, un grupo de terroristas palestinos escaló una cerca de la Villa Olímpica y tomó como rehenes a miembros de la delegación. El ataque terminó con la vida de 11 israelíes.

En aquella época en la Unión Soviética, los judíos rusos estaban tratando en forma desesperada de emigrar, abatidos por el oficial que los mantuvo fuera de las universidades y que los excluyó de puestos de trabajo, que trajeron como consecuencia su empobrecimiento. Cuando fueron liberados luego del colapso soviético en 1991, miles de judíos viajaron hacia Israel, y otros países.

“Hoy vamos a pensar en nuestros hermanos que murieron sólo porque eran judíos. Ahora, por desgracia, todo el mundo entiende la amenaza del terrorismo”, señaló Lazar.

Ari Edelkopf, rabino de Jabad que creció en Los Ángeles y se mudó a Sochi hace una docena de años para fomentar una comunidad judía aquí, leyó los nombres de los atletas israelíes asesinados en los Juegos Olímpicos de Munich ‘72. Lazar recitó el Kaddish y la oración por los difuntos.

Los atletas olímpicos israelíes se sentaron en la primera fila en la ceremonia y cinco de ellos están compitiendo en Sochi: Vladislav Bykanov, un patinador nacido en Ucrania que se trasladó a Israel en 1994; el patinador Evgeni Krasnopolski, también nacido en Ucrania; Andrea Davidovich, nativo de Vermont, Nueva Jersey; Alexei Bychenko, otro nativo de Ucrania y Virgile Vandeput, esquiador nacido en Bélgica.

Durante el homenaje a los atletas israelíes asesinados, un grupo de jóvenes de Sochi cantó Hava Nagila, el tenor Telman Guzhevsky cantó el tema Jerusalem de Oro y O Sole Mio. Luego cantó Go Shine the flame, compuesta especialmente para los Juegos Olímpicos por Andrey Leshukov.

La comunidad judía de todavía está tratando de recuperarse de la destrucción pasada. Lazar afirmó que la Unión Soviética fue el hogar de hasta 3 millones de judíos. Hoy el Centro de Investigación Pew estima que sólo 235.000 personas se identifican como judíos en .

“Muchos ni siquiera saben que son judíos, las generaciones anteriores tratan de esconder su religión al casarse con los no judíos. La vida judía está volviendo a . Hace veinte años, el país tenía dos sinagogas, en Moscú y San Petersburgo, y ahora hay 100”, sostuvo el Gran Rabino de .

Los Juegos Olímpicos de Sochi han proporcionado un momento unificador, ofreciéndoles la oportunidad a los judíos de animar fuertemente y abiertamente por los atletas judíos. “Queremos mostrar que estamos orgullosos de ser judíos, así que la gente que nos rodea comprenderá que estamos aquí para quedarnos”, aseguró Edelkopf.

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2 COMENTARIOS

  1. Mi apellido paterno es de origen ruso. Y de Rusia vinieron mis abuelos huyendo del Zar muy lejos en el tiempo, llegando a las costas de Uruguay en Sud América, desde el pueblo de Vitebs; el mismo pueblo de donde era originario también, Marc Chagall, nada menos.
    Hoy existe en Rusia un pueblo con el apellido “Satkin”. No tengo idea cómo “sobrevivió” a la pobreza y persecusión.
    Pero los judíos: frente a la adversidad, hemos demostrado largamente, tener mucho más fortaleza, de la que la que se nos adjudica.
    Mas cuando desde las sombras se asoma ese odio circular para cercenar vidas tempranas: Nuestra Memoria es permanente, como la sangre que corre por las venas, como la de estos judíos y hermanos reunidos para honrar a esos jóvenes mártires A´H´.
    mirta s. kweksilber

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