Construida en 1626 fue destruida por los alemanes en 1942, usada como escuela deportiva será ahora devuelta a sus dueños.

Su existencia demuestra que los judíos sabiendo que vivían en el seno de una sociedad peligrosa siempre estuvieron preparados para defenderse activamente y siempre lo hicieron.

La antigua sinagoga está en malas condiciones, lo que requiere millones de dólares para renovarla. Hanna Matusowska, líder de la comunidad judía local, dijo que la comunidad recaudará fondos para renovar el edificio y reabrirlo como una sinagoga que también funciona como museo.