Diario Judío México - El Centro Comunitario Chalom en conjunto con la DAIA, el Museo del Holocausto de Buenos Aires y FESERA (Federación Sefaradí de la República Argentina) y conmemoraron el 12 de septiembre el Holocausto de las comunidades judías de Rodas, Salónica y Cos, al cumplirse 75 años de la deportación de sus habitantes al campo de exterminio de Auschwitz.

También se homenajeó a todas las comunidades sefaradíes masacradas por el durante la .

Durante el transcurso del acto, realizado en el Templo del Centro Comunitario Chalom, se prendieron ochos luminarias de Izkor (recordación), seis en memoria de aquellos que cayeron durante la Shoá, de los sobrevivientes fallecidos y en reconocimiento a todos los hijos de esas comunidades; y otras dos en recuerdo y homenajea a las víctimas de los atentados terroristas a la Embajada de y al edificio de la AMIA que ocurrieron en la Argentina.

El presidente del Centro Comunitario Chalom, Pablo Cabuli, luego de prender la primera de las luminarias, afirmó: “Hoy decimos como otras veces, bienvenidos a nuestra casa. Pero en un día de recordación como es hoy, la palabra casa adquiere otro significado. En palabras de nuestro querido David Galante [nacido en Rodas y uno de los sobrevivientes de Auschwitz], Chalom es el lugar que lo hizo sentir en su casa, cuando más necesitaba una casa”.

“Unos 15 años antes de la orden de deportación hacía Auschwitz de los judíos de Rodas, un grupo de inmigrantes decidió emprender la aventura de edificar una Kehilá acá, en Buenos Aires. Cuando las voces de quienes estuvieron en persona en ese trance se van apagando, las nuevas generaciones toman la posta y continúan el camino que ellos nos marcaron”, expresó Cabuli.

En nombre del Museo del Holocausto de Buenos Aires hizo uso de la palabra su directivo Pedro Malewicz, quien manifestó: “¿El Holocausto puede considerarse como el fracaso de la educación y de las enseñanzas religiosas? De ninguna manera. Con cara al futuro, pero con la necesidad del presente, debemos replantearnos el desafío del cambio para la tolerancia y la convivencia. Nunca debemos desvalorizar la educación ni la fe. Todos los años la Comunidad Chalom junto con la DAIA, el Museo del Holocausto de Buenos Aires y FESERA realizamos este acto para contribuir a la memoria colectiva de la Shoá, destacando que el proyecto nazi de destrucción del pueblo judío fue total”.

Más tarde, Malewicz se refirió a la entrega en comodato que el Centro Comunitario Chalom efectuó al Museo del Holocausto de Buenos Aires de un Sefer Torá anterior a la Inquisición Española, que perteneció al Templo Chalom de Rodas, y que durante la Shoá fue protegido por los musulmanes, los que lo devolvieron a los judíos. Después, se trajo a Buenos Aires y “será uno de los objetos más importantes que se exhibirán en el Museo”, el que asumió “el compromiso de cuidarlo y darle una función educativa para que todos los visitantes conozcan su historia”, a partir del momento de su reinauguración a principios de diciembre próximo.

José Menascé, nacido en la isla de Cos y uno de los fundadores y ex presidente de FESERA, remarcó que en la actualidad existe una muy importante cantidad de materiales que se refieren a la Shoá, que señalan claramente que lo sucedido “es un problema que afecta a toda la humanidad”. Por ello, consideró que es muy importante tener presente la memoria de lo ocurrido, pero que lo importante es educar para que estos hechos no vuelvan a suceder.

Por su parte, Pamela Malewicz, subsecretaría Derechos Humanos y Pluralismo Cultural del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, afirmó: “En la comunidad judía es una práctica casi cotidiana recordar estas historias para que no se olvide y no se repita, pero como miembro de la comunidad judía y funcionaria pública, tengo el compromiso de continuar con esta práctica cotidiana de mantener el ejercicio de la memoria, para seguir difundiendo, educando y trasmitiendo para que no se vuelvan a repetir”.

Finalmente, el tesorero de la DAIA, Marcos Cohen, afirmó que “para que la memoria sea realmente sea efectiva, tiene que volverse a activar, tiene que traducirse en acciones, en hechos que nos hagan trabajar para que la historia nefasta nunca vuelva a repetirse. Es necesario estar preparados, saber dónde nos estamos moviendo”, e informó que a principios de octubre, la DAIA presentará el Informe sobre en la Argentina correspondiente al año 2018, que incluye un informe que desde hacía 10 años no se hacía, pues con el apoyo de la Organización Sionista Mundial contrataron al Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA para saber cómo observan a los judíos los no judíos del país. Se realizó una investigación de 1.500 casos ubicados en todo el país, y brindó algunos datos que surgieron de dicho estudio, a saber: “El 52 por ciento de los encuestados opina que hay mucha discriminación hacia los judíos en la República Argentina, y un 47 por ciento no puede afirmar que los judíos sean leales al país en el que habitan. Estos datos son mejores que los del informe de hace 10 años pero tampoco son muy buenos. Son datos que hay que trabajar”.

Otro ejemplo que brindo Marcos Cohen fue que actualmente muchos no dicen son antisemitas, sino que son antisionistas y que “solamente el 23 por ciento de los encuestados tiene claro qué es el sionismo. El 77 por ciento restante no, inclusive hay quienes contestan que es una secta”.

Luego de brindar estos datos, Cohen remarcó que la alerta temprana es hacer comprender a la gente que el antisionismo es , para afirmar que “se tiene que desterrar la palabra Holocausto, porque nadie fue por su voluntad a brindar un holocausto, porque los seis millones fueron asesinados, fueron aniquilados, no fueron por su propia voluntad a hacerle un holocausto a nadie. Las cosas por su nombre: antisionismo es , y no fue un holocausto la Shoá”.

Por último, Gabriel Duer, el rabino del Centro Comunitario Chalom, mencionó que el mensaje a trasmitir es que “el dolor está, la memoria sirve, pero tenemos que aprender a transformar el dolor en energía positiva. Hoy se lo conoce con el nombre de resilencia, algo que nosotros los judíos venimos haciendo desde hace mucho, que es la capacidad de transformar el dolor en energía positiva. Hay que transformar el dolor en energía positiva manteniendo una vida judía plena, con orgullo, de convivencia”, para concluir recitando un Salmo de David, como introducción a las oraciones tradicionales que se dicen para honrar a los difuntos Kel Male Rajamim y el Kadish de duelo.

El acto fue conducido por el director del Centro Cultural Sefarad, Marcelo Benveniste, y participaron del mismo el Presidente del Centro Armenio, Carlos Varty Manoukian, y el presidente de Unión Helénica Peloponense (la colectividad griega de Argentina), Oscar Lorenzo Maletiu.

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