El rapero británico Wiley fue suspendido de Instagram y Twitter, por segunda vez, el viernes por una serie de publicaciones antisemitas, incluyendo una sobre “judíos satánicos”.

El cantante ya fue expulsado de Twitter, Instagram, Facebook y YouTube en julio de 2020, y desde entonces había creado segundas cuentas en algunas de las plataformas de medios sociales.

Wiley, cuyo nombre real es Richard Kylea Cowie, utilizó el mango @WileyRecordings en Twitter para enviar “odio racista hacia los judíos”, según la campaña británica sin fines de lucro contra el antisemitismo (CAA), informó el viernes el Jewish Chronicle. Wiley había utilizado una foto del director de la CAA, Joe Glasman, en su propio perfil de Twitter y había dirigido varios ataques en línea contra el activista antirracista.

También había compartido una foto del perfil de Twitter de Glasman en Instagram, escribiendo “No te escondas Joe sal fuera hermano”, según el Jewish Chronicle.

Desde su nueva cuenta de Twitter, Wiley publicó un vídeo del predicador de la Nación del Islam Louis Farrakhan, un conocido antisemita, diciendo que estaba “aquí para separar a los judíos buenos de los judíos satánicos”.

Otros posts incluían a Wiley apareciendo como un judío ortodoxo con la leyenda “mierda de pandilla”, y otro que decía: “Las caras judías que controlan el hiphop y la música negra dominante”.

“El antisemita Wiley ha sido capaz de volver a Twitter y escupir odio racista, incluso adoptando la imagen de uno de nuestro personal como su foto de perfil”, dijo el Jewish News del Reino Unido citando a un portavoz de CAA.

“Twitter ha suspendido su cuenta después de que pidiéramos a la plataforma que lo hiciera, pero la empresa no ha conseguido evitar que se uniera a la plataforma en repetidas ocasiones durante el último año, a pesar de sus promesas de prohibirlo”, dijo el portavoz.

El año pasado, la policía británica cerró una investigación contra el rapero a raíz de sus anteriores diatribas antisemitas porque, al parecer, no se encontraba en el país en ese momento y no podía ser procesado con arreglo a la legislación británica. Wiley se encontraba entonces en los Países Bajos.

El representante judío de Wiley había cortado los lazos con él después de su diatriba del año pasado, que provocó un boicot de 48 horas en Twitter por parte de los que estaban descontentos con la respuesta de la plataforma de medios sociales.

Wiley había publicado una serie de tuits antisemitas el año pasado que incluían afirmaciones de conexiones entre la comunidad judía y el Ku Klux Klan, así como tropos repetidos sobre los judíos y el dinero.

“Hay dos grupos de personas a las que nadie ha querido desafiar #Jewish & #KKK pero estando en el negocio durante 20 años empiezas a entender [sic] por qué… Los cuellos rojos son el KKK y los judíos son la Ley… Resuélvelo”, había tuiteado el artista grime a su casi medio millón de seguidores.