Miles de personas de la Ciudad de México, los Altos de Jalisco y de Nuevo León reclamaron la nacionalidad que heredaron de sus antepasados judíos en España y en Portugal.

Esto, gracias a trámites que iniciaron aproximadamente desde 2015.

Aunque ni académicos ni historiadores han podido confirmar de manera oficial la huella sefardí en Los Altos de Jalisco y otras regiones del País, pero que grupos de judíos españoles y portugueses huyeron de sus países, perseguidos por la Santa Inquisición y vinieron a refugiarse a México es un hecho que los recientes gobiernos de ambos países han aceptado.

Sólo el despacho de abogados español Stratego atendió alrededor de 6 mil casos de nacionalidad española, y más de 2 mil de Portugal.

“Ni en mis mejores sueños pensé que atenderíamos tal volumen”, afirmó Rubén Mañanés, fundador del despacho.

Stratego comenzó a trabajar primero con mexicanos que buscaban acceder a la ley de nacionalidad española por origen sefardí, y dice que los solicitantes acudieron a la ley portuguesa, aunque se aprobó casi al mismo tiempo, sólo cuando los procedimientos de la ley española dejaron afuera varios casos en 2019, cuando la ley cambió y ya no se aceptó ese trámite como se conocía.

Al principio, las solicitudes llegaron de la comunidad judía de la Ciudad de México, sobre todo, por recomendación de sus parientes y amigos en otros países, como Brasil y Panamá de orígenes sirio-libanés, pues cuando se legalizó el proceso, las solicitudes de nacionalidad se estaban concentrando en la comunidad judía profesante.

Fue hasta finales de 2017 y principios del 2018, que gente en Nuevo León y en los Altos de Jalisco descubrieron que tenían raíces sefardíes de personas que habían emigrado de España.

“A partir de ahí, el 50 por ciento de todos los clientes que pidieron la nacionalidad española han sido mexicanos descendientes de esos judíos que habían emigrado durante el siglo 16 y 17, que no son judíos en la actualidad en estas dos zonas del País”, explica Mañanes.

De los más de 2 mil casos que lleva hoy en día en la solicitud de la nacionalidad portuguesa por origen sefardí, 95 por ciento son mexicanos que no son judíos en la actualidad.

Para el abogado esto es muy significativo, ya que en términos de volumen, España no tuvo tantas nacionalidades por origen sefardí como se esperaba.

“Dentro de lo que es el mundo judío, la ley en España ha sido un fracaso, sólo se han firmado 80 mil actas ante notario, de gente que de verdad ha continuado con el proceso, y de esas 80 mil se han conseguido hasta el momento 30 mil nacionalidades.

“De esas 80 mil actas te diría que 30 mil serían no judíos, con lo cual se quedarían 50 mil descendientes judíos sefardíes que no profesan. A la ley española la ha salvado en parte todas estas personas de Nuevo León y de los Altos de Jalisco que en la actualidad no son judíos, que son descendientes y que han sido los que en último momento dieron impulso a esta ley, si no tendrían números muy bajos”.

Portugal tuvo, en ese sentido, un volumen de solicitudes de nacionalidad más grande que España: 160 mil para un País de 10 millones de habitantes.

El proceso burocrático para conseguir la nacionalidad portuguesa por origen sefardí sigue vigente hasta el 1 de septiembre de 2022, según establece el nuevo decreto de ley.

Para realizarlo es necesario buscar una genealogía que acredite que el solicitante es en efecto descendiente de sefardíes. En Nuevo León y en Los Altos de Jalisco la ventaja es que sí se han podido conservar todas las actas hasta remontarse a ese expediente del siglo 17.

Esto provocó que muchas personas se dedicaran profesionalmente a la búsqueda de genealogías que puedan encontrar actas de registro, bautizo o testamentos. El proceso continuaba con el envío de documentos como pasaporte, identificación y no antecedentes penales, así como presentar la solicitud en el parlamento de justicia de Portugal, seguido de una posiblemente larga espera.

En el caso de España, además, había que pedir un certificado de condición de sefardí a la Federación de Comunidades Judías de España, a quien el Hobierno español había dado las facultades para certificar el origen.

LA LEY

” La Ley 12/2015, de 24 de junio, en materia de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España, establecía que los interesados debían formalizar su solicitud hasta octubre de 2019.

” La ley comprendía la historia de los sefardíes originarios de España que probaran dicha condición y una especial vinculación con España, aun cuando no tengan residencia legal en el País.

” Para la acreditación del origen sefardí tenía valor probatorio, aunque no exclusivo, el certificado expedido por el Presidente de la Comisión Permanente de la Federación de Comunidades Judías de España. Asimismo, la acreditación de la especial vinculación con España exigirá la superación de dos pruebas: DELE y CCSE, diseñadas y administradas por el Instituto Cervantes.

” Según medios internacionales, cerca de 132 mil personas de origen sefardí, en su mayoría latinoamericanos, pidieron la nacionalidad española hasta 2021.

RELACIÓN HISTÓRICA EN LOS ALTOS

” Antes de la Conquista española, en Los Altos de Jalisco sólo existían grupos nómadas chichimecas sin desarrollo agrícola complejo, entre los años 1,000 y 753 antes de nuestra era, conocidos como tecuexes y caxcanes. Después llegaron los nahuas, que también eran nómadas.

” La población española llegó hacia 1530 y se estableció en la zona de Ayo el Chico y Atotonilco el Alto, en la parte sur de la región, el camino comercial entre los centros de poder político y social: Guadalajara y México. Luego, cuando se descubrieron las minas en Zacatecas, la región se convirtió en la ruta entre los poblados mineros y las dos ciudades más importantes de la Nueva España.

” Es en esta migración, según El Diario Judío, donde judíos convertidos al catolicismo llegaron a municipios como Atotonilco el Alto y Teocaltiche, aunque para vivir allí tendrían que haber escondido sus tradiciones y orígenes.

” La Doctora Celina Guadalupe Becerra Jiménez, profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara y miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, quien ha trabajado investigando la zona de Los Altos de Jalisco desde el Municipio San Miguel el Alto y Jalostotitlán hasta Lagos de Moreno y Ojuelos, afirma que sí hay noticias y rumores de los orígenes judíos en los Altos.

“He encontrado, como era de esperarse, cero noticias de habitantes o personajes que tuvieran ese tipo de herencia, creencia o práctica religiosa: los judíos no tenían permitido pasar a América”, dice.

Dado que la justificación de su “conquista” era la evangelización a la fe cristiana, otras prácticas religiosas como las musulmanas, gitanas o las judías tenían prohibido venir a América.

” Sin embargo, la doctora no descarta que pudieron haber familias de al cristianismo en Los Altos, en algún punto, pero dado que para sobrevivir en los territorios de la Nueva España era necesario que se probara la fe cristiana o católica, los documentos o archivos que podrían comprobarlo de manera seria en el trabajo de los historiadores no han sido encontrados hasta ahora.

“Si pasaron tuvieron que hacerlo ocultando esa condición, cambiando sus apellidos, muchos de ellos ya los habían cambiado desde España y desde que fue la expulsión de los judíos por la Santa Inquisición, para ocultar ese pasado que los dejaba al margen de puestos importantes”, cuenta.

“Los testigos o huellas de sus prácticas habrían sido conductas clandestinas y tendrían que haberlo hecho en su casa, a puertas cerradas, aunque hay cronistas y familias que tienen sospechas de esta herencia, seguimos sin tener opiniones y evidencias documentales”, dice Becerra Jiménez.