Marruecos, gracias a la presencia del rey Mohammed VI, ha elaborado un plan en el que se pretende rehabilitar ciertos lugares de culto y sagrados para la religión judía. Esta idea ha sido anunciada a través de un informe, donde se prevé que se renueven cientos de sinagogas, cementerios y sitios que pertenecen a la comunidad judía del país.

El proyecto, también ha anunciado que realizará la restauración de los nombres originales de algunos barrios judíos y se renovarán las 13.000 tumbas judías que se encuentran dentro del cementerio de la ciudad de Fez. Además, esto coincide con la apertura de varios museos judíos y distintas iniciativas para preservar la memoria y patrimonio de este pueblo.

Estos hechos corresponden con el establecimiento y el mantenimiento de las relaciones entre el país alauí e que se están dando durante este último año. Con motivo de los Acuerdos de Abraham celebrados en Washington D.C, capital de Estados Unidos, y de la mano del expresidente Donald Trump, se restablecieron los acuerdos diplomáticos entre el país judío y varios países árabes, por lo que se están llevando a cabo grandes proyectos de mejora que suponen una amistad y cordialidad entre estos. Uno de ellos es Marruecos, que desde el año pasado está intentado acatar estos pactos.

AFP/FADEL SENNA  -   Un hombre reza en el interior de la sinagoga de la Mellah de la ciudad marroquí de Marrakech
AFP/FADEL SENNA – Un hombre reza en el interior de la sinagoga de la Mellah de la ciudad marroquí de Marrakech

Uno de los últimos actos que se han realizado, es la celebración de la fiesta judía conocida como “Hanukah” en el país alauí. Hace una semana, el Gobierno marroquí anunció que las dos comunidades, tanto la hebrea como la árabe, podrían festejar de nuevo las ceremonias del pueblo judío y de una manera más “normal”, ya que el año pasado debido a la pandemia, los rituales se llevaron a cabo entre pocas personas y fueron retransmitidas a través de la plataforma de transmisión de vídeo Zoom. Este evento se celebró en el Estadio Olímpico de Casablanca y contó con la participación de numerosos rostros reconocidos de los dos mundos como el del rabino Levin Banon, que se encargó de dirigir la ceremonia.

A esta celebración, la Embajada del Reino de en Argentina dedicó grandes palabras de apoyo y de alegría con esta celebración: “Marruecos, país de paz y tolerancia, celebra Hanuka al lado de su comunidad judía” expresó la embajada vía Twitter. Tanto el Gobierno como su población saben que esta fiesta tiene gran importancia para el pueblo judío y por ello, no han dejado pasar la ocasión de festejarla como uno de los puntos clave en su nueva relación.

Cabe recalcar que el país magrebí es uno de los lugares fuera de en el que habitan más fieles a la religión hebrea. alberga la comunidad más grande de judíos en el Norte de África, con alrededor de 3.000 personas que siguen estas creencias. Principalmente, su comunidad judía más activa se encuentra en la ciudad de Casablanca.

AFP/FADEL SENA - Judíos marroquíes y turistas judíos israelíes celebran una ceremonia religiosa en una sinagoga de Marrachek el 12 de octubre de 2017
AFP/FADEL SENA – Judíos marroquíes y turistas judíos israelíes celebran una ceremonia religiosa en una sinagoga de Marrachek el 12 de octubre de 2017

Por otra parte, y como normalización de las tensiones, estos dos últimos años han sido aprovechados por las dos naciones para la cooperación entre ellos. En este último mes, Chakib Alj, presidente de la Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM) viajará a para buscar oportunidades de negoción y para crear comunidades empresariales entre los dos países. Por su parte, Benny Gantz, ministro de Defensa de Israel, viajó a Rabat para firmar un memorando que instauraba el permiso de exportaciones entre los dos territorios y que se ha convertido en un acuerdo ‘sin precedentes’.

A su vez, se anunció la creación de una vía aérea directa entre la ciudad de Tel-Aviv y la ciudad marroquí de Casablanca, que tenía previsto ponerse en marcha a mediados de este mes, pero debido a la situación sanitaria y epidemiológica de y su decisión de cerrar las fronteras, todavía no se conoce si este proyecto sigue en marcha. Esta línea constará de tres vuelos semanales entre las dos zonas, que supondrá la unión de tanto la comunidad marroquí que vive en Israel, como de la comunidad hebrea ubicada en el Magreb para viajar a sus respectivos países. Además, se prevé que con el tiempo, estos vuelos pasen a ser cinco en vez de tres.