es un país de visita obligada. Como la tierra santa con su historia antigua y teológica, como la vibrante Nación de las Startups con su tecnología innovadora, o como el divertido país de la diversión playera sinfín, a menudo está entre los mejores lugares de vacaciones. Sin embargo, aparte de la ciudad santa de Jerusalén, el mar de Galilea y la ciudad de fiesta de Tel Aviv, hay mucho más para ver y hacer en A continuación la segunda parte de una lista completa de 45 cosas geniales, ocultas e inusuales para hacer en .

Si estás planeando un viaje a , revisa y anota tus favoritos. Si has visitado antes, revisa y pregúntate a ti mismo. ¿En cuántos has estado?

# 16 Sinagoga Ades

Esta “Capilla Sixtina judía” fue diseñada para revitalizar el legado artístico del judaísmo, pero casi se perdió en una restauración mal dirigida.

Si bien muchas de las principales religiones del mundo reclaman una serie de logros arquitectónicos y decorativos verdaderamente monumentales, el judaísmo tradicionalmente ha mantenido una estética ascética más simple, pero no todos sus lugares de culto son tan simples. También conocida como la “Gran Sinagoga”, la Sinagoga de Ades en Jerusalén, por ejemplo, es el hogar de una serie ornamentada de murales que se crearon como una exclusiva obra de arte devocional judía.

La Sinagoga de Ades fue fundada en 1901 por un grupo de inmigrantes sirios que querían construir un lugar de culto más grandioso que las chozas improvisadas que servían el área en ese momento. Una vez completada, la sinagoga consiguió aprobación rápidamente por su decoración y diseño elaborados. Si bien el espacio en sí no era sorprendentemente grande, estaba lleno de adornos, como un arca de la Torá con incrustaciones de perlas y bancos de madera decorativos.

Sin embargo, la característica más impresionante de la sinagoga eran los murales pintados cerca del techo por el joven artista Yaakov Stark. El pintor creó un largo borde de delicados diseños inspirados en Oriente Medio que destacaban los símbolos que representan a las 12 tribus de . Desafortunadamente, incluso estos monumentales murales finalmente fueron víctimas de un poco de descuido artístico.

A pesar de que el sitio fue aclamado como la “Gran Sinagoga”, después de casi un siglo de existencia las obras de arte se habían deteriorado. A mediados y finales de la década de 2000, comenzó un proyecto de restauración mal dirigido que permitió que las obras originales sean tapadas y repintadas por una mano menos que experta. Afortunadamente, los conservacionistas fueron alertados y las pinturas se salvaron de una eliminación completa.

Los esfuerzos de restauración continúan hasta el día de hoy para garantizar que la Sinagoga de Ades pueda ocupar un lugar en la historia junto a otros triunfos artísticos religiosos en todo el mundo.

# 17 El Mifletzet

Este espeluznante juego para niños se dejó grotesco para ayudar a los niños a conquistar su miedo.

Cuando la artista franco americana Niki de Saint Phalle presentó por primera vez la grotesca escultura originalmente conocida como “El Golem” a la Comisión de Parques de Jerusalén, fue rechazada de plano. La comisión creía que la deforme y vagamente bovina instalación sería demasiado aterradora para los niños.

Teddy Kollek, el popular alcalde de Jerusalén que había encargado la pieza, pidió a la comisión que votara de nuevo y que Saint Phalle defendiera el temor. En una entrevista en 1988 con The LosAngeles Times, ella explicó que argumentaba por el valor fundamental de algo aterrador en un lugar seguro. Cuando se presentó apropiadamente, la artista de vanguardia insistió: “Las cosas miedosas son buenas porque ayudan a los niños a vencer sus miedos”.

La comisión dio luz verde a la escultura y pronto se dio cuenta de que su nerviososmo estaba fuera de lugar. Desde su instalación en 1972 en el Parque Rabinovich del vecindario Kiryat HaYovel, el distorsionado coloso ha sido abrazado con entusiasmo por los niños locales, quienes suben por una escalera sinuosa a lo largo de la parte posterior de la escultura para deslizarse hacia abajo por una de sus tres lenguas rojas.

Aunque la criatura de metal y concreto puede tener un aspecto monstruoso (su nombre adoptado HaMifletzet significa literalmente “El Monstruo”), es ciertamente amigable.

# 18 Parque zoológico de la familia Tisch

Bestias bíblicas y preservación de animales en peligro de extinción se juntan en este zoológico israelí.

Si bien el actual Parque Zoológico de la Familia Tisch ha brindado a los visitantes un vistazo de las criaturas de la Biblia desde 1993, sus raíces comenzaron décadas antes.

El gran centro zoológico ahora conocido como el Parque Zoológico de la Familia Tisch o simplemente el Zoológico Bíblico de Jerusalén por los lugareños, originalmente comenzó como el apasionado pequeño proyecto de un erudito judío que quería ayudar a las personas a experimentar la Biblia como realidad, en lugar de hacerlo de manera abstracta.  Aharon Shulov era profesor de zoología en la Universidad Hebrea de Jerusalén cuando comenzó su zoológico original para niños en 1940. La pequeña colección de animales eran criaturas que habían sido nombradas en la Biblia y que se exhibían en una calle pública. Sin embargo, debido a las quejas de los vecinos, la colección de Shulov tuvo que ser trasladada a una nueva ubicación. Así comenzó una serie de traslados para la colección que duró hasta principios de los 90, cuando la expansión de la colección llegó a su hogar actual en Jerusalén.

Hoy en día, el sitio de 62 acres continúa el sueño de Shulov de llevar al público los animales de la Biblia, así como un nuevo enfoque en las especies en peligro de extinción. El parque contiene más de 140 especies diferentes en sus dos secciones principales, la Bíblica y la En Peligro. Caballos, monos, leones, aves exóticas, ranas, serpientes, peces y un sinnúmero de otras bestias están en exhibición, dando un punto de vista religioso y conservacionista a las exhibiciones. Las especies que están extintas en Israel son incluso criadas en cautiverio para ayudar a repoblar sus números.

# 19 Bordados y Tejidos del Desierto Néguev

La artesanía tradicional beduina se ha convertido en un sitio turístico oficial y una industria exitosa para sus artesanas.

Originalmente establecido para mejorar las finanzas y la posición de las mujeres beduinas al hacer que sus artesanías estén más disponibles comercialmente, los programas de bordado y tejido del Desierto del Néguev se han convertido en sitios turísticos declarados oficialmente, convirtiendo u  antiguo oficio comercial en un sitio de patrimonio completo.

Centrado alrededor del asentamiento de Lakiya, cerca de Be’er-Sheva, Israel, tanto la artesanía del tejido como el bordado están en exhibición para que los visitantes puedan observar. Usando patrones y métodos tradicionales, el bordado del desierto les brinda a las mujeres beduinas de la zona la oportunidad de ejercer su oficio directamente en sus propios hogares, donde los visitantes pueden venir a ver el trabajo mientras está en proceso. El proceso se ha transmitido en sus familias durante generaciones y las mujeres ahora también ofrecen talleres para cualquier persona interesada en aprender el antiguo negocio. El bordado produce de todo, desde bolsos hasta ropa y tapices, y las ganancias de la artesanía van directo a los bolsillos de las mujeres.

El tejido del desierto en exhibición es un oficio mucho más grande. Al producir ropa, alfombras, tapetes y cojines, la instalación de tejidos del desierto tiene una calidad industrial más rural. Aun empleando métodos tradicionales, simplemente usando herramientas más grandes, el proceso de tejido del desierto usa tintes importados de Gran Bretaña y telas hiladas de pelo de camellos, cabras y oveja. Los productos están decorados con las innegables franjas y diseñor del estilo beduino.

Dada la supuesta disparidad de oportunidades para las mujeres como proveedoras en la sociedad beduina, los sitios de bordado y tejido del Desierto del Néguev son un oasis de igualdad.

# 20 El Carmelit

Este funicular subterráneo es uno de los transportes subterráneos más pequeños del mundo.

Con un horizonte dominado por las laderas del Monte Carmelo, Haifa se ubica como la tercera ciudad más grande de Israel y puede remontar su historia a más de 3,000 años. También cuenta con el único metro subterráneo de Israel, que compensa en el cambio de elevación lo que le falta en otras métricas.

Inaugurado en 1959, el Carmelit sube desde la costa mediterránea hasta la cima del Monte Carmelo. El objetivo era proporcionar un tránsito rápido y fácil entre los distritos comerciales a lo largo del litoral de Haifa y el moderno centro residencial de la ciudad, que estaba situado en la cima de la montaña por la cual se nombró la línea. Con seis estaciones, desde la Plaza de París al nivel del mar hasta Gan Ha’em en la cima de la montaña, el Carmelit asciende 274 metros (899 pies) a lo largo de su recorrido de 1.8 kilómetros (1.1 millas).

Desde cuando se finalizó la obra, gran parte de la población de Haifa se ha trasladado a otras partes de la ciudad, dejando el Carmelit con poco uso en la actualidad. Se cerró por una extensa renovación de 1986 a 1992, y nuevamente para reparar un cable defectuoso de marzo a julio de 2015. Sin embargo, sus dos trenes de dos vagones continúan haciendo el viaje de ocho minutos hacia arriba y abajo de la montaña todos los días, compartiendo una sola vía con solo una breve sección paralela para permitir que los tranvías de contrapeso se pasen unos a otros.

# 21 Machon Ayalon

Escondida debajo de una lavadora en un falso kibutz, esta fábrica secreta de balas se ha conservado como museo.

Bajo el Mandato británico, quedó claro que las hostilidades entre las poblaciones judía y árabe iban a recurrir a la violencia armada, por lo que las fuerzas judías crearon Machon Ayalon, una fábrica secreta de balas que estaba escondida debajo de un falso kibbutz creado solo para ocultar la fabricación de sus armas.

Construidos en 1946, la fábrica y el kibutz surgieron en solo 22 días. A pesar de la gran maquinaria de fabricación de balas, la fábrica pudo completarse en total secreto, llamándose a sí misma el Instituto Ayalon. Sobre la entrada de la fábrica se colocó un horno enorme y una bulliciosa lavadora industrial disimulando así los sonidos y olores de la producción de balas entre la cacofonía y el aroma de la cocina y la limpieza. Las personas que vivían en el kibutz, siendo de pocos recursos, comenzaron a lavar sus ropas tan a menudo y repetidamente que realmente comenzaron a desmoronarse. Los desafortunados trabajadores que desafiaron los estrechos confines del espacio de la fábrica trabajaron largos turnos en condiciones claustrofóbicas, respirando gases de maquinaria y, a menudo, enfermándose por falta de luz solar. La fábrica funcionó durante tres años sin ser detectada gracias a las rigurosas sacudidas de todos los que salían de la fábrica para que no llevar rastros de cobre o hierro a la parte superior.

La operación fue tan hermética que ni siquiera todas las personas que vivían en el kibutz de arriba sabían de la fábrica. Aquellos que ignoraban acerca de la fabricación eran conocidos como “Jirafas” por los otros miembros del plan.

Hoy el sitio ha sido conservado como museo dedicado a la ambiciosa fábrica. Los visitantes aún pueden descender por la entrada oculta debajo de la lavadora y ver la maquinaria y las condiciones que hombres y mujeres soportaron para asegurar su independencia.

# 22 Meah Shearim

Barrio de Jerusalén es el hogar de los jaredíes ultra ortodoxos.

Respaldado por letreros en muros en e inglés que detallan un estricto código de vestimenta y un enfoque de línea dura a la moral pública, Meah Shearim puede ser considerado como el vecindario más ideológicamente único en el Jerusalén Occidental actual. Esta comunidad está poblada únicamente por jaredíes ultra ortodoxos de la ciudad, fácilmente reconocible por los trajes negros con sombreros, barbas completas y largos chorros laterales conocidos como peot. Todos los apartamentos están a poca distancia de una sinagoga, y en Sabbat (sábado, sábado judío), conducir por las calles estrechas no solo es mal visto, sino ilegal.

Para visitar Meah Shearim, uno debe moverse en grupos no mayores de tres o cuatro (según los carteles publicados, los grupos de turistas obvios “ofenden gravemente a los residentes”). El vecindario está estrictamente segregado por sexo, por lo que los hombres y las mujeres deben ser discretos si caminan o hablan juntos. Las mujeres deben usar colores oscuros y conservadores, escotes altos, mangas largas y faldas largas o correr el riesgo de un castigo público. Del mismo modo, los hombres deben cubrir sus cabezas con una kipá (yarmulkes).

Uno puede sentirse excluido tan pronto como entra, cualquiera que no forme parte de la unida comunidad claramente no pertenece, pero obtiene una mejor comprensión de la atmósfera ultra-religiosa (por no mencionar el hecho de acceder a textos y objetos rituales judíos sagrados con grandes descuentos o deliciosos productos horneados tradicionales) por lo que definitivamente valen la pena ir aunque lo miren fijamente.

# 23 La estación central de autobuses de Tel Aviv

El centro de transporte – tipo laberinto – contiene áreas abandonadas, tiendas abandonadas, e incluso tiene su propia colonia de murciélagos residentes.

Anteriormente la estación de autobuses más grande del mundo (y ahora degradada a la segunda más grande), este monstruoso y parcialmente abandonado laberinto de edificio parece que fue diseñado por MC Escher. En realidad, es solo la víctima de algunos procesos de diseño y construcción muy desafortunados.

La estación, que es notoriamente confusa y fácil para perderse, tiene partes modernas y pintorescas, así como áreas abandonadas. Uno de sus túneles no utilizados ahora alberga una colonia urbana de murciélagos, supervisada por el departamento de Naturaleza y Jardines de Israel.

Durante su concepción original en la década de 1960, se suponía que la estación tenía dos pisos: uno para el comercio y otro para las puertas del transporte público, ofreciendo una alternativa a la antigua Estación Central de Autobuses de Tel Aviv. Un conflicto entre las dos compañías de autobuses líderes en el momento causó la adición de otro piso al plan, para que haya un piso para cada compañía.

La construcción en el edificio de tamaño impresionante se detuvo en la década de 1970 cuando se agotaron los fondos para el proyecto, dejando un enorme esqueleto de un edificio que ocupa una parte gigante del vecindario. Se trajeron nuevos inversionistas, pero para financiar el resto de la construcción, se tuvo que agregar más espacio comercial al plano de planta, que ya se estaba complicando un poco. Este proceso se repitió varias veces, con más espacio comercial en el edificio existente cada vez que se requería más financiamiento para continuar la construcción del mismo. La estación finalmente se abrió al público en 1993 con seis pisos, más de 1,000 tiendas e incluso un cine.

El descubrimiento de altos niveles de contaminación en los pisos inferiores condujo a la construcción de un séptimo piso en la parte superior del edificio existente. La nueva adición bloqueó el flujo de luz natural a los pisos inferiores y causó una disminución en el tráfico peatonal hacia esas áreas. Las empresas fracasaron y muchas tiendas fueron abandonadas. El efecto dominó se regó en todo el edificio. Hoy en día, la mayoría del edificio está vacío, con la mayoría de las tiendas operando en los pasillos entre las entradas y las puertas de tránsito.

Sin embargo, el edificio es un lugar increíble para los exploradores urbanos. En ciertos días del año, se organizan recorridos que incluyen algunas de sus áreas abandonadas, típicamente cerradas, como el cine y las plataformas antiguas y en desuso.

Algunas de las cosas que todavía funcionan en el edificio incluyen un museo , estudios de arte, tiendas de ropa barata y una sinagoga.

# 24 El Pequeño Museo de Saba

A través de una colección moderna de objetos varios y adornos de poco valor, este museo cuenta la historia del pueblo judío desde los tiempos bíblicos hasta nuestros días.

Ubicado en las colinas de Jerusalén, el Pequeño Museo de Saba es un museo judío como ningún otro, que recopila elementos aparentemente olvidados y utiliza su historia para narrar historias del pueblo judío.

Atestado en un pequeño grupo de bodegas, los propietarios del Pequeño Museo de Saba recolectan todo tipo de objetos de recuerdo, basura y electrodomésticos viejos. Aquí hay un carro de juguete para niños, una pared de equipos de radio antiguos que uno podría recordar de haber crecido en los años 50 y, amontonados cerca, algunos embudos y barriles de cocina de acero oxidado. A través de estas piezas de lo efímero, el museo espera proporcionar una historia viva de la zona y su gente a través de sus materiales. Los propietarios proporcionarán a los visitantes historias, relatos de viaje, tanto personales como culturales, utilizando las piezas como puntos de partida y ejemplos.

Mientras que la mayoría de los museos y colecciones buscan catalogar y preservar las cosas desde tiempos antiguos, el Pequeño Museo de Saba se deleita con las cosas más pequeñas y la historia que conserva su nostalgia.

# 25 Necrópolis de Beit She’arim

Un extenso cementerio judío con más de 30 cuevas funerarias excavadas en la roca.

La destrucción romana del Segundo Templo de Jerusalén en el año 70 EC dispersó al pueblo judío en el imperio, desde las islas griegas hasta la actual España y Portugal. Después de este cataclismo, la gran asamblea del Sanedrín en Jerusalén, una especie de Corte Suprema de la nación judía, emigró hacia el norte a la ciudad galilea de Bet She’arim.

No queda mucho de la ciudad en lo que hoy es el Parque Nacional Beit She’arim. Sin embargo, en su apogeo en el siglo II, la ciudad era un centro próspero del judaísmo rabínico. El rabino Judá el príncipe, compilador de Mishná (una compilación escrita de la tradición oral judía), hizo su hogar en Beit She’arim, asistido por una concesión de tierras de su amigo de la infancia, el filósofo emperador Marco Aurelio. Pero en lugar de los restos dispersos de la ciudad, lo que más fascina a los visitantes del parque son las extensas necrópolis excavadas en la roca en las que está enterrado el rabino Judá.

Más de 30 cuevas funerarias, excavadas en piedra caliza blanda y blanca, constituyen lo que es el cementerio judío antiguo más grande del mundo. La existencia de tumbas inscritas a personas fallecidas de lugares tan lejanos como Palmira (en la actual Siria) y Himyar (el moderno Yemen) atestiguan el estado de Beit She’arim entre la diáspora judía. El hecho de que Judá el Príncipe eligiera el sitio como su lugar de descanso en lugar del Monte de los Olivos, donde cualquier judío devoto con medios hubiera preferido tradicionalmente ser enterrado, debe haber elevado la prominencia del sitio.

Una fachada de tres arcos protege la entrada del sitio más impresionante de Beit She’arim, la Cueva de los Ataúdes. Aquí se encuentran 135 ataúdes decorados, así como paredes talladas, como una escultura de una menorá de tamaño humano, e inscripciones en griego, , arameo y dialecto de Palmira.

Para los judíos de Beit She’arim, el mandamiento de la Torá, “No te harás ninguna imagen esculpida”, se relajó visiblemente. Adornando muchas de estas tumbas hay imágenes de leones, águilas, peces, incluso un temido ternero, junto con escenas de la mitología pagana, como Leda y el Cisne. Los expertos creen que la presencia de esta imagen simplemente ilustra que los judíos tolerantes de Beit She’arim estaban inmersos en la cultura de la mayoría helenística de la época, y habrían considerado estas representaciones figurativas una señal del prestigio de una persona, no una ofensa a su fe.

En otras partes del sitio se encuentran los restos de una instalación de fabricación de vidrio de la época abasí, así como un poema de la misma época escrito por el poeta Umm al-Qasim, que indica que la necrópolis todavía estaba en uso durante el gobierno musulmán, durante el cual la ciudad fue conocida como Sheikh Ibreik.

# 26 Museo Steinhardt de Historia Natural

El primer museo dedicado a la historia natural de Israel alberga a 5 millones de especímenes y sigue creciendo.

Antes de agregar este edificio de 100,000 pies cuadrados con forma de arca al campus, las colecciones del Museo Zoológico, el Museo de Antropología Biológica y el Herbario Nacional de la Universidad de Tel Aviv se guardaban en cualquier lugar donde hubiera espacio.

Millones de especímenes fueron almacenados en pasillos, en estantes sin cerraduras, e incluso bajo tuberías de aguas residuales. Algunos, conservados en líquidos inflamables, residían en edificios sin sistemas adecuados de prevención de incendios.

La colección combinada ahora está contenida de manera segura en el Museo Steinhardt de Historia Natural, el primer museo dedicado a la historia natural en Israel. Alberga y conserva los 5 millones de especímenes que antes solo estaban disponibles para los académicos de la universidad, y también cuenta con laboratorios y un auditorio para demostraciones públicas.

Además de exhibir la enorme colección, el Steinhardt tiene la intención de explorar la conservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente, incluso hacer un seguimiento de cómo los humanos siguen dando forma al Mediterráneo, que solo representa alrededor del 1 por ciento de la superficie del océano, pero alberga a 17,000 especies.

La colección sigue creciendo todo el tiempo; Los miembros del personal y los estudiantes recolectan muestras de flora y fauna de todas partes, y el museo está lleno de animales, insectos, conchas y fósiles.

# 27 Mitreo de Cesárea Marítima

Un antiguo templo clandestino subterráneo donde la luz del sol penetra en el solsticio de verano.

En Cesárea Marítima, puede bucear en el mar Mediterráneo y explorar los restos arqueológicos submarinos de una de las maravillas del mundo antiguo, el puerto construido por Herodes (sí, ese Herodes) en el 13 AEC. La ciudad de Cesárea fue la capital rica y cosmopolita de la provincia romana de Judea. Allí, judíos, samaritanos, romanos, griegos y sirios vivieron e hicieron negocios más o menos pacíficamente durante siglos, antes de que la ciudad fuera conquistada y destruida.

En la década de 1970, un equipo de arqueólogos descubrió una sala subterránea abovedada cerca del puerto, una de varias estructuras similares que probablemente se construyeron originalmente como bodegas. Esta, sin embargo, era especial: durante el final del primer siglo o principios del segundo siglo, se convirtió en el templo del dios Mitra.

Este dios, originalmente adorado en Persia y en los países vecinos, era una importación reciente en el mundo romano, pero el misterioso culto adquirió rápidamente una gran popularidad en todo el imperio, en particular entre los soldados. Los templos de Mitra, se encuentran desde Egipto hasta Inglaterra, desde Crimea hasta Portugal, y especialmente en las sedes de la legión a lo largo de las fronteras romanas.

La mayoría de las Mitra son subterráneas o excavadas en la roca, para representar la gruta mítica en la que se supone que nació el dios. Todas se parecen: una habitación simple y pequeña abovedada con dos bancos en el costado para los adeptos. En el nicho central hay un altar que sostiene un relieve con la escena central del culto: Mitra apuñala al Toro primordial con una daga, mientras algunos animales (un perro, un escorpión y una serpiente, que probablemente representan las constelaciones) participan activamente. Mitra también se identificó con el Sol y con Apolo en la atmósfera sincrética del paganismo tardío.

Mientras los arqueólogos trabajaban en su descubrimiento, observaron un pozo en la bóveda, desde donde la luz del sol brillaba al mediodía cerca del altar. A medida que pasaban los días, el rayo de luz se acercaba más y más al altar, hasta que brilló directamente sobre él el 21 de junio, el solsticio de verano. Según el filósofo Pórfido, quien probablemente visitó Cesárea en su juventud y más tarde se casó con una mujer cesárea, los mitraístas creían que el alma entraba en el cuerpo humano al nacer y la dejaba en la muerte siguiendo la dirección del solsticio. ¡El Mitreo Cesárea era entonces una representación fiel del cosmos mítico!

Además, la dirección de la puesta de sol en el solsticio de verano vista desde Cesárea tiene una propiedad extraordinaria: pasa casi exactamente a través de la pequeña isla de Delos en el mar Egeo, el lugar de nacimiento legendario de Apolo, y a través de Delfos, el famoso centro oracular apolíneo no muy lejos de Atenas. Más adelante, pasa a través de una impresionante cadena de antiguos lugares de culto dedicados al arcángel Miguel: San Miguel de Gargano, Templo de San Miguel en Perugia, San Galgano, Sagrado de San Miguel de la Chiusa, Monte Saint Michel, Monte San Miguel, Roca de San Miguel, y otros.

De hecho, en el cristianismo antiguo, a menudo se invocaba y adoraba a Miguel en lugares donde se había encontrado Mitro, como en Sutri, Heidelberg, Riegel y muchos otros. Miguel matando al Dragón y protegiendo las almas cumple la misma función que Mitra matando al Toro y dando instrucciones a las almas que entran y salen de la mortalidad.

# 28 Altar del Becerro de Oro

Ídolo hecho por Aarón para los israelitas.

Un ídolo hecho por Aarón para los israelitas durante la ausencia de Moisés en el Monte Sinaí, según Éxodos, el Becerro de Oro es una tradición judía que también fue una estatua que se exhibió en los santuarios nacionales del posterior Reino de Israel en Dan y Betel. Los ídolos de Israel fueron destruidos cuando el reino cayó en 722 AEC. Cuando los asirios derrotaron a las diez tribus, fueron atacados por su oro.

“En , el incidente en Sinaí se conoce como “Chet ha’Egel” o “El Pecado del Becerro”. Se menciona por primera vez en Éxodo 32:4. “De acuerdo con la Enciclopedia del Nuevo Mundo, en Egipto, donde los hebreos habían residido recientemente, el Toro de Apis era el objeto comparable de adoración, que los hebreos podrían haber buscado resucitar en el desierto”. “Entre los vecinos de los egipcios y los hebreos en el antiguo Cercano Oriente y en el Egeo, los aurochs (Bos primigenius) salvajes fueron ampliamente adorados, a menudo como el toro lunar y como la criatura de El. Esta última tradición también pudo haber sido conocida durante mucho tiempo por los israelitas, quienes también adoraron a El, y más adelante lo llamaron Yahweh, el Señor”.

Según los estudiosos, la historia del Becerro de Oro del Éxodo probablemente se originó como una polémica contra los santuarios israelitas. A lo largo de cientos y cientos de años, la historia del Becerro de Oro se ha convertido en un símbolo del materialismo, la decadencia y el dinero que se pone por encima de lo que realmente importa en la vida. Se usa a menudo en la tradición rabínica, minimizando la responsabilidad de Aarón.

A pesar de que el becerro de oro en sí se perdió hace mucho tiempo, los turistas todavía pueden explorar las ruinas del santuario principal donde probablemente se habría ubicado el becerro. Y si eso no es suficiente, los huéspedes también pueden examinar los numerosos santuarios de piedra que se alinean en la puerta de la ciudad.

# 29 Molino de Viento Montefiore

Después de más de 100 años sin funcionar, este emblemático molino de viento vuelve a girar como un símbolo de la autosuficiencia de Jerusalén.

Como una de las primeras estructuras que se erigieron fuera de las fronteras de la antigua Jerusalén, el molino de viento Montefiore debía ser un símbolo del progreso y la industria, pero casi de inmediato dejó de funcionar hasta que el sitio volvió a la vida más de un siglo después.

Construido por el filántropo judío inglés Moses Montefiore, el molino de viento estaba destinado a ser un faro del futuro de Jerusalén en la nueva ciudad. La torre de cuatro aspas se terminó en 1857, proporcionando un lugar donde los ciudadanos que se mudan al área podrían basar una nueva industria. Diseñado al estilo de los molinos de viento europeos, el sitio estaba equipado con un molino para moler trigo entre otros trabajos mecánicos. Desafortunadamente, a pesar de las buenas intenciones, el viento en el área no era lo suficientemente fuerte como para alimentar de manera confiable el molino, que en realidad no había sido diseñado para lidiar con los cultivos más duros del área. Si bien el molino de viento logró inspirar a la gente a trasladarse a la zona, el sitio en sí solo estuvo en funcionamiento durante un período relativamente escaso de 18 años antes de que quedara obsoleto por otros métodos de producción de harina.

Después de su obsolescencia, el molino de viento estuvo vacío durante décadas hasta que encontró uso durante la Guerra de Independencia israelí como puesto de vigilancia. Fue durante este tiempo que las fuerzas británicas volaron la parte superior de la torre en desuso en una acción conocida como “Operación Don Quijote”. A partir de este momento, el edificio dañado permaneció vacío hasta 2012, cuando, como parte de las celebraciones del 60 aniversario del establecimiento de Israel, el molino de viento fue completamente restaurado.

Hoy en día, el molino de viento de Montefiore sigue siendo un monumento a la creación del Israel moderno y ofrece a los visitantes un museo dedicado a la vida de Moisés Montefiore. Las cuchillas  ahora giran cinco días a la semana y esperamos que continúen haciéndolo durante más tiempo que en los 1800’s.

# 30 Sha’ar HaGolan

Este sitio arqueológico fue el centro de la extinta cultura yarmukiana que desarrolló los primeros caminos y cerámica en Israel.

Descubierto durante la década de 1930, el sitio de Sha’ar HaGolan produjo evidencia de una de las culturas civilizadas más antiguas de Israel que pudieron haber construido las carreteras más antiguas conocidas por el hombre y fueron los primeros pueblos de Israel en desarrollar la cerámica.

La cultura de Yarmukian se remonta al año 6400 AEC, y puede haber sido una de las primeras comunidades tecnológicamente progresivas en la región de Israel. Si bien se había encontrado evidencia de la cultura en otros sitios, el sitio de Sha’ar HaGolan proporcionó suficiente evidencia para diferenciar a las personas de Yarmouk como un grupo distinto. De hecho, el sitio de Sha’ar HaGolan demostró ser una de las fuentes más grandes y significativas de arte y artefactos neolíticos en todo Israel.

Alrededor de 300 figuras de piedra y barro se encontraron en el sitio, que también incluía los restos de una serie de edificios que también presentaban innovaciones arquitectónicas que no se creía que existían en el momento cumbre de Sha’ar HaGolan. Muchas de las estatuillas parecen ser imágenes abstractas, aunque marcadamente humanas, de lo que pudieron haber sido dioses y diosas prehistóricos. Aparte de las piezas escultóricas, se encontraron una serie de fragmentos de cerámica que se hicieron claramente para uso doméstico, marcando el primer hallazgo de este tipo en la región. Tal vez lo más notable es que los cimientos de los edificios que fueron descubiertos están claramente dispuestos en una serie de calles que pueden ser el primer ejemplo de tal planificación. En conjunto, Sha’ar HaGolan puede marcar el alejamiento cultural de la sociedad nómada.

Hoy en día, Sha’ar HaGolan es el hogar de un kibutz que se estableció en 1937. También hay un museo que muestra muchas de las figuras de barro, entre otros artefactos.