La canciller alemana, Angela Merkel, abogó, en un acto en una sinagoga de ante representantes de la comunidad judía de Argentina, por luchar contra el y trabajar por la libertad y la democracia.

La dirigente europea inauguró el recién restaurado órgano Walcker, construido en en 1931 específicamente para la sinagoga Templo Libertad de la capital y que representa un símbolo positivo del “puente entre y Alemania”, aseguró Merkel.

La canciller alemana, que desarrolla su primera visita al país austral, agradeció a la comunidad religiosa haber acogido a aquellos judíos que tuvieron que huir de durante el Tercer Reich (Tercer Imperio Alemán), encabezado por Adolf Hitler.

En este sentido recalcó que “el pasado alemán” sirve en el presente para recordar la necesidad de luchar contra el y por la libertad y la democracia.

Asimismo, afirmó que en la actualidad queda un recuerdo “vivo y doloroso” del atentado contra la embajada israelí en en 1992, en el que fueron asesinadas 29 personas y que se produjo dos años antes del ataque contra el centro comunitario judío AMIA en el que fueron asesinadas 85 personas y más de 300 resultaron heridos.

Por su parte, el rabino Simon Moguilevsky, agradeció a la canciller la contribución económica, de casi 500.000 pesos (alrededor de 31.200 dólares), que su país realizó para restaurar el instrumento, declarado Monumento Histórico Nacional desde el año 2000.

El rabino sostuvo que el mundo se mantiene sobre tres bases: la verdad, la ley y la paz; unas virtudes que, a su juicio, encarna Merkel.

“Esperemos que se multipliquen las como la canciller”, añadió.

La comunidad judía  la integran alrededor de 250.000 personas, una cifra que la sitúa entre las seis más grandes del mundo y la más numerosa de América Latina.