El presidente de la para Israel, el ex general Doron Almog, fue el fundador del Centro Nahalat Eran, un lugar para jóvenes discapacitados y personas que requieren rehabilitación física, construido y nombrado en honor a su hijo, quien tenía 22 años y medio al momento de fallecer.

“Eran fue un chico que nunca habló. Nunca dijo ‘papá’ ni ‘mamá’. Nunca lloró, nunca se quejó. Sólo hacía gestos con las manos. Y fue el profesor más grande que tuve”, expresó Almog en diálogo con ItonGadol en el año 2015. Eran Almog había nacido con una malformación genética en el Corpus Callosum, una región del cerebro que conecta ambos hemisferios.

El Centro, ubicado en la villa Aleh Negev en el poblado Ofakim, al sur de Israel, pertenece a una red de establecimientos de la fundación Aleh, creada por una familia ortodoxa, que vio la ausencia de una institución similar de carácter judío.

“Me enseñó sobre la vida, sobre su lugar y el de los chicos como él en el mundo. Me llevó a ser su vocero, su representante y a pensar las cosas desde su lugar. Es la razón de la construcción de este sitio. Yo soy sólo el emisario. Este lugar les da la seguridad y una mejor calidad de vida a los chicos como él, pero también tiene el propósito de reparar a toda la sociedad”, destacó Almog, quien recibió a ItonGadol en las instalaciones del Centro.

Doron Almog también fue general del ejército de Israel, participó en diversos operativos y dirigió grupos de combate y rastreo. Almog resaltó la visita de soldados de las Fuerzas de Defensa y explicó que existe una conexión muy importante entre la tarea que realiza el Centro y el ejército: “Uno en el ejército sabe que no puede dejar a un compañero tirado en el campo de batalla. ¿Qué es el ejército? Es una unidad fuerte, necesita dar defensa a tal punto que las personas civiles no pueden. Nosotros preservamos la vida. Las personas en el ejército preparan a los demás para dar su vida por el otro”.

“KKL es un socio muy importante. Cuando empezamos acá no había nada, estaba todo amarillo, todo desierto. Hoy hay agua, jardines, plantas, frutas y una infraestructura. Otra cosa muy importante, es no sólo encargarse de la infraestructura, sino también de las personas. La mejor forma de donar, no es sólo con dinero, sino que esa persona que donó venga con sus hijos y nietos y se conecten con los valores humanos”, sostuvo Almog.

“KKL viene a comprar la tierra, a desarrollarla, a convertirla en verde, para dar una mejor calidad de vida. KKL compra la tierra acá, no en Perú ni en , porque quiere estar conectada con los valores de Israel. Amar al prójimo como a uno mismo. Es importante conectar a las personas, no sólo a través de la donación, sino a través de la actividad voluntaria”, concluyó.

En Israel rige una ley que garantizada la educación especial estatal hasta los 21 años. Cuando los chicos pasan esa edad, los padres deben buscar un programa alternativo para continuar.

El centro cuenta con más de cien jóvenes que residen allí de manera permanente, decenas que regresan a sus casas al final del día y 250 trabajadores. La infraestructura consiste en dos jardines infantiles mixtos, para que los chicos con discapacidad puedan relacionarse con los demás chicos de su edad, que no tienen una discapacidad.

Además, el Centro recibe personas que pasaron por accidentes y requieren rehabilitación física, con fisioterapia. “Tenemos a muchos soldados que llegaron acá después del Operativo Margen Protector y civiles que también fueron afectados por la guerra, de manera física y psicológica”, explicó la representante de comunicación y relaciones públicas del Centro.

1 COMENTARIO

  1. Ama a tu projimo como a ti mismo! Gran valor ! No solo reqierimos de donativos economicos …..ven a conectate con ellos !!!!
    Asi solo asi es como nos involucramos ! Gran Labor !

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