El Senado de la República firmó un Convenio General de Colaboración con el Museo Memoria y Tolerancia, el cual permitirá a las y los trabajadores de este órgano legislativo aumentar sus conocimientos y fortalecer su conciencia en favor de la tolerancia, el respeto, la solidaridad y la empatía.

Durante el evento, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal Ávila, afirmó que en la Cámara de Senadores siempre será bienvenida la capacitación y la formación impartida por especialistas, con mayor razón tratándose de temas torales para la convivencia social.

En ese sentido, el senador hizo un llamado a hacer lo que esté a nuestro alcance para contribuir a la unidad del país en lo fundamental y para no alentar los discursos de odio, de intolerancia y de polarización, y, por el contrario, impulsar el del diálogo, el debate, la comunicación y la reconciliación.

Asimismo, recordó que este acto coincide con el Día Mundial de las Redes Sociales, las cuales, dijo, “nos permiten escuchar y ser escuchados en una comunicación horizontal que llegó a revitalizar el diálogo social, lo que alienta una interacción sin precedente en la de la humanidad”.

Sin embargo, el coordinador parlamentario de Morena indicó que, sin demeritar el valor de la velocidad, “hay que tener cuidado en no colocarla como la reina del tablero”, ya que, si el contenido que se difunde es falso puede ser peligroso, pues la velocidad con que se dispersa potencia el daño de la insidia, el dolo o la calumnia.

Monreal Ávila admitió que es imposible e indeseable que se pretenda imponer lo que cada quien deba decir, porque la participación en las redes es en sí misma un ejercicio de libertad; sin embargo, subrayó que no está de más tener presente la responsabilidad que este derecho implica.

Como todos los medios, puntualizó el legislador, las redes sociales son una eficaz herramienta de comunicación, pero pueden llevarnos a la incomunicación; “así como son un medio para construir armonía, pueden serlo también para sembrar discordia”.

En un país como el nuestro, tan urgido de unidad y reconciliación, cabe la convocatoria a todos los usuarios de las redes sociales para evitar el discurso de odio, la intolerancia, la exclusión, la provocación, la amenaza, el insulto o el escarnio, asentó el líder de la mayoría legislativa.

“Sin demérito de las libertades, cabe recordar la responsabilidad que llevan consigo, porque la violencia en las redes puede convertirse en violencia real o bien porque el odio reflejado en nuestras pantallas puede saltar a nuestras calles. Y lo que queremos es precisamente lo contrario, un México sin violencia, un México seguro y con armonía social”, consideró.

A su vez, el director académico de la Asociación Memoria y Tolerancia, Adán Baltazar García Fajardo, confió en que el compromiso entre el Senado y el Museo pueda alargarse para llevar a buen término una visión de memoria, tolerancia, respeto, reconocimiento, de aprecio por la diferencia y de paz.

El Senado, un ente de la democracia mexicana, y el Museo, un órgano de la sociedad civil, se unen para ponerle un alto a los discursos de odio, subrayó; “hoy no hacemos votos, ponemos la palabra en blanco y negro, firmando un compromiso como instituciones para cumplir con ella”.

Asimismo, afirmó que nuestra voz, palabra y discurso tienen un poder incontenible, ya que crean comunidad a través suyo; sin embargo, señaló que su uso impulsado por la ignorancia puede causar destrucción, discriminación, odio y muerte.

Si bien la libertad de expresión está protegida por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, puntualizó, aquellas expresiones que, en la búsqueda de hablar de intolerancia nacional, racial o religiosa que constituyan una incitación a la discriminación y a la violencia, deben estar prohibidas por la Ley; “la libertad de expresión no protege el discurso de odio”.

Democratizar el conocimiento es una forma de visibilización de la diversidad y de desnaturalizar la discriminación, aseveró, por lo que los hábitos que el Museo fomenta abren la posibilidad de contrarrestar los discursos de odio.

Quienes forman parte de la comunidad académica y cultural de esta Asociación, afirmó García Fajardo, pueden discernir que la incitación a la violencia es una herramienta del poder político para fomentar la discriminación.

En la firma del convenio también estuvieron el apoderado legal de la Asociación Memoria y Tolerancia, Marco Antonio Valderrama Gutiérrez; y la directora de Comunicación y Marketing de la Asociación Memoria y Tolerancia, Minerva Pedraza Álvarez.

1 COMENTARIO

  1. Yo pienso q el Senado debe llamar al presidente a no incrementar la intolerancia y racismo contra ninguna comunidad cómo lo ha hecho en sus mañaneras contra la comunidad judía

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