Diario Judío México - El 28 de marzo de 1932 se inició la primera Macabeada en la ciudad de Tel Aviv, que culminó el 6 de abril con la asistencia de 390 atletas procedentes de 18 países, incluyendo 69 deportistas de Egipto y Siria, y sólo 10 de Estados Unidos. Durante este evento, Polonia, Austria y EEUU finalizaron primero, segundo y tercero en el número de medallas ganadas por equipos.

La realización de una justa deportiva similar a los juegos olímpicos para deportistas judíos en la tierra de fue promovida por Iosef Iekutieli, quien desde que tenía 15 años se propuso poder crear algún día una competencia para todos los deportistas de la Unión Mundial Maccabi. En ese entonces, Maccabi estaba ocupada con generar un organismo representativo del deporte israelí que sea reconocido por las instituciones internacionales y posibilite una representación oficial de los deportistas de Eretz en eventos internacionales.

Ya en el segundo Congreso Sionista, Max Nordau brindó un vigoroso discurso subrayando la necesidad de restablecer lo que él dio en llamar “un muscular”. A continuación, algunas de sus palabras que fueron consideradas base para la fundación del Movimiento Judío para la educación física y los deportes: “Nuestra historia nos cuenta que, en el pasado, los judíos solían ser fuertes y musculosos. Pero por muy largo tiempo únicamente estuvimos preocupados con el autocastigo físico. Otros tenían éxito en debilitar nuestros cuerpos; transformaron el gueto judío de la Edad Media en un pueblo pobre y miserable, delgado y carente de toda ayuda. Podríamos haber vivido nuestras vidas sensiblemente. Sin embargo, el tener un cuerpo sano, hecho que también consideramos un objetivo importante, nunca alcanzó el estatus de ‘motivo de felicidad’ para nosotros.” (Extractos del material escrito por Chaim Wein y publicado por la Unión Macabi Mundial el Instituto Wingate para Educación Física y Deporte, ).

En 1928 Iekutieli le presentó a Menajem Ussishkin, presidente del Keren Kayemet, la gran proposición: la realización de un Primer Congreso de deportistas de todos los centros Maccabi en el mundo. La fecha propuesta fue el año 1932, año en que se cumplían 1800 años de la rebelión de Bar Kojba.

Ese año la creación de la Federación de Fútbol de la tierra de fue reconocida por la mayoría de los organismos internacionales, lo que facilitó la implementación del proyecto de Iekutieli, y en 1931 se consiguió la aprobación de las autoridades del Mandato Británico para poder llevarlo a cabo en la fecha estipulada, cuando el Alto Comisionado Sir Arthur “Andy” Wauchope –amante del deporte hebreo- aprobó el proyecto pidiendo a cambio que en las competencias participaran también deportistas ingleses y árabes.

La primera idea fue realizar la Macabeada en Jerusalem, pero por razones prácticas se decidió que fuera en Tel Aviv, donde era necesario contar con un estadio que cumpliera con las condiciones necesarias que exigían a nivel mundial las competencias deportivas de este tipo. El estadio se construyó al lado del río Iarkón. Para eso fue necesario juntar donaciones de todo el mundo, no sólo de , y en seis semanas se construyó un estadio con todas las condiciones exigidas, que tenía cancha de fútbol y sectores especialmente desarrollados para atletismo, y una capacidad para 5.000 espectadores sentados y 15.000 de pie. Como en todo no existía ninguna piscina olímpica, las competencias de natación se hicieron en el puerto de Haifa, donde se construyeron gradas para los espectadores.

Y el 28 de marzo de 1932, la ceremonia de inauguración comenzó con un colorido desfile desplegado por las calles de Tel Aviv, que ya tenía 50.000 habitantes, encabezado por el intendente Meir Dizengoff, montado en un caballo blanco. La primera Macabeada no solamente fue exitosa, sino que potenció el desarrollo del deporte judío tanto en la Tierra de como en las diversas comunidades judías del mundo.

FuenteItongadol
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