Si nos remontáramos al pasado, digamos a las tres últimas décadas del siglo pasado para tener un marco de referencia en el tiempo, nos daríamos cuenta fácilmente que la forma, confiabilidad y rapidez con la que se realizaban los exámenes de fondo de patentes de invención en aquel entonces, distan diametralmente de las prácticas y resultados actuales, no porque en antaño no se hubiera tenido el esmero durante la realización de esa tarea, sino porque en aquellos años los medios electrónicos tan apreciados en la actualidad cuando se está a la búsqueda de información especializada, comenzaban justamente a aparecer y a desarrollarse velozmente en los países llamados de primer mundo.

Con el paso del tiempo, la informática ha logrado avances inusitados y se ha expandido prácticamente a todo el orbe. Lo anterior es tan cierto, que sin importar nuestra ubicación geográfica y/o uso horario, es posible utilizar en todo momento la infraestructura tecnológica creada por la informática para accesar a todo tipo de información y estar al día en temas de particular interés.

La propiedad intelectual no es la excepción y, como cualquier otra disciplina, se ha beneficiado de ese gran bus de información disponible para todo mundo, al grado que su utilización se ha convertido, sin exageración alguna, en una herramienta fundamental para el desempeño de las actividades cotidianas de quienes se desenvuelven en este medio.

Ahora bien, si dentro del marco general de la propiedad intelectual abrimos las puertas al apasionante mundo de la propiedad industrial, sin duda que la figura de patente destacaría de manera preponderante entre los aspectos más relevantes en esta materia, pues al tratarse de creaciones novedosas respaldadas generalmente por una ardua investigación en un campo técnico determinado, resulta fácil entender que tales creaciones, en virtud de su naturaleza y complejidad técnica, ameriten necesariamente un examen de fondo por demás minucioso.

En consecuencia, y toda vez que para la realización de estos exámenes existe actualmente la posibilidad de accesar con relativa facilidad a bancos de información clasificados en todas las ciencias y en prácticamente cualquier tema, la búsqueda de antecedentes sobre el estado de la técnica a la que pertenece una invención y la cita de documentos que reflejen dicha técnica se facilita enormemente, lo cual trae consigo irremediablemente una disminución importante en el tiempo utilizado por los examinadores para analizar la patentabilidad de esa invención y para emitir una opinión más expedita sobre los méritos de la misma. Al disponer de referencias documentales que establezcan claramente las tecnologías existentes con anterioridad a una invención, la determinación de la novedad y actividad inventiva del desarrollo tecnológico podría darse, aunque con sus bemoles, por descontada.

Pero no podemos dejar de reconocer que también la investigación y el desarrollo en todos los sectores económicos se han visto favorecidos por los avances tecnológicos alcanzados por la informática, pues inclusive, y sin tratar de crear un debate sobre el tema, podría decirse que dichos sectores han crecido paralelamente y al ritmo facilitador de los sistemas computacionales.

Las personas involucrados en el mundo de la propiedad industrial desde hace varias décadas, particularmente en el tema de patentes, recordarán seguramente y quizá algunos añorarán aquellos tiempos en los que, por lo menos en los países en vías de desarrollo, los exámenes de fondo emitidos por sus oficinas de patentes contenían requisitos que no eran otra cosa más que simples requisitos formales, los cuales no representaban complejidad alguna para ser superados, pero que dejaban muchas veces la incertidumbre sobre si la invención reclamada comprendía los méritos suficientes para ser considerada como patentable. He aquí algunos ejemplos de dichos requisitos: ¿Les suena familiar?

Modificar el título de la solicitud por otro que sea connotativo

Enumerar correctamente las reivindicaciones

Enmendar errores evidentes y/o de traducción

Verificar conversiones e indicar los valores en el sistema métrico decimal

Lo anterior no es crítica ni absolutamente nada que se le parezca, pues todo debe ser evaluado conforme a la época y a los recursos disponibles de cada nación, más aún si se considera que hasta antes de los 90's la mayoría de los países latinoamericanos no contemplaban en sus procedimientos de examen la utilización de los avances tecnológicos en informática para la evaluación de las invenciones de aquel entonces, pues recordemos que en esas fechas estaban excluidas de sus legislaciones la protección de invenciones biotecnológicas y las relacionadas con procesos y productos fármaco-químicos, las cuales por su complejidad exigen un análisis verdaderamente exhaustivo durante su examen.

Pero no solamente el examen de fondo de las patentes de invención ha evolucionado en función de la informática, pues en la actualidad existen otros canales y medios de comunicación que han impulsado favorablemente la realización de dichos exámenes. Los acuerdos de cooperación entre diferentes oficinas de patentes alrededor del mundo se pueden citar como ejemplos representativos de herramientas útiles que han permitido mejorar, tanto la evaluación de las tecnologías sometidas a examen, como los tiempos de procesamiento de las mismas.

Si bien la legislación de cada país es diferente, existen conceptos fundamentales en todo el orbe que son inamovibles para determinar si una invención es susceptible de patentabilidad, de manera que si una solicitud de patente es presentada en varias partes del mundo, ya sea utilizando el sistema tradicional de patentes o a través del PCT, los resultados obtenidos por alguna de las oficinas de patentes pueden ser compartidos y utilizados por otras si así lo consideran pertinente, o bien, tratándose del PCT, aprovechar la búsqueda de antecedentes y opinión sobre patentabilidad, lo cual es por demás ventajoso cuando se lleve a cabo el examen de fondo de manera local.

Asimismo, dentro de los cambios positivos que se pueden mencionar respecto al examen de fondo de los nuevos desarrollos, es la apertura de muchas legislaciones a aceptar el resultado del examen de fondo realizado por otras oficinas de patentes, o en su caso, la patente otorgada para la misma invención en alguna de dichas oficinas.

Adicionalmente a lo anterior, y con el objetivo de hacer los sistemas de patentes más ágiles y eficientes, hay países que recientemente se han integrado a la dinámica intencional y han firmado convenios para adoptar el llamado Procedimiento Acelerado de Patentes/ Patent Prosecution Highway (PPH por sus siglas en inglés), el cual aprovecha el resultado del examen de fondo realizado por alguna de las oficinas de patentes firmantes para permitir que los solicitantes puedan agilizar el procedimiento de otorgamiento de patentes en ambas oficinas, evitando así duplicidad de esfuerzos y reduciendo entre otras cosas las cargas de trabajo. En América Latina, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) se ha integrado a dicho procedimiento y ha firmado recientemente convenios con Estados Unidos de América, Japón y España.

Por otra parte, y aunque en el mismo orden de ideas, es importante resaltar que la propia dinámica del mundo ha hecho que la propiedad industrial se mueva a un ritmo vertiginoso, de tal suerte que la invenciones de antaño, aunque muchas de ellas importantes y hasta cierto punto revolucionarias, no podrían compararse, ni por asomo, a tantas y tantas invenciones modernas, muchas de ellas relacionadas con temas tan especializados como la biotecnología, ingeniería genética, telecomunicaciones etc., sin dejar de lado las relacionadas con las ciencias químicas que, aunque conocidas, han tenido avances por demás interesantes en el área de la salud. ¿Qué más se podría decir si hacemos referencia a temas aún más sofisticados como lo es hoy en día la nanotecnología?

Pero lo anterior no es lo que preocupa en realidad a los directamente involucrados en el tema, pues lo anteriormente expuesto obedece simplemente la tendencia natural del mundo moderno, situación que debe estar contemplada desde hace mucho tiempo y de manera permanente dentro del presupuesto de todo agente de patentes.

La verdadera problemática reside en que la investigación científica se ha desarrollado vertiginosamente y ha alcanzado un avance de tal envergadura, que el marco jurídico de la mayoría de las legislaciones actuales se ha visto rebasado, pues difícilmente alguna de ellas contempla la protección de materia proveniente o derivada de temas perfectamente conocidos. Las invenciones relacionadas con regímenes de dosificación y algunos usos novedosos, así como las invenciones implementadas por computadora y las relacionadas con métodos de negocios y software, son solo algunos ejemplos que pueden citarse como referencia para avalar lo expuesto en líneas anteriores.

Finalmente, y aunque no por ello de menor importancia, es imperativo señalar que no necesariamente la palabra evolución es sinónima de progreso, y en este caso en particular, la opinión del autor va en ese sentido, pues considera que existen oficinas de patentes que evalúan las invenciones con criterios carentes de todo sustento, emitiendo en consecuencia oficios repentinos con contenidos verdaderamente extraños, en los cuales se argumenta simplemente que lo que se solicita obedece a un nuevo criterio.

Conclusión

Es evidente que lo expresado lo largo de este documento, encontrará opiniones de todo tipo, ya sea a favor o en contra, positivas y negativas. Si eso se logra, se habrá cumplido a cabalidad con el cometido propuesto.

Heriberto López

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