Diario Judío México - YEHUD, (AP) — La primera espacial israelí en viajar a la superó el jueves la prueba más crucial hasta el momento: entrar en órbita lunar una semana antes de descender en la superficie de nuestro satélite natural.

sonda israelí Bereshit ha enviado a la Tierra imágenes de la cara oculta de la tomadas desde la órbita del satélite natural de la Tierra, a la que la llegó este jueves.

La cara oculta de la registrada por la misión israelí.

Bereshit, primera misión israelí a la y primera con ese destino financiada con capital privado, fue lanzada el 22 de febrero. En este tiempo, una órbita elíptica progresiva alrededor de la Tierra ha llevado a la sonda hasta una distancia suficientemente cerca de la como para liberarse de la gravedad terrestre y entrar en la de la .

El objetivo final es un aterrizaje en la el próximo 11 de abril, tras un viaje de 6,5 millones de kilómetros.

En las primeras imágenes recibidas desde la órbita, se puede observar la cara oculta de la Luna desde 470 kilómetros de altitud, explica la misión en su cuenta de Twitter.

Dotado con cámaras y sensores especiales para estudiar la superficie lunar, Bereshit lleva una cápsula del tiempo que contiene documentos referidos a la Humanidad, ya que su viaje es solo de ida y quedará para siempre en la superficie lunar.

Después de recorrer 5,5 millones de kilómetros (3,4 millones de millas) en torno a la Tierra y acercarse gradualmente a la Luna, la pequeña entró en la órbita elíptica de la Luna. El alunizaje está previsto para el 11 de abril.

“Fue un hito que realmente nos da la oportunidad de llegar a la Luna”, dijo Yonatan Winetraub, cofundador de SpaceIL, la empresa israelí sin fines de lucro que fabricó la .

La espacial _llamada “Bereshit”, que en hebreo significa “Génesis” o “En el principio”_ es la más pequeña de la historia que entra en órbita lunar.

Desde el centro de control en Yehud, cerca de Tel Aviv, los ingenieros controlaban la velocidad de la nave. Para alejarse de la Tierra y “atrapar” la atracción gravitacional de la Luna, Beresheet debió reducir su velocidad de 8,500 a 7,500 kilómetros por hora (de 5,300 a 4,700 millas por hora).

Detrás de una ventana, los espectadores contuvieron el aliento cuando las pantallas mostraron que los motores de Beresheet entraban en funcionamiento. Después de cinco minutos, el módulo alcanzó la velocidad perfecta y los ingenieros prorrumpieron en aplausos, abrazos y apretones de manos.

Una falla en la desaceleración pudo haber puesto fin a la misión.

 

“El precio de un error habría sido infinito”, dijo Opher Doron, gerente de la división espacial de Aerospace Industries, que colaboró con SpaceIL en el proyecto. “Habríamos estado girando en el espacio hacia alguna órbita del Sol en la que nadie quiere entrar”.

 

Ahora dentro de la órbita lunar, Beresheet trazará vueltas cada vez más pequeñas alrededor de la Luna para después intentar alunizar.

 

“Hay una gran posibilidad de que tengamos un alunizaje accidentado”, comentó Doron. “Es muy peligroso y es difícil predecir si tendremos éxito”.

 

Sin embargo, agregó, el equipo está optimista tras superar la prueba del jueves.

 

A diferencia de los cohetes grandes y poderosos de la NASA que se lanzaron directamente hacia la Luna, la nave de cuatro patas _que apenas es del tamaño de una lavadora_ ha tomado una ruta riesgosa e indirecta.

 

La misión con un costo de 100 millones de dólares no pudo costear su propio cohete, por lo que Beresheet se sumó a un viaje con el cohete Falcon de SpaceX, que despegó en Florida en febrero.

 

En total, la nave espacial atravesará 6,5 millones de kilómetros (alrededor de 4 millones de millas), que es una de las distancias más grandes que se han viajado hacia la Luna.

 

SpaceIL comenzó gracias al concurso de Google Lunar X Prize Competition, que prometió 20 millones de dólares para la primera nave espacial con financiamiento privado en llegar a la Luna.

 

La competencia concluyó el año pasado sin un ganador, pero inspirada por la perseverancia de SpaceIL, la Fundación XPrize anunció la semana pasada que ofrecería al equipo un millón de dólares si Beresheet logra el alunizaje.

 

Si todo sale de acuerdo con el plan, Beresheet descenderá sobre una planicie de lava solidificada, conocida como el Mar de la Serenidad. Pasará unos días en la superficie de la Luna, midiendo el campo magnético en el sitio y enviará información e imágenes.

 

Una misión exitosa convertiría a en el cuarto país en lograr un alunizaje, después de Rusia, Estados Unidos y China.

 

SpaceIL espera que su proeza inspire a la siguiente generación de israelíes para que estudien ciencia e ingeniería.

 

Winetraub describió cómo durante la reciente festividad judía de Purim, vio a muchos niños disfrazados como Beresheet y como astronautas.

“Es increíble ver la emoción que hemos generado”, comentó. “Esto es lo que va a impulsar a nuestro país”.

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