Una marcha de solidaridad con la comunidad judía de Alaska, en la que participaron cientos de personas se efectuó hace unos días en el campus de Jabad Alaska, ubicado en las cercanías de Anchorage, la ciudad más grande del estado.

El motivo fue mostrar el repudio al desconocido o desconocidos que pegaron un cartel con una cruz esvástica en una de las ventanas del Museo Judío de Alaska, ubicado en el campus de Jabad.

La marcha se combinó con una ceremonia de dedicación de un nuevo Sefer Torá para el Beit Jabad, y entre los asistentes se encontraban el alcalde de Anchorage, Dave Branson; el senador de los por Alaska, Dan Sullivan, y adolescentes judíos de campamentos de verano en Nueva York y Nueva Jersey.

El senador Sullivan manifestó que ha habido una «corriente de amor y preocupación por parte de miles de habitantes de que han expresado interminables conversaciones, correos electrónicos y cartas de solidaridad y apoyo a la comunidad judía”, ante el ocurrido que es contrarios a los valores del estado de Alaska.

Po su parte los rabinos Yossi y Esti Greenberg, fundadores del campus de Jabad y del Museo Judío expresaron «Nuestra respuesta a los crímenes de odio es: ¡un día de unidad y solidaridad”, que realizaron invitando a toda la comunidad a celebrar la finalización de la escritura de un nuevo Sefer Torá,