Diario Judío México - El Gobierno israelí, que debatió durante largas horas si dejaba entrar o no en el país a las congresistas demócratas de EE.UU.optó finalmente por vetarlas cuando el presidente estadounidense, , le instó a ello en su cuenta de Twitter.

El tuit directo de Trump “marcó la diferencia”, dijo el analista israelí Shmuel Slander, que asegura, la decisión final de prohibir el ingreso de las dos congresistas demócratas es una muestra de los vínculos que hay con el presidente estadounidense, “que lucha por ”, y a quien el país “puede necesitar en el futuro”.

 mostraría una gran debilidad si permitiera la entrada” de Omar y Tlaib, advirtió Trump, un comentario que para Slander no fue presión, pero sí una petición a la que el Ejecutivo de Benjamín Netanyahu “no podía decir ‘no'”.

“No hubo presión, sino respeto”, remarca en conversación con Zalman Shoval, ex embajador israelí en EE.UU. y ex viceministro de Exteriores.

Destaca que, para él, “el Gobierno debió escoger hoy entre dos difíciles decisiones”, pero entendió que su prioridad actualmente es estar al lado de Trump, quien ha mostrado desde que accedió al poder un indiscutible apoyo a  con acciones como el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí o de su soberanía sobre los Altos del Golán.

“No había una buena solución a esta situación”, asegura el veterano diplomático, que considera que la decisión de vetar la entrada de Omar y Tlaib, que apoyan el boicot a  y tenían previsto visitar y los territorios controlados por la Autoridad Palestina esta semana, coloca al país en una posición delicada ante el Congreso de Estados Unidos y el Partido Demócrata.

Según Shoval, lo sucedido no tendría que suponer “un gran conflicto” en el futuro, aunque recuerda que “el Partido Demócrata es muy proisraelí, pero no dejar pasar a uno de sus congresistas puede crear un problema”.

Slander opina que la decisión no tendrá mucha influencia en las elecciones generales israelíes del próximo 17 de septiembre, en las que Netanyahu se juega la continuidad en el cargo.

“Todos los votantes entienden que ante el dilema no se podía ignorar al presidente de los Estados Unidos”, señala, y considera que las relaciones de  con el Partido Demócrata “no serán fáciles a partir de ahora”, aunque “todavía estar por ver su reacción”.

Israel anunció el veto a la visita de Omar y Tlaib al considerar que “se trataba de una actividad de boicot”, por lo que se podía impedir su acceso “de acuerdo a la Ley israelí de Entrada”, aprobada en 2017, que permite negar el ingreso a cualquier ciudadano extranjero que llame públicamente a boicotear a Israel.

Omar es de origen somalí y Tlaib es hija de palestinos y su abuela y otros parientes residen en Judea y Samaria (Cisjordania).