Uno de los principales ideólogos del movimiento sionista socialista, Dov Ber Bórojov, falleció el 17 de diciembre de 1917 en la ciudad de Kiev, como consecuencia de una infección sanguínea provocada por un ataque de nefritis.

Nacido el 21 de junio de 1881 en Zolotonoscha, un pueblo de Ucrania e hijo de un maestro hebreo, Moisés Aarón Bórojov, que adhería al iluminismo judío y era miembro del movimiento Jovevéi Sión (Amantes de Sión), que planteaba como solución a la persecución que sufrían los judíos su inmigración a Eretz Israel (Tierra de Israel).

Durante sus estudios secundarios se interesó en la filosofía clásica, la historia, la economía política, la literatura y el arte.

Al graduarse se estableció en Lekaterínoslav, una de las provincias del imperio ruso, actualmente Dniepropetrovsk, donde se afilió al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, del que fue expulsado en 1901 debido a sus posturas “nacionalistas”, es decir a que consideraba al pueblo judío una nación.

Si bien era marxista, consideraba que era una doctrina filosófica, pero no un dogma, que debía utilizarse como un método para comprender las fuerzas que impulsan los procesos históricos de las sociedades, y que utilizó para interpretar la judía y la situación que sus miembros debían sobrellevar.

Ideológicamente se acerca al partido obrero socialista judío Poalei Sión (obreros de Sión) al que se afilia luego del sexto Congreso Sionista, en 1905, y poco después es detenido por la policía zarista y expulsado del imperio, radicándose en Viena donde forma parte de la conducción de Poalei Sión.

Borojov, en sus diversos escritos, se dedica a eliminar las contradicciones entre el y el socialismo marxista basado en la cuestión nacional, que Marx consideraba contrario al internacionalismo que debía guiar al movimiento obrero para enfrentar al capitalismo.

Borojov sostiene que esa visión es acertada para los países centrales, pero no para los periféricos en los que debe desarrollarse la conciencia nacional junto con la conciencia social. Como consideraba al pueblo judío una nación, planteó desde el marxismo que para solucionar sus problemas debe poseer su propio territorio donde cada clase social pueda desarrollarse, y que surja un proletariado judío que tenga un rol primordial en el desarrollo de la economía y de la sociedad.

Sus ideas se encuentran plasmadas en La cuestión nacional y la lucha de clases (1905), Nuestra Plataforma (1906), El desarrollo económico del pueblo judío (1916).

Al iniciarse la Primera Guerra Mundial fue enviado por la dirección de Poalei Sion a difundir su pensamiento en las diversas ciudades europeas donde había una gran masa proletaria judía y también a los Estados Unidos. En 1917, representando a Poalei Sión participa de la Conferencia Socialista de Estocolmo, y en agosto vuelve a Rusia a participar del tercer Congreso de su partido, del congreso de las nacionalidades, en Kiev, y en la convención de Petrogrado, siendo está su última actividad política, pues fallece pocos meses después.

Yiddish

Si bien la mayoría de los sionistas consideraban al Yiddish como un idioma derivado característico de la diáspora judía y que el pueblo judío debía abandonarlo en favor del hebreo, Borochov era un filólogo yiddish comprometido y escribió extensamente sobre la importancia del idioma. Escribió un breve diccionario de yiddish antiguo y fue colaborador habitual del diario en yiddish Di Warheit. Aunque solo comenzó a estudiar yiddish a la edad de 26 años, se le considera el fundador de los estudios modernos en yiddish.

Las contribuciones de Borochov fueron reconocidas de diversas maneras por el asentamiento judío temprano en Palestina. Por ejemplo, el primer barrio de trabajadores del país, en lo que luego se convirtió en la ciudad de Giv'atayim, recibió su nombre de Borochov.