Diario Judío México - Una organización británica ha lanzado un ambicioso proyecto cuyo objetivo es restaurar abandonadas por toda para traerlas de vuelta a la vida y, en algunos casos, conmemorar a comunidades que fueron exterminadas durante el Holocausto.

La Fundación de la Herencia Judía (FHJ) inició oficialmente el proyecto “ Históricas de ” en un acto efectuado en el Parlamento británico. La FHJ ha identificado 19 que espera volver a poner en uso en una etapa inicial, de más de 3.000 edificaciones que aún existen.

El historiador Simon Schama dirigió el acto de lanzamiento del proyecto, al que asistieron decenas de legisladores de todos los partidos políticos. “Las fueron siempre lugares de encuentro, de reunión social. Así que cuando recordamos y tratamos de restaurar lugares que no fueron afectados por el Holocausto, esencialmente estamos recuperando la memoria de comunidades vivas aunque los judíos estén ausentes”, expresó.

Schama agregó que el trabajo de restauración en los lugares donde esas comunidades ya no existen es especialmente importante. “El presente, en la cadena de la memoria, trata sobre la vitalidad humana, la vitalidad de las comunidades. Así que, si hacemos esto, no solo recuperaremos la memoria judía, sino lo que fue . Este continente tenía vida judía tanto como vida cristiana, por lo que, en un sentido, estamos recobrando la integridad de nuestra memoria histórica: malos y buenos recuerdos, recuerdos de una comunidad viviente”.

La investigación previa al proyecto fue realizada por el Centro de Arte Judío de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que elaboró una lista de remanentes de unas 3.300 anteriores a la Segunda Guerra Mundial, de un estimado de 17.000 que se utilizaban antes de ese conflicto. Los edificios, de los cuales solo 718 siguen siendo empleados como lugares de culto, han sido cuidadosamente catalogados sobre la base de su significación artística, urbana e histórica, así como por su estado de conservación.

La investigación encontró que los edificios que ya no se usan como sinagogas han sido utilizados por los habitantes locales para otros propósitos, como depósitos o fábricas.

Las primeras edificaciones seleccionadas para el proyecto son la Sinagoga Antigua de Merthyr Tydfil, Gales (), construida alrededor de 1870, y la Gran Sinagoga de Slonim, actual Belarus, que data de la década de 1640.

Antes del Holocausto, Slonim contaba con una comunidad de 17.000 judíos. Al final de la guerra casi todos habían sido asesinados por los nazis, y solo quedaban unos 200. Posteriormente el edificio se utilizó como depósito, antes de ser abandonado; durante los últimos 18 años ha permanecido vacío. Las ideas para su uso posterior a la restauración incluyen la posibilidad de convertirlo en museo, centro educativo y cultural, o volverlo a utilizar como lugar de culto.

El proyecto “Sinagogas Históricas de ” cuenta con el apoyo de personalidades del mundo cultural y celebridades, como el arquitecto Daniel Libeskind, la periodista de noticias de TV Natasha Kaplinsky, el artista plástico Anish Kapoor, los escritores Linda Grant y Howard Jacobson, y los ex ministros Malcolm Rifkind y Tristram Hunt, quienes firmaron una carta solicitando a los gobiernos europeos y grupos de conservación del patrimonio que apoyen los esfuerzos para salvar y preservar las sinagogas que se encuentran en mayor riesgo.

Según Michael Hail, fundador y director ejecutivo de la FHJ, el financiamiento es un aspecto crucial, pues “esto tendrá un costo elevado”. La periodista Natasha Kaplinsky comentó que la sinagoga de Slonim tiene un significado especial para ella, pues algunos de sus parientes provenían de esa ciudad. Durante la elaboración de un documental de la serie de televisión Who do you think you are? (¿Quién crees que eres?), descubrió que sus familiares de Slonim fueron asesinados por los nazis. Como parte de las grabaciones del programa, Kaplinsky visitó el edificio vacío.

Durante el acto de lanzamiento del proyecto “Sinagogas Históricas de Europa”, la periodista, que en 2017 recibió la Orden del Imperio Británico por su trabajo para conmemorar el Holocausto, destacó el valor educativo del proyecto. “Slonim no es solo una vieja sinagoga que requiere reparaciones; es el testimonio perdurable de una comunidad destruida, y ahora deberá ser un lugar para la educación. Por eso estoy aquí. Siento que es importante recuperar los edificios para que podamos aprender de nuestro pasado, trasformar algo tan horrendo como el Holocausto en una forma de incrementar nuestra comprensión, conocimientos y empatía para poder combatir la creciente intolerancia en nuestro mundo, y estar siempre conscientes de los peligros de los prejuicios”.

Michael Hail, de la FHJ, comenta que las comunidades locales han mostrado interés en restaurar algunas de las edificaciones. Por ejemplo, el alcalde de Slonim apoya el proyecto y desea restablecer la comunidad judía de esa ciudad.

El proyecto “Sinagogas Históricas de Europa”, explica Hail, va más allá de las meras construcciones. “No se trata solo de los edificios. Ellos son portales hacia la vida judía que existía en esos lugares. Son una herencia judía, pero se trata de una herencia compartida: es un patrimonio de Europa”.