Aprovecha tu tiempo,
ese recurso no renovable
que una vez que se va no vuelve nunca.

Saber utilizar cada minuto
te dará buenos frutos y contento
y fortalecerá tu dignidad humana.

Lo que más te fatiga no es lo que haces
sino lo que dejas de hacer
y por lo mismo, te da remordimiento fatigoso.

Los Pergaminos de la Excelencia.

Recopilado por Benjamin Sutton
en “El Libro de Oro”