El apego, como la palabra lo define de manera muy literal es estar pegado a algo o a alguien. Para que alguien quede “atrapado o pegado” a algo o a alguien, no puede ser de otra manera que no sea emocional. Por lo tanto, apego emocional es un axioma ya que no existe un apego sin una emoción.
Alguien que está apegado a su mascota, al dinero, a su casa, a un árbol, a un lugar, a un camino, a un recuerdo, a lo que sea, es porque siente una emoción. Esa emoción no puede ser nunca por algo que jamás ha sucedido, entonces forzosamente refiere al pasado.
Lo que se debe saber es si tiene placer de esa emoción o nada más un sentimiento.
Un sentimiento es tal, no es ni bueno ni malo, es solamente un sentimiento.

Explico:
Alguien puede sentir hambre o satisfacción. Ni una es buena o mala.
El hambre puede ser por placer de estar ayunando por voluntad propia creyendo que así se libera de culpas o que hace ese esfuerzo, ya sea espiritual o lo que sea, entonces ese hambre se convierte en placer.
Satisfacción, tampoco es bueno. Hay quienes se satisfacen cuando ven sufrir a alguien o cuando matan.
Un sentimiento nunca es bueno o malo, depende si es bueno o malo para el común, el sentido común de una sociedad civilizada o el medio en que te manejas.

Por ejemplo:
Nadie siente placer de castigar a una niña, pero cuando se vive en los países de religión musulmana, de extrema, entonces hasta los mismos padres sienten placer cuando sus hijas menores de edad están siendo castigadas ferozmente por muchos hombres por haber mostrado una parte de su cuerpo que ellos consideran debe estar oculta como su cabello o tobillos.
En ese caso el padre siente que le hace un favor al alma de su hija por ser castigada.
Entonces lo bueno y lo malo va a depender de la sociedad en que te encuentras más cómoda con su civilización.
Ahora bien: apegarse a algo que, de hecho como hemos dicho es con un sentimiento de por medio, es forzosamente relacionado al pasado. Nadie siente nada por algo que nunca conoció ni supo nada de él.
Tú no puedes sentir placer si yo te digo que en una hora te voy a dar una climbortfrufia machiconizada porque no sabes qué es. Es más, hasta puede que incluso sientas miedo por no saber qué es. Por ende, un sentimiento de apego está directamente relacionado al pasado y al placer.
Ahora bien: como hemos dicho, el placer a veces es personal y a veces parece serlo.

Ejemplo:
Cuando extrañas a alguien, a veces crees que lo extrañas a ese alguien, cuando lo que realmente sí extrañas es a ti misma, a las sensaciones que tú sentías en la época que ese alguien existía en tu vida, pero no a la persona en sí misma.
Muchas veces se cree que el apego, que como dijimos siempre es emocional, es una situación de la que no se logra salir, pero como hemos dicho, al estar relacionado directamente con el pasado, entonces es claro que ya se ha salido y es uno el que quiere regresar. Pero no por la persona de ese pasado, sino por tus sensaciones que sentías en ese pasado.

Ejemplo:
Cuando se es niño se vive muy feliz. Cuando eras niño vivías en Morelos. Entonces crees extrañar Morelos, cuando lo que realmente extrañas es lo que te pasaba a ti cuando casualmente vivías en Morelos. Y eso que te pasaba a ti nada tenía que ver con Morelos, sino con tu niñez.

En el caso de una persona que extrañas pasa lo mismo. Crees que extrañas a esa persona, pero muchas veces no. Lo que extrañas es tus momentos de tranquilidad o placeres de cualquier tipo que sentías cuando esa persona estaba en tu vida, pero ninguno de esos placeres estaban directamente relacionados a esa persona. Y hasta si lo piensas bien, con esa persona no sentías placeres sino todo lo contrario, pero al menos no sentías una soledad que hoy sientes por ser que esa persona no está. Ok, eso es correcto. Pero esta soledad se acompleta con tranquilidad. Es decir, que en un futuro vas a extrañar este momento y ahora no lo sabes, pues uno nunca sabe cuándo está creando un recuerdo.

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anterior25 de Junio de 2006: Capturan al soldado israelí Gilad Shalit
Artículo siguienteOpinión. Alguien ocultó una alerta de Israel
Mi nombre es Gabriel Zaed y escribo bajo el seudónimo de Rob Dagán. Mi pasión por la escritura es una consecuencia del ensordecedor barullo existente en mis pensamientos. Ellos se amainan un poco cuando son expresados en tinta, en un escrito. Más importante es expresarse que ser escuchado o leído, ya que la libertad no radica en hablar, sino en ser libre para pensar, analizar.