El 16 de junio de 1933 Chaim Arlosoroff, presidente de 34 años del departamento político de la Agencia Judía, fue asesinado en una playa en Tel Aviv mientras paseaba con su esposa. El crimen sigue sin resolverse.
A pesar de ser relativamente joven, él era uno de los líderes más destacados del movimiento Laborismo Sionista. Mantuvo un número de puestos que hicieron que estuviera en medio de controversias, lo que significó que la mayoría de las explicaciones sobre su asesinato viraron en torno a la política. Desafortunadamente, ocho décadas después, las circunstancias de su muerte, y el misterio que lo rodea, siguen siendo lo único conocido sobre Arlosoroff por algunos.
Tres hombres asociados con el Movimiento Revisionista fueron enjuiciados luego del asesinato. Uno de ellos fue hallado culpable pero fue liberado y declarado inocente tras una apelación. Los otros dos fueron puestos en libertad inmediatamente, informó Haaretz.
Hasta el día de hoy no se sabe quién mató a Arlosoroff y por qué. Sin embargo, por décadas fue fuente de una amarga enemistad entre los laboristas y los revisionistas. En 1982, cuando Menachem Begin, seguidor de Jabotinsky, se convirtió en primer ministro, él designó a un ex juez de la Corte Suprema para que llevara a cabo una investigación oficial sobre el crimen, pero esta arrojó datos inconclusos.
Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.


Artículo anteriorLa TV israelí, Ilana Dayan, El Mosad y Nisman
Artículo siguienteDolorosa recuperación
El mundo judío en español. Noticias de Israel y del mundo judío.