Diario Judío México - Mientras Trump visita el Reino Unido y dice que dicho estado y sus commonwealths deben de retirarse de la Unión Europea “sin acuerdo y sin pagar”, pocos le prestaron atención a la clase de modales que la Reina Isabel II le dió al presidente de la manitas pequeñas sin la necesidad de recurrir al uso del té como herramienta vehicular para llevar a cabo dicho acto. Quizás algunos se han enfocado más en las peleas de Trump con el alcalde de Londres o han criticado sus comentarios sobre el cambio climático para sacar ventaja y movilizar a la izquierda internacional de nuevo, pero no veo que nadie haga un balance sobre su fatídica exterior. Sin embargo, aquí desnudaremos al/la muñ[email protected] que Trump ha ido montando desde su llegada al poder.

A pesar de su bloqueo naval a Venezuela, el intento de impulsar el ascenso del Autoproclamado Presidente Constitucional y Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, gracias al apoyo de más de 50 países más o su retórica risible y peripatética de querer invadir Venezuela, no Trump no ha logrado nada. Sin ninguna movida seria o de impacto que lastime a la dictadura de Nicolás Maduro más allá de impulsar la cercanía de Colombia a la OTAN y de asegurarse el apoyo de Bolsonaro en caso de una invasión a la tierra natal de Simón Bolívar, más de 7 millones de personas aún siguen pasando hambre, 4 millones han dejado el país y desde el 2013 hasta el día de hoy la producción de barriles de petróleo en el país ha descendido de 3 millones de barriles diarios a 500,000 barriles diarios. Todo esto de manera orgánica, sin que Trump haya hecho algo serio para que esto ocurriera. Es más el mejor ejemplo de esto es que Venezuela ha emitido más de €1,200 millones de euros en bonos y más del 70% de ese dinero ha ido a parar en gastos del régimen dictatorial de Maduro y el Cartel de los Soles.

La ineficacia a la hora de impulsar medidas serias y de impacto en Venezuela han llevado a que la cercanía de Venezuela con Turquía y algunos estados del Golfo (aliados de los estadounidenses) se fortalezca gracias a la exportación del oro venezolano a estos países para que se lo “cuiden” a Maduro como si dichos países fueran un “daycare”. Mientras Trump y los no tiene un norte claro con respecto a Venezuela, las relaciones de dicho país caribeño y Rusia se fortalecen. A día de hoy, Rusia ha provisto a Venezuela con líneas de crédito superiores a los $13 mil millones de dólares y ha vendido equipo militar a Venezuela superior a los $7 millones de dólares. Todo esto sin contar con que Rusia es el principal accionario de la filial de PDVSA-CITGO-en los y ya sobrepasa a China en inversiones y campos petroleros venezolanos bajo su poder. Además, la presencia de más de 200 soldados cubanos en el país-sin contar la presencia de los mercenarios Wagner-y los más de 1,500 paramilitares del Ejército de Liberación Nacional colombiano (quiénes distribuyen ilegalmente oro a través de Venezuela) demuestra que no hay un plan serio para atajar la crisis humanitaria y que vive dicho país. A pesar del apoyo claro y consistente de Mike Pence hacia Guaidó-quien solo tiene el 35% de aprobación de los venezolanos; Maduro está por debajo de Guaidó con un 14%-la falta de conocimiento y de implicación por parte de Trump en este asunto ha hecho que muchas conjeturas erróneas sobre su posición con respecto a este asunto surjan. Esta falta de seriedad ante la gravedad de la situación venezolana ha llevado

también a que la red de cocaína de Hezbolá en la Triple Frontera y en Isla Margarita se fortalezcan, demostrando que la presencia radical chií y yihadista en ese país va en ascenso.

Después de tensionar a Corea del Norte y ahora a para llevarles a una mesa “de negociación” (o quizás de “humillación”, como dicen en el mundo diplomático), solo ha hecho más que alejarlos de esas posibilidades (y ahora ofrecer a Rusia reconocer junto a Israel a Al-Assad-algo que es lógico ante la realidad militar siria-y tener que tragarse todo lo que ha dicho con patatas a cambio de intentar reducir la influencia iraní y sus casi 20 bases militares en Siria, y debilitar el tenebroso corredor iraní que va desde Teherán hasta Beirut). En Siria la amenaza de sacar a los 2 mil soldados estadounidenses de allí llevó a que su propio senado le reprobara y a que las cárceles que dirigen estos soldados se vieran en peligro de cerrar (a pesar de estar llenas de yihadistas e islamistas radicales) por culpa de sus tonterías e impulsos momentáneos. De hecho, hay que reconocer que si no es por su asesor de seguridad nacional, John Bolton, las tropas estadounidenses se hubieran ido de allí de verdad. Esta inestabilidad provocó que las Fuerzas Democráticas Sirias, quienes controlan una tercera parte del territorio sirio, entraran en pánico y comenzaran a “salir” de los yihadistas y sus familiares enviándoles a Irak u otros países para que cumplieran sus penas allí o fueran juzgados all. Algo que puede llevar al retorno de cientos de yihadistas y sus familiares a Europa y otros países occidentales.

Su poco tacto con respecto a la realidad de Irak ha llevado a que las milicias chiíes en Irak no solo sean la segunda fuerza del país sino que ha causado que la retórica antiamericana sea más fuerte que nunca (aunque claro luego de asesinar a más de 800,000 personas en una guerra no creo que a los estadounidenses los vean con mucho amor allí a día de hoy) y que la población vea hoy en día a con los mismos ojos que buena parte de la población iraquí les vió cuando sacaron del poder a Saddam Hussein y a sus lacayos. La situación es tan compleja que el estado iraquí ha reclamado recientemente el cierre de las bases militares estadounidenses allí, algo que implicaría dejar a los kurdos del norte de Irak solos así como lo hizo en los años 70’s y como Mossad lo hizo también en los años 90’s. Su falta de conocimiento y experiencia en cuanto a exterior es tan salvaje que no solo ha llevado a que la Unión Europea esté seriamente pensando en crear su propio ejército (y quizás empujar la disolución de la OTAN así como le pasó al Pacto de Varsovia), sino que los ha abandonado a estados africanos claves como Somalia y Nigeria. Quizás por esto mismo es que en el círculo polar Rusia está barriendo al mercado energético norteamericano (sí, a pesar de que el país del “presidente naranja” está en su mejor momento en esta área e incluso exporta petróleo por primera vez en 40 años). En conclusión, hay cosas positivas que salvar de la exterior estadounidense como el volver a imponer sanciones a (quien en solo un año ha perdido más de 10 mil millones de dólares en venta de petróleo y tienen a día de hoy una inflación superior al 45%) y a Venezuela, pero su falta de conocimiento y de lealtad a sus propias instituciones le han llevado a que junto a sus posturas no pueda gozar de credibilidad. Y por ende no lograr nada. Contradecir esto es fácil, pero validarlo con argumentos es imposible porque sus logros en política exterior son nulos.

Muchos apelan a que sus logros económicos “son fantásticos”. Sin embargo, en materia económica hay que reconocer que antes de que el Presidente Obama se fuera la economía ya venía en crecimiento ya que al final de su mandato se dió cuenta de que los altos impuestos y las exageradas regulaciones bancarias impuestas (a pesar de aumentar el déficit y de Trump agudizarlo; aunque en economía 101 te enseñan que si el déficit no supera tu deuda o tu superávit mejor déjalo quieto) durante su mandato eran ridículas. A pesar de ello ¿dónde está la reforma de salud y la reforma fiscal de Trump? Romper el acuerdo con (una acuerdo desagradable pero que junto a las estrategias de inteligencia de Meir Dagan hubiera tenido mejor resultados que romperlo) y que tus aliados europeos no confíen en ti no me parece razonable. No estamos en la Guerra Fría donde podías invadir Granada si te daba la gana, y Margaret Thatcher y la reina Isabel se tenían que morder la lengua. Estamos en el siglo XXI, en un mundo multipolar y globalizado, donde gracias a esa interconexión el mundo hoy día se entera de todo y puede hacer balance de la realidad.

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José Lev Gómez es un estudiante de máster en Seguridad e Inteligencia en la University of Buckingham en Inglaterra. Graduado en Neurociencias y Estudios de Israel en la American University en Washington, DC, José ha realizado internados profesionales en la Cámara de Representantes de Puerto Rico, y el Comité Nacional de los "College Republicans" y The David Project en Washington, DC. Además de su interés por la política española, la diplomacia y temas de seguridad en el Medio Oriente, José ha trabajado como coordinador de eventos relacionados a Israel para American University Hillel y como asistente de eventos para el Centro de Estudios de Israel de la American University. Recientemente también realizó una pasantía diplomática en la delegación diplomática del Kurdistán Iraquí en Washington, DC. Además de colaborar con este diario, José tiene un blog en el Times of Israel, y ha escrito para periódicos como El Nuevo Día (Puerto Rico), El Vocero de Puerto Rico (Puerto Rico), Latino Rebels (Estados Unidos) y Red Alert Politics (Estados Unidos). José es autor de dos libros: "Panorama Internacional: Una mirada a la geopolítica e historia mundial (2016-2017)" y "Puerto Rico: El nocivismo del insularismo y el colonialismo", y realizó su proyecto de fin de grado en Estudios de Israel sobre las "Las Relaciones de Israel con el Nacionalismo Vasco y Catalán