Decenas de manifestantes ingresaron al complejo de la embajada en Tel Aviv y rodearon el vehículo de un diplomático con carteles contra la ley que prohíbe culpar a como nación por los crímenes del cometidos por la Alemania nazi. "Ninguna ley puede borrar la historia", vociferaban.

Los sobrevivientes del llegaron con carteles que decían: "Ninguna ley puede borrar la historia", "La ley polaca es una bofetada al pueblo de Israel" y "Polacos, recordamos lo que hicieron".

Un manifestante sostenía un cartel que decía: "Todavía tengo pesadillas sobre lo que hicieron los polacos".

El martes, el presidente de Polonia, Andrzej Duda, firmó la controvertida legislación, desafiando tanto las críticas de Israel como una advertencia de Estados Unidos, pero dijo que también pediría a la corte constitucional de que evalúe el proyecto de ley, dejando abierta la posibilidad de que sea enmendado.

Como está escrito, la legislación exige penas de prisión de hasta tres años por atribuir falsamente los crímenes de la Alemania nazi a Polonia. La ley entra en vigencia 14 días después de su publicación oficial, pero no fue inmediatamente claro cuándo será.

Los manifestantes, que llegaron en nombre de la organización Yad Ezer La-Haver, se pararon debajo del edificio de la embajada y hablaron sobre la forma en que fueron tratados por ciudadanos polacos durante la Segunda Guerra Mundial. Shaul Gorka, de 82 años, dijo que "cada pascua llevaban a cabo pogroms contra nosotros, por lo que los polacos eran antisemitas y recibían órdenes de la iglesia polaca. Fuimos salvados por el ejército ruso, y durante la guerra fuimos a un orfanato en Lublin".

"Esta ley es horrible", agregó. "Están fallando en considerarnos judíos, que vivieron en los árboles durante toda la guerra. Había ciudades enteras en con una mayoría de judíos, y hoy se han ido. Le pregunté a un polaco después de la guerra por qué lo hicieron, y él dijo que la única razón era que los judíos se aprovecharon del pueblo polaco".