Diario Judío México - Edgardo Rubén Assad (o Sheik Suhail Assad) es un ciudadano argentino, hijo de inmigrantes libaneses, que vive en Irán, pero dedica la mitad del año a viajar por Latinoamérica. Varias fuentes lo señalan como el organizador de una red de apoyo y reclutamiento por cuenta de Hezbollah en América Latina, algo que él niega. Días pasados, una nota publicada en Infobae (“Dos redes terroristas ligadas a Hezbollah operan en América Latina”) provocó una respuesta personal de Assad a través de una web y la inmediata invitación a una entrevista que se concretó finalmente en Buenos Aires, adonde Assad vino especialmente, proveniente de El Salvador.

En los años 90, Assad frecuentaba la mezquita At Tauhid en el barrio de Floresta, en la capital , cuyo líder espiritual era Mohsen Rabbani, el agregado cultural iraní que tiene pedido de captura de la Interpol por su supuesta participación en el atentado contra la AMIA, la mutual judía de Buenos Aires (1994). La familia Assad estuvo en la mira de los investigadores, en particular, por presuntos vínculos con Nidal Bazoun, un miembro de la Hezbollah, cuya presencia fue señalada en Buenos Aires en aquellos tiempos. “Tenemos una ideología representada por la República Islámica de Irán en su gobierno post revolución islámica. La escuela chiíta está representada por la República Islámica de Irán como estructura ”, dice Sheik Suhail Assad, quien sin embargo niega que su trabajo sea por cuenta de Hezbollah o del gobierno iraní.

Aun así, se hace eco de algunas de las posiciones más duras del actual presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad. Dijo, por ejemplo, que “el tema del debería ser investigado” en vez de dar lo que llamó “opiniones personales”. “Ninguno de nosotros fue testigo de esa realidad histórica”, agregó, y calificó lo que se dice del exterminio de judíos como algo sugerido por “la publicidad y los medios”. “Se ha probado la matanza de 6 millones, según muchísimos historiadores, y se ha probado lo contrario”, sostuvo. En concreto, para él, el es una “opinión” de historiadores que aún debe ser investigada.

En cuanto a , dijo que corresponde a “los palestinos decidir vía referéndum” sobre la existencia de ese Estado, al que calificó “como una cosa medio amorfa, nebulosa” en cuya legalidad le cuesta “creer”.

Assad, a quien algunos medios calificaron de “hombre clave de los Guardianes de la Revolución en América Latina”, definió a Mohsen Rabbani como “una víctima más del caso AMIA”. “No tenemos ningún problema en salir a defenderlo como un guía espiritual”, dijo Assad, quien de hecho estudia en la misma universidad en la cual enseña actualmente el ex diplomático iraní, en la ciudad de Qom.

Recordó que Rabbani tiene orden de captura de la Interpol, y dijo que en el año 1997 quiso ir a declarar ante la Justicia , pero que desde la Cancillería recibió un llamado “diciéndole que por favor no” fuera.

Aunque niega ser discípulo de Rabbani y asegura que sus actividades en la región son sólo de índole cultural y religiosa, lo cierto es que sus viajes están en la mira de varios servicios de inteligencia de países latinoamericanos, y en México le fue negada la visa. “No es todo mentira lo que se escribe”, admitió el propio Assad a Infobae.

En otro orden, aseguró que Irán es una “democracia” y que su régimen “respeta los derechos humanos y las libertades individuales”. Definió a Hezbollah como un “partido político” que no tiene injerencia ni intereses fuera del Líbano. Pero cuando le fue señalada su presencia en Siria, defendiendo a la dictadura de Al Assad, lo justificó diciendo que Hezbollah resiste la “ocupación israelí” con apoyo de Siria, tanto en armas como en dinero y en .

Assad concurrió a la entrevista acompañado, entre otros, de Galeb Moussa, presidente de la Federación Argentino Árabe de Buenos Aires, quien advirtió: “A mí no me filmes, porque te rompo la cámara”.