Diario Judío México - Respondiendo al tema de Rahaf Al-Qanun, la joven saudita que huyó de su país de origen alegando abusos por parte de su familia,[1] la activista de los británica-palestina Ahlam Akram dedicó dos de sus columnas en el diario liberal saudita Elaph al tema y a la situación de la mujer en el mundo árabe.[2] En la primera columna, publicada el 18 de enero, esta se pronunció contra de la institución saudita que ampara la tutela para la mujer[3] y en contra de la violencia y discriminación que enfrentan las mujeres en los países árabes. Ella declaró que el caso Rahaf y la solidaridad que ha generado en todo el mundo, brindan una oportunidad para que las organizaciones de y de los derechos para la mujer en los países árabes promuevan el abolir total e inmediatamente las leyes de la tutela y otras leyes que oprimen a la mujer y discriminan en su contra. Esta añadió que cumplir con la Convención a la Eliminación de Toda Forma de Discriminación Contra la Mujer (CEDCM) es condición necesaria para superar la crisis que afecta a la mayor parte del mundo árabe.

En la segunda columna, publicada el 25 de enero, abordó las reservas que los países árabes pidieron a la CEDCM cuando ratificaron dicha convención. Ella afirmó que tales reservas, que limitan la aplicabilidad del CEDCM en los países árabes, son una conspiración entre los gobiernos y la institución religiosa al negarle equidad a la mujer con el pretexto de preservar los valores religiosos y culturales. La única manera de superar las barreras sociales dijo, es aprobar leyes que garanticen los derechos de la mujer, a fin de minimizar su opresión y degradación.


Ahlam Akram (imagen: elaph.com)

Lo siguiente son extractos de los dos artículos:

El caso Rahaf: una oportunidad para abolir la tutela y la esclavitud de las mujeres en el mundo árabe

En su columna publicada el 16 de enero, Ahlam Akram escribió: “El caso de la Rahaf, de 18 años, quien dijo huía de su familia abusiva a pesar de su corta edad, no es nada diferente del caso de muchas chicas jóvenes que huyen [de su país de origen] o bien, optan por quedarse en los países de Occidente luego de terminar sus estudios universitarios [allí]. A pesar de las dificultades de vivir en tierras extranjeras y a pesar del alto costo de la vida y la dificultad de encontrar trabajo, eligen [aceptar] cualquier condición de refugiada que [les permita] quedarse, en lugar de regresar a su tierra natal. Esto se debe a que en su patria son consideradas como deficientes en intelecto y fe[4] y como seres incompetentes cuyo testimonio vale la mitad de la del hombre y a quienes no tienen permiso para respirar sin la aprobación de su tutor. Y lo peor de todo es que los gobiernos [de sus países] son ​​negligentes en proteger su bienestar físico y moral.

“Lo dicho aquí no solo se refiere a Rahaf sino a todas las mujeres en el mundo árabe que deben someterse al patrocinio de un tutor, incluso si este las lastima y trata mal, golpea para educarlas… y las maltrata emocionalmente. Se espera de ellas que guarden silencio y oculten [los abusos], para no dañar y perjudicar la reputación de la familia. Esto es exactamente lo que le sucedió a otra joven saudita que huyó hacia la casa de un amigo y se puso en contacto con las autoridades para exigir su protección contra el continuo abuso verbal y físico de su padre. Finalmente, este padre [incluso] amenazó con quemarla viva [y] fue esta amenaza la que finalmente hizo que tomara la decisión de huir. Ella dijo que previamente había presentado una denuncia a los cuerpos policiales, quienes se comprometieron prometerle que su padre no la lastimara ni la enviaría, humillada, de vuelta a casa.[5]

“Escuché relatos similares, sobre el mismo [tipo de] violencia, de varias mujeres que fueron golpeadas durante mi última visita a un refugio para esposas que han sufrido los embates de sus familias en Palestina. No todas las mujeres en el mundo árabe están expuestas a este tipo de violencia, ¿en todas sus formas? ¿No es el caso que la desigualdad y discriminación, arraigadas estas en las leyes de estatus personal que los clérigos insisten no deben ser modificadas – son la norma en todo el mundo árabe? ¿No es el caso donde la desigualdad entre una hermana y un hermano al heredar de sus progenitores – un hecho que la mujer acepta amarga y silenciosamente incluso después de que sus hermanos las engañan – es [también] el habitual caso en todo el mundo árabe? Esta desigualdad en la herencia, ¿no afecta incluso a la [generación] que corresponde a los nietos? Algunos países árabes han modificado las leyes de la herencia familiar para que los nietos puedan heredar de su abuelo cuando su padre muere, pero se les niega el mismo privilegio a los hijos huérfanos de la hija del abuelo, si ella muere. ¿No está todo esto incluido en las leyes de la tutela, que le otorgan al hombre el control total sobre la mujer?

“Muchos piensan que Rahaf es demasiado joven para rebelarse de esta manera, pero Rahaf y otras mujeres saben con certeza qué tipo de violencia les espera y que serán las que determinen su suerte a lo largo de sus vidas – y eso es lo que impulsó a [Rahaf] a huir”.

“Me sorprende que las organizaciones feministas árabes permanezcan en silencio y eviten apoyar a hombres y mujeres activistas sauditas que han logrado colocar el tema de la tutela… sobre la [agenda] internacional. Ahora es el momento de aprovechar la solidaridad mundial, ya que el sufrimiento [de la mujer] es el mismo, incluso si la necesidad de huir hacia la libertad cambia [de un lugar a otro]. Esta es una oportunidad para que todas las organizaciones de la sociedad civil en el mundo árabe apoyen un solo objetivo: acabar con la esclavitud [de la mujer] y abolir las leyes de tutela sin dudarlo ni un instante. [Ahora pueden] movilizar a la organización civil de derechos de la mujer en todo el mundo [y obtener su apoyo] a esta exigencia, de conformidad con el derecho internacional, las convenciones sobre los derechos de la mujer y los acuerdos que la mayoría de los estados árabes han firmado con los demás países.

“Ningún país árabe puede permitirse el lujo de esperar más… [solo] para evitar una respuesta [furiosa y violenta] de los sectores conservadores de la sociedad y de los clérigos que distorsionan la intención de la religión y la intención de Alá el Todopoderoso respecto a la justicia, igualdad, misericordia y la libertad. La única forma de salir de la crisis que afecta a la mayoría de los países árabes es respetar la Convención sobre la Eliminación de Toda Forma de Discriminación Contra la Mujer (CEDCM), sin reservas ni excusas…[6] lo cual impide el desarrollo social que beneficia a individuos y a la sociedad. [Ya que] lo que nos une es que todos somos seres humanos creados por un solo Dios…”[7]

La legislación que empodera a la mujer es crucial para poner fin al atraso de los países árabes

En su columna publicada el 25 de enero, Ahlam Akram escribió: “Los países árabes justifican las reservas que estos adjuntan a varias de las cláusulas de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDCM) al afirmar unicidad religiosa y cultural. La afirmación de que [sus] leyes provienen del sharia divino, el cual no puede ser alterado y que trata con justicia el tema de la mujer. Ellos afirman esto, mientras que todas estas leyes [en realidad] contradicen los atributos divinos y la justicia divina y sirven para sedar a la conciencia colectiva e individual. [También] contradicen lo dicho por el Profeta [en un hadith]: ‘Ustedes entienden mejor que nadie sobre el tema de su religión’, ya que el cambio y el desarrollo son parte de la realidad de la vida y todos tienen la responsabilidad de cambiar [las prácticas religiosas] que son incompatibles con nuestra realidad.

“La pregunta es ¿por qué los países árabes se oponen a la segunda cláusula de la convención, que exige ‘derogar todas las disposiciones penales nacionales que constituyen una discriminación contra la mujer’? Esto parece ser una conspiración entre los países árabes para afianzar la discriminación en la ley penal. Ley. Por ejemplo, un hombre que asesina a su esposa alegando que lo traicionó, lo que se percibe como circunstancias atenuantes – es liberado. Por el contrario, una mujer es castigada en un caso similar, [incluso si asesina a su esposo] después de pillarlo teniendo relaciones sexuales con otras mujeres en su lecho conyugal. El razonamiento es que la [otra] mujer pudiera ser una esposa adicional suya, ya que la ley le permite estar casado con múltiples esposas…

“[¿Por qué exceptúan] la cláusula 15 [de CEDCM], que exhorta a los firmantes en otorgarle a hombres y mujeres los mismos derechos relacionados con el movimiento y la libertad de elegir su lugar de residencia? Esto va directo al centro del problema de la dominación, opresión, violencia en todas sus formas y la familiar arrogancia masculina, legal y social, en nombre de una “tutela legal”, que autoriza al hombre a impedir que la mujer estudie, casarla a cualquier edad y golpearla para corregir sus malos hábitos y caminos. Sí, estoy consciente de que padres que aman a sus hijas tienen un deseo feroz de protegerlas, pero a menudo este deseo es excesivo, basado en las interpretaciones del hadith que dice que ‘un padre no debería ser asesinado por su hijo’, lo cual, [según algunas interpretaciones], permite que un padre incluso asesinar a su hijo o a su hija. Del mismo modo, basados en la decisión de los Cuatro Imames[8] respecto al derecho de proteger el honor de uno, el tutor legal puede poner fin [a su cargo] sobre la base de una ofensa a su honor o basados en el principio de ocultamiento [que le permite asesinar a una mujer bajo su protección si no ocultó su cuerpo adecuadamente adhiriéndose al código de vestimenta islámico] – sin embargo, la sociedad [árabe] permanece en silencio. Este derecho, que los guardianes abusan, es el peor tipo de violencia en contra de la mujer. La mayoría de los países árabes se resisten, vacilando entre la abolición de la cláusula [¿en el código penal?] que permite al criminal evadir el castigo y ver esto como un delito y preservar esta cláusula, citando la ley del sharia sobre preservar el honor. Esto equivale a proteger la arrogancia de los hombres y sus derechos como guardianes…

“Repito, por enésima vez, que la conspiración de los gobiernos árabes y los clérigos [contra el otorgamiento de los mismos derechos a la mujer], con el pretexto de [preservar] la singularidad cultural y religiosa y evitar el emular de Occidente, por temor a alejarse del punto de vista correcto y escueto, ha contribuido al atraso de las sociedades árabes, al fortalecimiento de la parcialidad patriarcal y el denegar los derechos de la mujer, mientras se refuerza esto mediante falsos [reclamos] históricos. Esto ha llevado al crecimiento de una cultura estéril y arbitraria [basados en] una estrecha fusión de religión, costumbres y tradiciones establecidas, que incluyen el asesinato… ¿Cómo puede una sociedad prosperar y desarrollarse cuando la mitad de sus miembros [es decir, mujeres] se encuentran desempleadas y se les niega activamente justicia?

“La indolencia de los países árabes cuando se trata de lidiar con el tema de la protección física y moral de la mujer refuerza el principio de discriminación [de sexos] y la violencia en la cultura y comportamiento. Su inactividad respecto al cambio de las leyes de estatus personal que fijan todas las violaciones contra la mujer en lo legal, solo pretenden asegurar su propia supervivencia y gobierno y fortalecer el control de los clérigos y su control sobre la sociedad.

“Los gobiernos árabes están legalmente obligados a actuar y establecer un discurso social y humano que fortalezca los valores de la democracia y prepare el camino a estos – [un discurso] basado en un principio humano y cultural de igualdad entre hombres y mujeres en los no abiertos a la interpretación – y por lo tanto, elimine la distorsión social a la que estos contribuyeron a lo largo de los años. Además, deben… aclarar, mediante una campaña intensa de publicidad, que esto es un cambio para el beneficio de todos y específicamente en beneficio de la sociedad, que no contradice los valores religiosos de justicia e igualdad…

“La única manera de deshacerse de los obstáculos sociales y acortar la distancia y el tiempo [hasta que sean eliminados] es a través de leyes que aclaren los derechos de la mujer en el mundo, a fin de disminuir la tiranía y el desprecio por la mujer [árabe] y la inferioridad de su [estatus]. Los cimientos [de esta actitud] fueron cimentados por los clérigos basados ​​en los controvertidos hadiths escritos unos 250 años después de la muerte del Profeta, quien dijo: ‘No aprendan nada de mi… ya que yo soy un hombre igual que ustedes”.[9]


[1] Véase la serie de Despacho Especial No. 7845 – Ante lo ocurrido con la adolescente fugitiva saudita, periodista saudita critica duramente la condición de la mujer en el reino, 14 de enero, 2019.

[2] Ahlam Akram escribe frecuentemente sobre el estatus de la mujer en el mundo árabe. Véase la serie de Despacho Especial No. 6768 – Activista palestina en Londres: Aquellos que perpetran los ‘asesinatos por honor’ son muy respetados en la sociedad árabe, 2 de febrero, 2017; Despacho Especial No. 5693 – Activista palestina: las leyes de los países árabes relacionadas a la mujer son leyes de la Edad de Piedra, 26 de marzo, 2014.

[3] Véase la serie de Investigación y Análisis No. 1316 – El decreto real saudita que modifica los requisitos de tutela para la mujer y sus respuestas a este en Arabia Saudita, 2 de junio, 2017.

[4] Esta es una referencia directa a un hadith según el cual el Profeta describió a las mujeres como “deficientes en intelecto y fe”.

[5] La referencia es a Nojoud Al-Mandeel, quien también huyó de su hogar alegando abuso por parte de su padre y apeló por ayuda a las autoridades sauditas. ‘Okaz (Arabia Saudita), 16 de enero, 2019.

[6] Arabia Saudita se unió a la CEDAW en el año 2002, pero con reservas, incluyendo la advertencia general de que “en caso de contradicción entre cualquier término de la Convención y las normas de la ley islámica, el Reino [saudita] no tiene la obligación de observar los términos contrarios de la Convención “(treaties.un.org) Esto efectivamente ratifica que la CEDAW carece de significado alguno al eximir potencialmente cualquier discriminación que se presente según lo estipulado por el Islam.

[7] Elaph.com, 18 de enero, 2019.

[8] La referencia es a los fundadores de las cuatro escuelas principales de jurisprudencia sunita (Hanafi, Maliki, Shafi’i y Hanbali).

[9] Elaph.com, 25 de enero, 2019.