Diario Judío México - El príncipe Mohamed bin Salman, hijo del rey saudita, ha ganado fama por su atrevimiento y ambición. Con la anuencia de su padre se ha colocado en la cumbre de la élite político-religiosa del reino, tomando decisiones que en el contexto del puritanismo islámico wahabita dominante en Arabia a lo largo de un siglo entero, rompen con esa tradición ultraconservadora que era ya un verdadero lastre en muchos sentidos. Una de las medidas que más escándalo causó fue la aprehensión, en noviembre pasado, de cerca de doscientos miembros de la realeza y hombres de negocios, a quienes sometió a prisión en el hotel Ritz Carlton bajo acusaciones de corrupción.

La mayoría de ellos están ya libres después de arreglar los asuntos por los que se les acusaba, pero más allá de los cargos particulares que pesaban sobre los implicados, fue claro que la intención era la de dar un golpe espectacular que amilanara a sus potenciales rivales locales y familiares y mostrara con claridad quién monopolizaría de ahí en adelante las riendas del poder.

Si bien en cuanto a política exterior el príncipe ha mantenido y aun reforzado las alianzas y enconos heredados de sus antecesores, siguen las campañas militares operando dentro de la guerra civil de Yemen contra sus enemigos chiitas, así como continúan las maniobras para debilitar a Irán en la arena de las relaciones internacionales. En el ámbito doméstico es donde se observan cambios muy importantes que apuntan a una relativa modernización del país mediante la eliminación de algunas de las prohibiciones que mantienen a la sociedad saudita en condiciones prácticamente medievales, sobre todo en lo que se refiere a la situación de las y al libre acceso a información, actividades y espectáculos. La novedad es que se han abierto salas de cine, se autorizó a las asistir a los estadios deportivos y participar con restricciones menos severas en el mercado laboral. Además, a partir del actual mes de junio queda eliminada la prohibición a las de conducir automóviles, tras años y años de militancia activa de quienes pretendían acabar con tal prohibición. A fin de implementar estos cambios, el día de ayer el príncipe ordenó el cambio de los ministros de Asuntos Islámicos, de Cultura y del Trabajo, al mismo tiempo que se ha aprobado una nueva ley antiacoso destinada a enfrentar los desafíos que la participación más activa de las en la vida pública va a generar.

La ley fue ya aprobada por el Consejo de la Shura y por el gabinete del rey Salmany criminaliza el acoso físico y/o verbal con multas y penas de prisión que pueden ir de dos a cinco años. Textualmente, la ley dice que su objetivo es “fortalecer la protección de los derechos humanos y preservar la privacidad y dignidad de las personas”.

Por supuesto, hay muchos en que reprueban estos cambios tanto dentro del clero islámico, como a título personal. Avanzar en temas de igualdad de género, aunque sea a cuentagotas, no está exento de resistencias feroces dispuestas a sabotear a como dé lugar los cambios. Justamente el viernes pasado la agrupación Al-Qaeda en la Península Arábiga lanzó una advertencia amenazante debido a los “proyectos pecaminosos” que se están poniendo en práctica en el reino.

Incluso se condenó específicamente que en abril se haya celebrado en Arabia una competencia de lucha que mostraba a los participantes “semidesnudos”. Habrá que ver entonces en el futuro próximo qué tanto el gobierno del príncipe Mohamed puede contrarrestar a esas fuerzas a fin de hacer de la vida nacional un espacio un poco menos patriarcal y fundamentalista, y un poco más incluyente, igualitario y respetuoso de los derechos humanos fundamentales.

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Licenciada en Sociología egresada de la UNAM (1980), con estudios de maestría en Sociología en la UNAM y con especialización en Estudios Judaicos en la Universidad Iberoamericana. (1982-1985) Fue docente en la ENEP Acatlán, UNAM durante 10 años (1984-1994). Actualmente es profesora en diversas instituciones educativas privadas, judías y no judías.De 1983 a 1986 fue colaboradora semanal del periódico "El Nacional" tratando asuntos del Oriente Medio.Desde 1986 hasta la fecha es editorialista semanal en el periódico Excélsior donde trata asuntos internacionales.Es comentarista sobre asuntos del Medio Oriente en medios de comunicación electrónica.Publicaciones:"Los orígenes del sindicalismo ferrocarrilero". Ediciones El Caballito S.A., México, 1982.En coautoría con Golde Cukier, "Panorama del Medio Oriente Contemporáneo". Editorial Nugali, México, 1988.Formó parte del equipo de investigación y redacción del libro documental "Imágenes de un encuentro. La presencia judía en México en la primera mitad del siglo XX" publicado por la UNAM, Tribuna Israelita y Multibanco Mercantil, México, 1992.Coautora de "Humanismo y cultura judía". Editado por UNAM y Tribuna Israelita. José Gordon, coordinador. México, 1999.Coordinadora editorial de El rostro de la verdad. Testimonios de sobrevivientes del Holocausto en México. Ed. Memoria y Tolerancia, México, 2002.Redactora de la entrada sobre "Antisemitismo en México" en Antisemitism: A Historical Encyclopedia of Prejudice and Persecution". Ed. ABC CLIO, Chicago University, 2005."Presencia judía en Iberoamérica", en El judaísmo en Iberoamérica. Edición de Reyes Mate y Ricardo Forster. EIR 06 Enciclopedia Iberoamericana de Religiones. Editorial Trotta. , Madrid, 2007.Artículos diversos en revistas de circulación nacional e internacional.