El militar y diplomático Colin Powell será recordado como el primer ministro de Exteriores afroamericano en la historia de y como un personaje clave en el lanzamiento de la guerra de Irak, pero -al menos entre judíos e israelíes- también por un pequeño detalle: hablaba

Powell, nacido en el Harlem neoyorquino en 1937, falleció este lunes en el hospital militar Walter Reed en Bethesda, en los suburbios de la ciudad de Washington, a los 84 años a causa de complicaciones del coronavirus.

“Colin encarnaba los más altos ideales tanto del guerrero como del diplomático”, lo saludó el presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Powell, añadió, “estaba comprometido con la fuerza y la seguridad de nuestra nación sobre todo”.

Ahora quedarán para los de historia su participación en la Guerra de Vietnam -hacia donde partió en 1962 como capitán y retornó en 1969 como mayor- y su consagración, en 1989, como el primer jefe del estado mayor conjunto afroamericano de las fuerzas armadas estadounidenses.

Al general estadounidense le gustaba sorprender a sus interlocutores judíos con frases en
A esa altura, su figura se posaba de manera ineludible en el escenario político norteamericano, por lo que no sorprendió que George W. Bush lo eligiera como su secretario de Estado cuando asumió el poder, en el 2001.

En un gobierno de “halcones”, Powell era considerado un “moderado”, algo que fue notorio cuando le tocó ir ante las Naciones Unidas a justificar la invasión de Irak en base a reportes sobre armas de destrucción masiva en manos del régimen de Saddam Hussein que luego se revelaron incorrectos.

Powell se arrepentiría de esa presentación ante la ONU, y al final de su carrera se alejó del partido republicano. De hecho, el militar apoyó a la demócrata Hillary Clinton en las elecciones del 2016 que terminaría ganando el republicano Donald Trump.

Pero es un pequeño detalle en su biografía lo que nunca terminó de sorprender a sus amigos judíos en y a los funcionarios israelíes con los que le tocó conversar durante su vida pública.

Un confeso admirador de Israel, Powell adquirió un conocimiento muy básico del idish mientras trabajó, de adolescente, en un negocio de muebles para bebés en Nueva York, cuyos dueños eran judíos.

El joven Powell trabajó en el local, Sickser’s, “durante su adolescencia, ganando 75 centavos la hora y aprendiendo algo del idish con el que a menudo sorprendería a la gente después de convertirse en jefe del Estado Mayor Conjunto”, relató un artículo del Daily News de Nueva York en el año 2000.

Powell fue “un gran amigo de Israel”, lo recordó el primer ministro Naftali Bennett
Otro diario de la zona de Nueva York, el Newsday, echó más luz sobre este asunto. “Cuando era un muchacho cuyos amigos y empleadores en la tienda de muebles eran judíos, Powell aprendió un poco de yiddish”, señaló el diario.

El artículo, de 1989, citó al vicealmirante John A. Baldwin, un graduado de Annapolis que trabajó en estrecha colaboración con Powell cuando eran asistentes del Pentágono. Baldwin recordó que lo apodaban en broma “el judío negro”.

“Cuando llegaba el momento de tratar con funcionarios civiles judíos en el Pentágono -rememoró Baldwin-, Powell rociaba su conversación co palabras en idish“, el dialecto de los hebreos ashkenazíes.

Al conocerse la noticia de su muerte, los principales funcionarios de salieron a despedirlo públicamente. Powell, dijo la oficina del primera ministro, Naftali Bennett, “fue un patriota estadounidense y un gran amigo de Israel”.

El ministro de Exteriores, Yair Lapid, le hizo eco al comentar que, “a lo largo de su distinguida carrera militar y diplomática, el general Powell fue un verdadero amigo y socio comprometido de Israel”.

FuenteIsrael económico

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorLas FDI y la excelencia deportiva
Artículo siguienteReconocimiento al Hotel W México City