En El pueblo soy yo, realiza una lúcida critica a la distorsión populista de la democracia y a la entrega del poder absoluto a una sola persona, característica de los populismos que cunden en América Latina, Europa y ahora en Estados Unidos.

En respuesta al triunfo de Trump, El pueblo soy yo es una genealogía del populismo en América Latina y el papel que ha jugado en el país más poderoso del mundo, Estados Unidos.

A través de un encuentro de materias donde la historia es parte central, entra a territorios donde la literatura y política convergen, con el solo fin de establecer los contactos y dar luz a los acontecimientos que a gran parte del mundo han tomado por sorpresa, como la intromisión de un personaje ajeno a la política y con una alta capacidad de seducción como lo es Trump.

De izquierda a derecha, la gama de líderes con características populistas es larga, y no es raro que su papel como gobernantes influya de manera negativa en el progreso del país que dirigen.

Este es un libro con ánimos políticos, donde la capacidad crítica de su autor es necesaria para entender los movimientos políticos de los últimos días, en especial cuando la relación entre nuestro país y Estados Unidos es tan estrecha y corre un riesgo inminente.

«Este libro es un pequeño viaje histórico, un testimonio personal, una acumulación de lo visto, oído, leído, conversado y aprendido sobre el poder personal absoluto. Y es también una argumentación crítica contra quienes, en nuestro tiempo, sienten encarnar cuatro palabras que, juntas, deberían ser impronunciables: el pueblo soy yo.»