Unos 500 etroguim, o cidros, se han enviado a través de los Emiratos Árabes Unidos a la comunidad judía iraní para su uso en la tradición de las “cuatro especies” que se usa en los servicios de oración durante la próxima fiesta de Sucot.

Los etroguim se cultivan en Italia, Israel y Marruecos, pero no en Irán. La comunidad judía generalmente importa el artículo a través de Turquía, pero dado que ese país ha tenido un alto nivel de infecciones por COVID-19 en las últimas semanas, ello ha dificultado la entrega de etroguim a Irán.

Por esa razón, el envío de etroguim para los judíos iraníes se realizó en algunas maletas grandes a través de los Emiratos Árabes Unidos este año.

También se entregaron paquetes de mirto, otra de las cuatro especies, a a través de los Emiratos Árabes Unidos, ya que tampoco se cultivan localmente, mientras que la comunidad judía local puede obtener las otras dos especies, palma y ramas de sauce, en el interior del país.

Los miembros de la comunidad judía de los Emiratos Árabes Unidos ayudaron en la entrega de los artículos a Irán.

«Los judíos han estado practicando el judaísmo en todo el mundo musulmán durante miles de años», dijo el rabino Mendy Chitrik, presidente de la Alianza de Rabinos en los Estados Islámicos, que coordinó las entregas.

“Es natural que los judíos de los países se ayuden mutuamente a facilitar las fiestas para que otros judíos puedan cumplir con sus obligaciones religiosas”, continuó. «Hemos visto que los gobiernos de todo el mundo islámico apoyan mucho a los judíos que practican la vida judía».

La alianza también ha estado activa para garantizar que las cuatro especies se entreguen a judíos en otros países musulmanes, donde tampoco son fácilmente disponibles, con la ayuda de la Agencia Judía y la Fundación Meromim.

Ayudó a importar etroguim y mirto a Turquía, que fue importado por transporte aéreo desde Israel, y ayudó a importar y distribuir las cuatro especies en Kazajistán y también en el lejano Kirguistán.

En los Emiratos Árabes Unidos, la alianza ayudó a importar 300 conjuntos de cuatro especies para las comunidades judías en Dubái y Abu Dabi, y Duchman y la organización del centro comunitario judío que dirige los distribuyeron.

Con la salida de las primeras estrellas de mañana, el mundo judío celebrará la fiesta de las cabañas, que recuerda el modo en que sus antepasados, los Hijos de Israel, vivieron en el desierto tras la salida de la esclavitud en Egipto.

La Torá la nombra como “Fiesta de los Tabernáculos” y es la última de los Shloshet Harregalim, las tres festividades de peregrinaje al Templo de Jerusalem cuando éste existía, hasta el año 70, junto con Pésaj y Shavuot.

Es una semana en Israel y ocho días en la Diáspora en los cuales es obligatorio alegrarse y morar en una sucá (cabaña) que comienza a construirse al término de Iom Kipur (Día del Perdón).

Ésta debe tener al menos tres paredes y un techo con ramas que permita ver el cielo.

También denominada Jag Haasif (la fiesta de la cosecha, en el hemisferio norte), en los judíos agradecen y recolectan los productos obtenidos de la tierra, y en Israel, algunos kibutzim celebran la segunda cosecha de granos y frutas del otoño, el comienzo del año agrícola y las primeras lluvias.

Como toda festividad judía, está llena de simbolismos y costumbres.

Entre los primeros están las Arbaat Haminim (cuatro especies), un cidro (etrog), una hoja de palma (lulav) y sendos ramilletes de hojas de mirto (hadás) y ramas de sauce (aravá), que representan a los cuatro tipos de judíos existentes: quienes estudian la Torá y hacen buenas acciones, quienes solo cumplen una de esas dos cosas y quienes ninguna de ellas practican.