Diario Judío México - Camino… Es temprano, todavía no amanece, la noche todavía es la dueña de los cielos…

Gradualmente en el horizonte se empieza a vislumbrar un débil rayo de sol, pasados unos minutos después el sol se deja ver en el horizonte en toda su plenitud; es ya de día.

El trinar de las aves es un suave ruido, melodioso… agradable es al oído.

En mi caminar están presentes arboles hermosos, frondosos, con asombro y curiosidad me detengo –breve- a ver algunos. Impresionan las raíces de los más añosos, raíces algunas que en su lucha por florecer rompen el asfalto de las banquetas…

Y siento mi pequeñez en todo lo que me rodea…