Diario Judío México - Cómo lo mencionamos en nuestro último artículo, Daniel Goleman (“La inteligencia Emocional”, 1995) afirma que las personas con una alta Inteligencia Emocional, obtendrán con mayor probabilidad un mayor éxito en la vida que individuos con un alto CI (Coeficiente de Inteligencia). ¿En qué podemos notar esta confirmación?

Este punto se hace evidente en distintos ámbitos de la vida:

EMPRESAS. Es claro observar que en el ámbito de las pequeñas y grandes empresas, cada vez más se requiere de personas con mayor habilidad para manejar sus emociones y sus relaciones sociales, habilidades que les posibilitarán interactuar con sus colegas y clientes en una forma más efectiva, realizar mejores negociaciones y obtener una mayor productividad, así como un mejor ambiente de trabajo.

En la actualidad, se buscan agentes con habilidades de empatía, de flexibilidad, de pensamiento divergente y de comunicación asertiva; son deseables colaboradores con aptitud para resolver efectivamente todo tipo de problemas, quienes cuenten con un pensamiento reflexivo, con motivación para aprender constantemente y con un manejo adecuado del enojo.

EDUCACIÓN. Alumnos con una inteligencia intrapersonal e interpersonal bien desarrolladas, son estudiantes con mayores probabilidades de éxito académico, de logro personal y social y que por lo tanto que alcanzan mayor armonía y bienestar en todas las áreas de sus vidas.

. En el ámbito de la también se reconoce cada día más la importancia e influencia de las emociones en el estado de de las personas, en su resistencia a la enfermedad y en la forma de recuperación en ciertos padecimientos. De acuerdo con Goleman, una EMOCIÓN es un sentimiento que provoca diferentes pensamientos, diferentes interpretaciones de dichos pensamientos, así como las reacciones biológicas que estos pensamientos producen en el cuerpo (1995).

Debido a estos razonamientos podemos notar que hay una gran necesidad de trabajar las emociones y las habilidades sociales, en los hogares y en los centros educativos; desafortunadamente muchos educadores aún se cuestionan la importancia y la responsabilidad de trabajar las emociones en la escuela y solo se ofrece al chico o joven una educación en base de información y procesos de pensamiento.

Por lo anterior es básico reconocer la importancia de proporcionar a todos los niños la oportunidad de identificar, desarrollar y manejar sus emociones y proporcionarles las habilidades básicas de interacción social en el desarrollo de su formación integral; a todos y no sólo al pequeño con dificultades que asiste al psicólogo o al terapeuta emocional.

Un niño competente socialmente posee y desarrolla constantemente una serie de habilidades que le permitirán y facilitarán un desarrollo emocional y social adecuado

para el alcance de su bienestar en todos los aspectos de su vida. “Somos nosotros, los padres y maestros, los encargados de proporcionar a nuestros hijos y alumnos de todos los elementos necesarios en el alcance de este fin”.

En los próximos artículos analizaremos una a una las habilidades a desarrollar en nuestros hijos con el fin de Alcanzar una Inteligencia Emocional adecuada.

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Sofía Smeke M. es mexicana y es Licenciada en Pedagogía con una maestría en Terapia Racional Emotiva y Conductual (TREC) y Meta-Coach. Ha cursado diplomados sobre Inteligencia Emocional, Terapia de Juego y Descodificación de las enfermedades.

Autora de varios títulos sobre el desarrollo de la Inteligencia Emocional en niños y jóvenes. Imparte psicoterapia emocional a niños, jovenes y adultos y su especialización más reciente es sobre la importancia y el desarrollo del Emprendedurismo y la Educación Financiera en niños y jóvenes.