“La vergonzosa decisión de hoy es un ejemplo más de la flagrante obsesión antiisraelí del Consejo de Derechos Humanos de la . Una vez más, una inmoral mayoría automática del Consejo encubre a una organización terrorista genocida que ataca deliberadamente a los civiles israelíes mientras convierte a los civiles de Gaza en escudos humanos. Todo ello, mientras se presenta como “parte culpable” a una democracia que actúa legítimamente para proteger a sus ciudadanos de miles de ataques indiscriminados con cohetes. Esta parodia es una burla del derecho internacional y alienta a los terroristas de todo el mundo.”