Se inaugurará un nuevo camino entre los baños rituales de dos mil años que fueron utilizados por los peregrinos que visitaban el Monte del Templo en el sitio de Ophel en el Parque Arqueológico del Centro Davidson, en el Parque Nacional de Muros alrededor de Jerusalén.

El camino de mikve, que es experiencial, circular y modular, fue construido y conservado en los últimos años por la Autoridad de Antigüedades de Israel con la ayuda de una donación generosa por el Sr. Kevin Bermeister. El camino ha sido resaltado y así se puede comprender mejor dentro de la complejidad histórica y arqueológica del sitio de Ophel, que fue habitado continuamente desde la Edad de Hierro hasta el período de los Cruzados.

La interpretación aceptada de la palabra bíblica “ophel” (derivada de la raíz del verbo hebreo leha’apil que significa ascender) es una parte elevada de la ciudad donde residía un rey o había un centro administrativo, probablemente alto y oculto. En Jerusalén, el ascenso era desde el sur: los peregrinos ascendían -tanto física como espiritualmente- desde la piscina de Siloam por la ciudad de David hasta el Ophel y sus baños rituales, y de allí al Monte del Templo. Al mismo tiempo festividades y eventos partían a esta área desde el Monte del Templo en el norte. Así, el Ophel constituyó un área de transición entre lo secular y lo sagrado y lo sagrado y lo secular, el pináculo de un viaje personal, religioso y nacional que sucedía tres veces al año en Pascua, Shavuot y Sukkot.

Uno de los baños rituales del parque (Assaf Peretz, Israel Antiquities Authority)

Los visitantes del nuevo sendero de mikve recorrerán puentes y escaleras que “flotarán” entre las ruinas de edificios e instalaciones, y estarán acompañados por explicaciones arqueológicas, his-tóricas y halakhic. De esta manera podrán conocer las características de los baños rituales y su papel en la sociedad judía del período del Segundo Templo en general y, en este sentido, de la ruta de los peregrinos en particular. La ruta está flanqueada por estaciones de sombra, puntos de observación y áreas de reunión.

Un baño ritual es una instalación de agua que es única del pueblo judío. Su propósito espiritual-religioso es purificar al bañista de impurezas. Los principios halájicos de su construcción se desarrollaron en el período del Segundo Templo, tal como se puso por escrito en el tratado Miqwe’ot de la Mishná, después de la destrucción del Segundo Templo. La llegada de decenas de miles de peregrinos que se alojaron en las casas de la ciudad durante las tres fiestas de pe- regrinación, requirió una infraestructura capaz de suministrar agua que era utilizada tanto para rituales religió- sos como para mantener los rituales de purificación.

Durante cientos de años después de la destrucción del Segundo Templo, se prohibió a los judíos residir en Jerusalén, y los habitantes no judíos de la ciudad utilizaron los baños abandonados para sus propios fines como cisternas de agua, depósitos, canteras, etc.

La primera parte del nuevo camino es el “descenso”: uno desciende hacia el sur junto al sureño muro Otomano afuera del Monte del Templo, como si se tratara de una “línea del tiempo”, a áreas que proporcionan una ilustración profunda de los hallazgos, incluyendo una exposición de vasijas de piedra y una explicación sobre la purificación de vasos, ropa y objetos. En el camino el visitante aprende sobre las leyes religiosas concernientes al mikve, su funcionamiento y las cisternas de agua.

La segunda parte de la ruta es el “ascenso”, donde los visitantes suben junto a las vistas y las explicaciones, en una ruta experimental, el pináculo de la cual es la emocionante vista de la monumental escalera de Hulda y la puerta doble en la pared sur del Monte del Templo. Un judío que llegó a este punto en la antigüedad entraría en el recinto sagrado y cumpliría la mitzvá de “aliya laregel” (peregrinación).

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel
Traducción: Consulado General H. de Israel en Guayaquil

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