Diario Judío México - El:

Qué feliz soy amor mío!
pronto estaremos casados,
el desayuno en la cama,
Un buen jugo y pan tostado.
Con huevos bien revueltitos
todo listo bien temprano

Saldré yo hacia la oficina
y tú rápido al mercado,
pues en sólo media hora
debes llegar al trabajo.

Y seguro dejarás
todo ya bien arreglado
pues bien sabes que en la noche
me gusta cenar temprano.

Eso sí, nunca te olvides
que yo vuelvo muy cansado
Por la noche, teleseries,
Cinemateca barato.

No iremos nunca de shopping,
ni de restaurantes caros
Ni de gastar los dineros,
ni despilfarrar los cuartos

Tu guisarás para mi,
sólo comida casera.

Yo no soy como la gente
que le gusta comer afuera…

¿No te parece, querida
que serán días gloriosos?

y no olvides que muy pronto,
yo seré tu amante esposo.

ELLA:

¡Que sincero eres mi amor!,
¡Que oportunas tus palabras!

Tú esperas tanto de mí
que me siento intimidada.

No se hacer huevos revueltos
como tu mamá adorada
se me quema el pan tostado,
de cocina no se nada.

A mi me gusta dormir
casi toda la mañana.

Ir de shopping, hacer compras
con la Mastercard dorada,
tomar té o el cafecito
en alguna linda plaza,
comprar todo de diseño
y la ropita muy cara.

Conciertos de Luismi y Juanga,
cenas en La Guacamaya,
viajes a Punta Cana
a pasar la temporada.

Piénsalo bien, aún hay tiempo,
la sinagoga no está pagada.

Yo devuelvo mi vestido,
y tú, tu traje de gala.

Y el domingo en el diario, con letra bien destacada:

“HOMBRE JOVEN Y BUEN MOZO
BUSCA UNA ESCLAVA MUY LERDA
PORQUE SU EX FUTURA ESPOSA,
AYER LO MANDÓ
A VOLAR”

El Pilón:

En una sala de hospital en , están internados en la misma sala 5 judíos y un árabe.

Todos los días, en horas de la mañana temprano, viene un religioso Jabadnik y les pone los tefilim a todos, incluso al árabe. Todos los días y así llega el sábado. Se hacen la 9 de la mañana, se hacen las 10, se hacen las 11 y el Jabadnik no aparece.

Pregunta el árabe. – Hoy no nos toman la presión ?

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