Señora Karen Armstrong

De mi consideración:

 Comienzo aclarando que no la conozco a usted, nunca leí libros de su autoría, y me resulta suficiente haber leído en El Mundo (periódico español) el reportaje a su persona y sus respuestas para tener una idea más que clara de su forma de pensar.

   Agrego a esto que sabiendo por dicho reportaje que usted nació en Inglaterra, uno de los países más judeófobos de la historia, y estudió en Oxford, universidad a la que no cualquiera puede acceder, comenzando simultáneamente su después interrumpida carrera de monja, me queda claro qué educación y qué enseñanzas regían en usted desde la cuna.

   En su primer respuesta une usted la lucha por la igualdad, la justicia y preocuparse por los desfavorecidos, a las religiones monoteístas mayoritarias en el mundo. Me pregunto a qué igualdad se refiere, y hablaré más adelante de ello, a qué justicia (terrenal ¿?, más bien sería la “divina”), y cuál es la demostración de la preocupación por los desfavorecidos.

   Me atrevo a darle mis respuestas, ya que no me satisface la suya. Ninguna religión da igualdad: se diferencia a los sexos dejando siempre el escalón inferior a la mujer, se discrimina a los fieles creyentes de quienes no son tan fieles a los ojos de los predicadores. Se ignora a la Justicia legal de los países mencionando una justicia divina y en muchos casos haciendo justicia por mano propia; claros ejemplos son la absolución otorgada a pecadores antes de morir aunque sean temibles delincuentes, existen tribunales clericales o rabínicos que juzgan y sentencian sin tomar en cuenta la justicia legal, se mata por lapidación u otros medios por simples denuncias o sospechas, sin esperar el dictamen de jueces de verdad.

   En cuanto a la “preocupación por los desfavorecidos” y a que el Corán “insta a no construir una gran fortuna privada”, le pregunto a usted:  la fortuna en oro solamente más inversiones en grandes empresas a nivel mundial del Vaticano, y las fortunas de los jeques, gobernantes, reyes, no importa el título, que son prácticamente los dueños de los países musulmanes, no se contradicen un poco con esa “preocupación”?. Los automóviles Rolls Royce de platino, las mansiones dignas de los cuentos de Las Mil y una Noches, no darían de comer a esos africanos que mueren de hambruna a diario ?  Los cientos de millones de euros que aparecieron en las cuentas de Yasser Arafat al morir éste, los millones de dólares que aparecen en la prensa como propiedad de Mahmud Abbas y sus hijos, no estarían mejor repartidos entre esos “palestinos” que están en la miseria en la “Palestina ocupada” o en Gaza?.

   Con una pequeñísima parte de esas fortunas mencionadas, los emigrantes africanos en vez de pateras que se hunden en el Mediterráneo podrían hacer el trayecto Africa-Europa en camarotes de lujo de cruceros transatlánticos, algo más cómodo y seguro.

        “Y no escuchamos al arzobispo de Canterbury, ni al rabino, ni al prelado católico decir ni una palabra sobre el tema” (pobreza y gente durmiendo en las calles de Londres). Seguramente usted sí escuchó a algún predicador musulmán hablando sobre el tema. Probablemente usted vio en mejor situación a los “refugiados” palestinos en campos de concentración en los que son retenidos en países de sus “hermanos” musulmanes, donde supuestamente son mantenidos por la UNWRA,

    “Todas las escrituras (religiosas) son violentas”. Muy cierto, también es violenta la historia real. Pero ninguna es tan clara en sus definiciones como el Corán, cada vez que incita a asesinar a todo aquel que no sea musulmán y no quiera convertirse al islam.  Eso se llama la paz de los cementerios.

   “El Corán no trata de la yihad sino de construir una sociedad igualitaria. La religión se usa como una herramienta para justificar el . Durante los 400 primeros años de civilización islámica nunca se cogieron esos versos de la yihad, los líderes religiosos los ignoraban, no los consideraban válidos ni importantes”. Puedo traducir esto al español aceptable de dos formas: construir una sociedad igualitaria eliminando a los que no son iguales, sería una; la otra la describe un viejo dicho criollo: la culpa no es del chancho sino de quien le rasca el lomo, o sea que son culpables los líderes musulmanes que antes no hacían caso de esos versículos del Corán y ahora los toman como fundamentales.

    Cuando menciona usted la caída del imperio islámico y predice la caída futura del actual imperio norteamericano, no dice nada de auge y caída del imperio británico, siendo usted de esa nacionalidad?. Son los británicos diferentes?.

   “Proyectamos nuestra culpa en los musulmanes, siempre pensamos que son violentos o que oprimen a la mujer. Y la gente quiere continuar aferrada a esos prejuicios”. No son violentos los musulmanes? No son ellos los causantes de la inmensa mayoría de asesinatos y violaciones que están sucediendo a diario en Europa?  No es por los musulmanes que hasta países considerados “fríos” o indiferentes como los nórdicos, están comenzando a movilizarse para expulsar inmigrantes musulmanes por el grave aumento de delitos de esa naturaleza?. Usted como mujer, también como británica, qué define como “opresión a la mujer”. Acaso considera que no es opresión que donde gobierna el islam y su sharía la mujer no puede salir sola a la calle, le está prohibido manejar, estudiar, vestirse como en países de occidente y también de oriente no musulmanes, dejar ver su cabellera, usar burka en algún caso y tantas cosas más? Si para usted eso no es opresión, qué es?.

   Según usted debemos permitir que las mujeres usen yihab o burka si así lo quieren. Por otra parte menciona lo incómodo y antihigiénico que era usar los hábitos de monja. Me recuerda las enseñanzas psicológicas que como ejemplo nos da un ave u otro animal criado siempre enjaulado, que el día que alguien abre la puerta de su jaula no salen hacia la libertad, por miedo a lo desconocido o porque están cómodos teniendo asegurado casa y comida si se quedan en la jaula.

   Como miembro del Comité de Expertos de la Alianza de Civilizaciones, usted apoyó el informe que declaraba el conflicto en Palestina como la causa del “problema” (¿?). Significa entonces que al lograrse la solución a ese conflicto, veríamos en el mundo lo siguiente:

-Turquía devolvería a Chipre la mitad de su territorio;

-Los kurdos tendrían su país propio e independiente;

-Rusia dejaría Crimea en poder de Ukrania;

-Habría paz y prosperidad en Libia, Yemen, Irak, Siria y otros;

-Cesaría la matanza entre chiíes y suníes;

-Gran Bretaña cedería las islas Malvinas a Argentina;

-China, Corea del Norte, Cuba, Venezuela, pasarían a ser democracias plenas y liberarían a todos los disidentes;

-Se acabaría la hambruna en Yemen y otras zonas de Africa;

-No habría más violaciones y asesinatos en países europeos.

   Recemos juntos entonces para lograr todos estos resultados. Gracias señora por iluminar mi mente y ver la fórmula jamás pensada hasta ahora.

                                                                                   Mauricio Aliskevicius

                                                                                     Rehovot –

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