Diario Judío México - El día 16 de octubre de 1946, morían ahorcados diez jefes nazis por alguno de los siguientes cargos:

  1. Crímenes contra la paz: es decir, actuaciones que llevaran a la planificación o ejecución de violaciones de tratados internacionales o comisión de actos de agresión injustificada contra naciones.
  2. Crímenes contra la humanidad: planificación, ejecución o participación en exterminios y genocidios.
  3. Crímenes de guerra: violaciones de las leyes y convenios internacionales sobre la guerra.
  4. Conspiración: actuación con otros o asociación con ellos para cometer cualquiera de los crímenes señalados en los cargos anteriores.

Sentenciados a muerte en el proceso de Nuremberg; el mariscal de aire Goering se suicidó tragando un envase de cianuro.

Se les colgó en el gimnasio del Palacio de la Justicia, en una horca pintada de color verde. Comenzaron a ser ahorcados a la una de la madrugada del 16 de Octubre del año 1946, Iban acompañados de soldados y dos sacerdotes: uno católico y otro protestante. Primer sentenciado el ex ministro de Exteriores Von Ribbentrop, muriò gritando ¡Viva ! A los seis minutos le sigue el general Keitel, dijo: ¿Me precedieron dos millones de alemanes?, ahora los sigo, ¡viva !


Septiembre 1946.

El siguiente es el Jefe de la GESTAPO Kaltenbrunner que afirmó, antes de morir: Amé a mi patria, cumplí con mi deber. No cometí los delitos que me imputan.

El cuarto es el ideólogo nazi Rosemberg, muere sonriendo.

Hans Frank, el “carnicero de Polonia”, muere rezando y besando el crucifijo. no dice nada.

Frick, Streicher y Sauckel, mueren de similar modo.

Alfred Jodl, firmante de la rendición ante los aliados, muere ahorcado. Tras él se ahorca a Seys-Inquart que da un largo discurso, su final es:…espero que esta ejecución sea el acto final de la tragedia y que la guerra sirva para la armonía y la paz entre los pueblos.


Verdugo que ejecutò a los nazis.

La ejecución duró en total 103 minutos. Las ejecuciones de los condenados fueron consumadas por el sargento primero John C. Wood, de San Antonio, Texas, un verdugo profesional que hasta entonces había ejecutado a 299 personas.

Las opiniones expresadas aquí representan el punto de vista particular de nuestros periodistas, columnistas y colaboradores y/o agencias informativas y no representan en modo alguno la opinión de diariojudio.com y sus directivos. Si usted difiere con los conceptos vertidos por el autor, puede expresar su opinión enviando su comentario.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

Artículo anteriorThe Effects of Sensory Distortion in Modern Living Environments
Artículo siguienteEl Proyecto de Reinserción Social de Mayer Zaga, propone trabajo en prisiones
Patria Judia es un blog sionista que condena el antisemitismo, el nazismo, el racismo, la xenofobia y cualquier tipo de integrismo religioso.