Diario Judío México - Mil personas respondieron a la petición de la familia de , el soldado nacido en México que fue muerto en un accidente en un ejercicio de entrenamiento, de asistir a su funeral en el cementerio militar en el Monte Herzl de Jerusalén.

Rosales, de 23 años, era oficial de la Brigada Kfir. Sus familiares – incluyendo a sus padres Aarón y Elisheva y sus cinco hijos – realizaron aliá de México en 2001.

Vivió en Tel Zion, un barrio ultraortodoxo de Kojav Yaakov en Cisjordania, antes de mudarse al moshav (granja agrícola) Beit Meir en las colinas de Jerusalén.

Rosales estudió en una yeshivá (academia talmúdica) durante dos años y luego se unió al batallón haredí Nahal del ejército donde progresó al rango de primer teniente. Fue póstumamente ascendido al rango de capitán.

Su padre, habló en el funeral: “Yishai, no tengo las palabras para empezar. Tú eras el mejor, todo el tiempo. Hace 24 horas que ya no estás con nosotros. Y pude oír muchas historias de mucha gente que te conocía. Siempre supe que eras el mejor, pero el mejor en casa. Ahora sé que eres el mejor fuera de casa, también. Tú nos has dejado y llevado una gran parte de nuestro corazón contigo.”

Michael, el hermano de Yishai que sirvió con él en el batallón Nahal Haredi, declaró: “Eras una persona increíble. No creo que no haya habido nadie que te haya conocido y no te haya amado”.