Muy Estimado, Señor Aznar:

En el mes de Diciembre del 2001 durante su visita a D.F. y aprovechando la misma, me atreví a escribirle enviándole una copia de un artículo que apareció en la revista Foro de la vida judía en en su número de diciembre del mismo año en el que me solidaricé con una declaración emitida por usted en contra del terrorismo internacional y a favor de Israel. Su respuesta a esta carta fue muy amable y su contenido lo conservo con orgullo en mi archivo personal. Esto viene a colación porque tuve en mis manos un artículo que apareció en el periódico London Times con fecha del 17 del mes presente en el que usted afirmó que si cae Israel, caemos todos..

Me faltan palabras y me lleno de emoción al leer que una voz tan llena de luz y enjundia se abre paso con sus líneas para señalar los peligros de un mundo preñado de acechanzas de los enemigos que propugnan el odio y la desaparición del pueblo judío y del estado de Israel. Su artículo me trajo gratas reminiscencias del.Yo acuso. de Emilio Zolá que en su tiempo, como usted lo hace ahora, se lanzó a la Palestra para defender con valentía y claridad la causa del capitán Dreyfus lo que a su vez usted hace con el estado de Israel y el pueblo judío.

Su frase de si cae Israel, caemos todos. debe servir de guía y entendimiento para todas las naciones y pueblos del mundo. Israel gracias a su voz y al apoyo de.Los nuevos amigos de Israel. saldrá fortalecido en su avance como la verdadera democracia en un mundo lleno de peligros por los embates del mundo musulmán. Usted, como yo, sabemos que Israel nunca perecerá. En nuestros tiempos gracias al estado de Israel y a todos aquellos que creemos en la democracia de nuestros pueblos no permitiremos que prolifere el odio y la barbarie que propugna el fanatismo musulmán.

Reciba usted Don José María todo mi aprecio y gusto por su voz que espero sea escuchada por esta humanidad tan hambrienta de fraternidad y amor entre sus semejantes.

Un cordial abrazo,

Julio Algazi

SIN COMENTARIOS

Deja tu Comentario

A excepción de tu nombre y tu correo electrónico tus datos personales no serán visibles y son opcionales, pero nos ayudan a conocer mejor a nuestro público lector

A fin de garantizar un intercambio de opiniones respetuoso e interesante, DiarioJudio.com se reserva el derecho a eliminar todos aquellos comentarios que puedan ser considerados difamatorios, vejatorios, insultantes, injuriantes o contrarios a las leyes a estas condiciones. Los comentarios no reflejan la opinión de DiarioJudio.com, sino la de los internautas, y son ellos los únicos responsables de las opiniones vertidas. No se admitirán comentarios con contenido racista, sexista, homófobo, discriminatorio por identidad de género o que insulten a las personas por su nacionalidad, sexo, religión, edad o cualquier tipo de discapacidad física o mental.
Artículo anteriorEl atrasismo
Artículo siguienteFlotillas para hundir la paz

Nació en La Habana, Cuba en 1922. Desde muy joven incursionó en el mundo de las letras, destacando como escritor judeo-cubano de su tiempo, como lo cita la Enciclopedia Judaica Castellana en el capítulo sobre Cuba.

Su actividad siempre ha sido muy intensa, aún en sus constantes cambios de residencia, principalmente en la diplomacia, vida comunitaria y como articulista. Ya radicado en México, destacó por muchos años como un gran activista de la Comunidad Sefaradí, llegando a ser Presidente de la misma.

Como periodista, historiador, escritor y conferencista se le aprecia en muchos medios culturales y de difusión, incluso en la Comunidad judía de Cancún, lugar en donde ha establecido desde hace dos años su nueva residencia.

Su producción literaria en libros abarca seis de diferente temática y sus colaboraciones en varios medios nacionales y del extranjero son incontables, obteniendo además varios premios de instituciones culturales y medalla de oro en 2006 de Excelencia Nacional Cubana otorgado en San Carlos de Florida, Estados Unidos.

Falleció el 6 de abril de 2011 en el Eishel. En "Foro" destacó su presencia por más de 20 años.