Diario Judío México -

Rabí Aja bar Bizna, en nombre de Rabí Simón ha Jasid, relata que cuando los sabios de vieron que el Rey David se había levantado a estudiar en la medianoche, le pidieron que se encargue de saciar el hambre de su pueblo. Este le contestó: obtengan el alimento ustedes mismos. Ellos le cuestionaron ¿ como se le puede pedir al saltamontes que vaya a cazar para el león? a lo que el monarca contestó: extended tu mano junto al prójimo y trabajad con él, juntos pueden más que yo ( Berajot 3b).

Ello refleja que para el judaísmo, es la comunidad y no una entidad estatal, ni el esfuerzo individual el que debe ser la fuente de sustento de sus miembros.

Prestar es más importante que donar.

Señala el Deuteronomio 15,7:

Cuando haya en medio de ti algún hermano necesitado, en la tierra que el Señor, tu d-os, te da. No endurecerás tu corazón. No cerrarás tu mano sino que la abrirás generosamente y le prestarás lo que necesite.

A este respecto dice la profesora Nejama Leibovitz[1] ( Reflexiones sobre la Parashá, OSM, 1969, pág. 103) que el mandamiento de prestar es más importante que el mandamiento de Tzedaká ( donar). Cita a Rashi que sigue las ideas expuestas en el tratado Sifra en este punto:… Se tiene que ver el libro Vaykrá ( Levítico 25.35) donde se establece que cuando tu hermano empobreciere y recurra a ti, tienes el mandamiento de apoyarlo. Esto quiere decir más que ayudarlo debes impedir que descienda y caiga, porque si ello acontece, luego será más difícil ponerlo de pie. ¿ A que se parece esto?, se pregunta la erudita. A la carga que pende del lomo de la mula. Si la atajas a tiempo, tu solo puedes devolverla a su lugar, pero si cae, ni cinco personas podrán con la tarea.

¿A quien ayudar primero?

Para Nejama ( como la llamaban sus alumnos de la Universidad de Tel Aviv ) según dijeron los sabios en el Tratado talmúdico Mejiltá, cuando debemos optar entre el pedido de un rico y el de un pobre, la respuesta es sencilla: el pobre primero, Los pobres de tu ciudad tienen prioridad frente a los que no son tus conciudadanos. Entre judíos pobres y no judíos, hay que ayudar primero a los miembros de nuestro pueblo. Pero entre los judíos pobres de tu ciudad y tus parientes necesitados, estos últimos están adelante.

Maimónides ( España 1135- Egipto 1204) explica que hay ocho grados de ayuda hacia el otro.
El último es donar lamentando el hecho.
El penúltimo es cuando uno da menos de lo que debería, pero lo hace con agrado.
Crecemos cuando le damos al necesitado lo que nos pide.
Seguimos subiendo cuando damos sin que nos pidan.

El podio de los cuatro grados más altos de solidaridad son:

Cuarto – Quien recibe sabe que le dimos, pero nosotros nos sabemos a quien ayudamos.
Tercero. – El que da sabe a quien ayudó, pero este no sabe de nosotros.
Segundo. – El que da y el que recibe no saben uno del otro.
El grado más alto es conseguirle un trabajo al necesitado para que así, de ahora en adelante este pueda proveer su sustento.


[1] Nejama Leibowitz (1905 – 1997) Es reconocida como uno de los principales profesores de la Torá del siglo XX, así como un modelo de mujer, judía devota, profesional, erudita y docente universitaria. Aunque fue nombrada jefe de la cátedra de la Universidad de Tel Aviv en 1968 y reconocida públicamente en numerosas ocasiones, fue conocida simplemente como “Nejama” por sus estudiantes, prefiriendo el título de profesora a otras distinciones. Nejama Leibowitz fue comentarista en diferentes programas de la radiodifusión de . En 1956 fue honrada con el Premio de para la educación. Leibowitz murió en Jerusalén en 1997.

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2 COMENTARIOS

  1. A quien debe ayudar un Cristiano ¿ a un cristiano Pobre o a un judio pobre de su comunidad ? Si tengo un pan, daré la mitad a cada uno y si tengo medio pan un cuarto a cada uno y si no tengo compartiré mi pobreza con ellos.Creo que la sensatés indica claramente ayudar a " ambos", lo que importa no es su condicion religiosa sino su necesidad.
    El pobre y necesitado es eso pobre y necesitado que importa si es judio cristiano o islamista, ¡ es pobre!

  2. El grado más alto es conseguirle un trabajo al necesitado para que así, de ahora en adelante este pueda proveer su sustento.
    Ya puedo morir contento, he hecho mucho de eso en mi vida. Me pregunto si es suficiente manifestarlo o tengo que traer pruebas. De todas maneras acabo de liquidar mi propia empresa May Servicios Contables, "since 1975"
    y supongo que su personal esta registrado en la Dirección Impositiva y el terrible e implacable Instituo de Seguridad Nacional "bituaj leumi"

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Nací en Montevideo en 1967. Egresé de la Universidad de la República en 1992 con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.Soy docente universitario en la cátedra de derecho comercial en la Universidad Católica y en la Universidad de la República, en las carreras de contador público y administración de empresas.Desde el 2008 soy columnista de Mensuario Identidad.