Con su negativa de caminar una cuadra al monumento del Levantamiento del Ghetto y su mensaje nacionalista, Trump refuerza al Partido Nacionalista Polaco, el mismo que tuvo que acarrear campesinos del interior del país para recibir a Trump porque su mensaje antisemita, antimigratorio, rabiosamente nacionalista es tan impopular entre los polacos pensantes como el de Trump entre los americanos de vanguardia.

“I declare today for the world to hear that the West will never, ever be broken. Our values will prevail. Our people will thrive. And our civilization will triumph. So, together, let us all fight like the Poles – for family, for freedom, for country, and for God.”