Hace unos días tuve el honor de ser invitado al podcast “El Futuro, hoy” que dirige Juan Dominguez un buen amigo y excompañero de trabajo. Fue una conversación enfocada en el análisis de la sostenibilidad y cómo la green data nos puede ayudar en el combate contra del cambio climático. Hoy sabemos que es el mayor reto al que nos enfrentamos como especie, el big data ambiental nos está ayudando a comprender todas las enredadas conexiones. La green data es una aplicación de datos masivos que nos permitirá disminuir el calentamiento global.

Existen muchos países en donde la green data opera de forma efectiva. Trataré de explicarla más a detalle durante esta columna. Hay varios ejemplos en varios países de Europa, ellos están utilizando satélites para reducir incrementos y variaciones en la temperatura de ríos, además de otros datos básicos medioambientales. La disminución del impacto ambiental nos permite una mejor administración de los elementos básicos como el uso del agua, energía y la reducción en emisiones de CO2.

Europa tiene años trabajando mediante esquemas para generar y aplicar green data. “Copernicus” es un programa ya con buena historia de uso, de observación satelital que, a través de datos, pronostica el aumento de las temperaturas y el caudal de los ríos. Aprovecha datos clave para utilizarlos en el mejor uso del agua, calidad de aire, mejora de procesos básicos en la planeación de la pesca y la misma agricultura, porque ésta depende completamente de la temperatura y las condiciones de agua.

Otros ejemplos extraordinarios, a nivel internacional, por la aplicación del green data son:

. Global Forest Change: proyecta y calcula la deforestación de árboles, cuantificando hasta el nivel de una unidad (árbol), utilizando imágenes satelitales. Esta tecnología ha servido en proyectos similares para la misma planeación de la reforestación, así como la medición del éxito de programas existentes.

. Danger Map: calcula y estima la contaminación en ciertas regiones utilizando la información que aportan millones usuarios y ciudadanos solidarios sostenibles.

. Aqueduct: mide los peligros relacionados con el agua. Toma como base en su análisis la calidad y cantidad. Es una gran aportación porque se tiene un mapa de riesgos. Existen muchos países con estrés hídrico, especialmente en México tenemos que planear el uso de este recurso vital.

La aplicación de la energía hidroeléctrica y el manejo de grandes volúmenes de datos puede ayudar a detectar y evitar fugas en las redes e infraestructura. El desperdicio de agua sigue siendo un gran problema en todo el mundo.

Existen otros ejemplos del uso de tecnologías para el aprovechamiento de sistemas de aires acondicionados. Se debe optimizar al máximo el flujo del aire para tener un enfriamiento inteligente en los edificios o industria. Incluso existe el uso de albercas basadas en la green data.

Los green data centers han logrado conservar el agua, además del uso y generación de energía renovable. Esto ha hecho que el valor e inversión de estos centros de datos se incremente. Los datos alarmantes de cambio climático hacen obligada la inversión en soluciones y datos verdes. Es posible el diseño de instalaciones, edificaciones y centros de datos en hiperescala para controlar la huella global de la tecnología digital. El 4% de la electricidad mundial se consume desde las tecnologías de la información.

El uso y aplicación de datos masivos verdes están optimizando la eficiencia del sector energético, generando empresas más sostenibles con ciudades inteligentes. En Europa se ha lanzado la iniciativa “GreenData4All”, esta ayudará a alcanzar la transformación ecológica y digital del continente mediante la actualización de las normas de la UE sobre datos geoespaciales medioambientales y el acceso público a la información medioambiental. El objetivo es:

. Permitir un mayor intercambio de datos entre el sector público, privado y ciudadano.

. Aprovechar plenamente las ventajas del intercambio de datos para la innovación impulsada por los datos y las decisiones basadas en pruebas.

La esperanza es que durante cierto tiempo (una década) habrá más información disponible de todos los sectores, así el dilema y reto será: ¿Seremos lo suficientemente capaces e inteligentes para aprovechar la información a favor del planeta? Son momentos clave que tuvimos de la data en el pasado, hoy seguimos con los mismos patrones de planeación y desarrollo.

Está demostrado, con múltiples proyectos, que apostar por la generación y uso de green data fortalece la competitividad. El uso de algoritmos predictivos nos ayuda a planear mejor. Los datos masivos optimizan la eficiencia de sistemas de planeación en la gestión de recursos naturales. Todos los sectores y consumidores se verán beneficiados. El gran reto es alinear la información que tenemos con la planeación y priorización de los recursos. Existe mucha información que arroja la green data, debemos cambiar para siempre la manera de cómo administramos los recursos naturales. ¡¡¡El reto ahora es usarlo a favor del planeta y la humanidad!!!