Diario Judío México - En 2015 y aprobaron el derecho de retorno a los sefardíes, una ley que da la opción de obtener el pasaporte a los judíos que puedan demostrar que son descendientes de los expulsados de Sefarad durante la Inquisición de 1492. Desde entonces, un gabinete conformado por abogados, genealogistas y otros especialistas en el tema sefardita de , , o Latinoamérica han asesorado legalmente a decenas de miles de personas interesadas en obtener el pasaporte, una manera simbólica y legal de retornar a sus orígenes y hacer justicia.

Aurora conversó con David Abraham, CEO de “Become European” –un proyecto del gabinete Abraham & Sousa Ltd-, para conocer más a fondo los detalles del proceso burocrático para obtener la nacionalidad en y

 

¿Qué es “Become European”, el proyecto de Abraham & Sousa Ltd?

Ejerzo de director de una oficina de un grupo de abogados, genealogistas y otros especialistas que trabajan con el tema de la ciudadanía española y portuguesa. Estamos ubicados en Ramat Gan, y trabajamos en esto desde 2015, poco después de que se hiciera oficial la Ley de Retorno.

No sois los únicos que trabajan en esta materia. ¿Qué os diferencia de vuestros competidores?

Los fondos que recaudamos con este proyecto lo destinamos a la asociación ADHIE, dedicada a fortalecer los vínculos entre y Latinoamérica.

La Asociación ADHIE comenzó a trabajar en el tema desde el año 2009 como un sistema de respuesta contra para luchar contra el antisemitismo en Iberoamérica demostrando que en Latinoamérica o , si existe antisemitismo, es algo absurdo, porque ellos también tienen gran influencia de sangre sefardita.

Llegamos a en 2011, y poco después de instalarnos nos enfocamos mucho en la historia de la Inquisición y de los judíos sefarditas en el s.XV, y al investigar, incluso antes de la ley, empezamos a buscar más a fondo que pasaba con el estatus de aquellas personas que alegaban tener descendencia sefardí, los conocidos como anusim o marranos.

Become European comenzó a trabajar en el servicio de asistencia en el ámbito de las ciudadanías para sefarditas portugueses y españoles desde el año 2015.

¿Qué descubrieron durante sus años de experiencia en la materia?

Al trabajar los archivos de la Inquisición y de las comunidades judías desde el Caribe a Venezuela o Colombia, llegamos a tener suficiente información como para poder permitir a aquellas personas que no son parte de la comunidad judía oficial actualmente, acceder a su derecho de retorno por ley, porque no es un tema religioso, sino jurídico. Así que quien quiera la nacionalidad no quiere decir que sea judío según la halajá, es algo que no supone perder su derecho.

¿Estos descendientes de judíos sefardíes convertidos al catolicismo son conscientes de que tienen el derecho a la nacionalidad?

No muchos son conscientes de su derecho, pero casi al final de la vigencia de la ley en España -que termina el próximo octubre-, en ciertos países con gran influencia sefardita como Venezuela y Colombia empezaron a tomar consciencia y a aplicar a la ciudadanía española. En general en Latinoamérica hay gran desconocimiento sobre esta cuestión.

Varios solicitantes de la nacionalidad protestaron por un proceso arduo y costoso.

Por suerte, nosotros aportamos facilidades a nuestros clientes para la tramitación. Lo más complicado es la investigación para demostrar el origen sefardita, sobre todo para alguien que no tiene consciencia de sus orígenes. Pero precisamente ese es el trabajo nuestro desde antes que surgiera la ley, y tenemos la información, sobre todo si se logra identificar personas que proceden de una región concreta, donde existen registros de una fuerte presencia judía.

Si a esto le sumas la ley y tradiciones de la época, se dará cuenta de que por ejemplo, aunque no todos por apellido tienen origen demostrado, lo cierto es que en 1800-1820, antes de las independencias latinoamericanas, existía una ley de pureza de sangre en todo el imperio español. Y las personas acostumbraban a evitar cualquier riesgo de matrimonio con cristianos “nuevos” (judíos conversos). No podían casarse con gente que no perteneciera a la familia –primos y demás-, porque ponían en riesgo la calidad de la estirpe familiar. Esta costumbre duró por lo menos hasta 1870 en la zona de Sudamérica

Háblenos de cifras. Desde que se instauró la ley, ¿cuántas personas han aplicado a la ciudadanía?

Con se estima unas 12.000 personas que aplicaron por ciudadanía, en España algo más, unas 100.000-150.000, y la mayoría aplicó desde Latinoamérica y Turquía, también desde . Hasta 2018 no hubo rechazos, pero en Colombia salieron algunos casos de fraude de documentación.

¿Y qué documentación deben aportar?

Nosotros hacemos el proceso la inversa. Buscamos gente de regiones, y conforme los apellidos podemos demostrar que es sefardita. Entonces, la persona tendría que brindarnos el árbol familiar, indicando por lo menos hasta los bisabuelos. Al conocerlos, y su lugar de nacimiento aproximadamente, ahí podemos informar si puede aplicar o no.

Si puede, se piden antecedentes penales de su país, certificado nacimiento, declaración jurada que manifiesta que el árbol familiar es verdadero, y luego el resto vendría de parte de nuestra organización. Lo pasamos a un comité rabínico, además de la documentación jurídica que aportamos como prueba. El examen de idioma no es obligatorio, pero el examen de cultura sí.

En España, la ley vigente está a punto de caducar.

No tenemos información clara de que se renovará, pero podemos explicar que quienes quieran aplicar están a tiempo hasta el 30 de setiembre a las 11:59 de la noche.

Lo importante es que se pueda abrir la carpeta del interesado aunque no tenga toda la documentación, y luego tiene 3 meses para completar los documentos, más lo que tarde con el certificado de sefardita y el examen de aptitud del Instituto Cervantes.

En caso de crisis humanitaria, la gente puede aplicar a la ciudadanía, a pesar de que la ley caduque. Siempre estará la puerta abierta.

¿Podría aportar una cifra estimada de coste y tiempo de duración del proceso?

El coste promedio para el trámite de la ciudadanía española con nosotros es 1.800€, mientras que en general andan entre 3.000-5000€.

A parte, la única condición que complica la ciudadanía española es que debe viajar a España para firmar ante un notario español. En caso de que la persona no pueda, podría optar por la ciudadanía portuguesa, que no requiere examen de conocimientos constitucionales, ni prueba de idioma, ni personarse físicamente en .

Puede tardar un año y medio, debido a la alta demanda de la española. Y en la portuguesa ronda los dos años.

¿Han recibido comentarios de gente que logró culminar el proceso y obtener el pasaporte?

Si, de mucha gente de Latinoamérica, que sin tener intención de adquirir la nacionalidad española, seguramente lo han buscado poder demostrar su vínculo con la comunidad sefardí de , para así mantener su historia familiar. Y eso es algo muy importante, lo hacen por sentimiento y vinculación con el pueblo judío.