Diario Judío México - El sentido de competencia, es parte de nuestra génesis. Buscamos sobresalir. Así ha sido la evolución humana.

De hecho la competencia sana nos ayuda en nuestra autoestima y nos fortalece en momentos difíciles, volviéndonos líderes para que podamos sacar los mejores recursos para salir adelante.

La competencia  debe ser regulada de forma en que por medio de nuestra conciencia sepamos que hagamos lo que es correcto y justo para nosotros y los demás.

…Hasta que comienza la voracidad de competir sin sentido.  Cuando de forma personal buscamos aplastar, molestar, disminuir al otro. Ya no entramos en una competencia sana. Buscamos por sobre todas las cosas, pasar por encima de los demás.

Entonces nos prestamos de forma consiente (porque bien que lo sabe nuestra conciencia) a un juego donde probablemente ganemos, pero no si eso conlleva a un conflicto ó desigualdad entre nuestros semejantes.

Es la competencia insana, la que nos mueve;  sólo el afán de tener más que los demás, por el simple hecho de tener más y más…por eso es voracidad.

Escucho con frecuencia decir:

“Yo sólo tengo amigos millonarios”, y la respuesta es “que bien”, ¿cómo que espera que uno le diga?. Y la sorpresa del interlocutor es: “en serio mis amigos sólo son: y enlista una serie de nombres de gente renombrada de la comunidad. Uno vuelve a contestar: “ah qué bien!, son personas que han trabajado mucho.”.

Y de nuevo: “si pero todos son millonarios”.

Ósea ¿cuál es el sentido de recalcarlo?, bien por esa persona, que por cierto se siente (aunque no sea así, tan millonario como los amigos que mencionó y camina y presume como el mejor).

¿Para qué?, siempre hay que preguntarnos en la vida ¿para qué hago esto ó aquello?

Cuando hablo con muchos papás, entiendo porque los hijos son así. Es la forma de la educación en la que vivimos que nos hace desear tanto ser mejor que los otros, que buscamos el insulto, la excesiva forma de presumir lo que en muchas ocasiones no se tiene. Si uno escucha entre los niños: “¿qué versión de Iphone tienes?, la verdad tu celular se ve viejito, no es la última versión, ¿verdad?” y el niño sólo tiene 10 años. No son palabras del niño, es la educación que en casa, los padres que viven una constante competencia tienen.

Otros presumen nombre, abolengo, y resulta que no es así. Hasta cuando se les escucha hablar, hasta pena da.

Tener  dinero no es sinónimo de éxito, este está compuesto de muchas cosas más.

Pero sí les falta algo que vale la pena presumir: educación, y no sólo la que se imparte en las aulas de clase, sino la educación y la clase que te hace mejor persona.

Ósea todo el tiempo es una constante competencia sinsentido. Sinsentido porque no tiene nada que ver con sacar nuestras capacidades y sobresalir en nuestro propio desarrollo, es el simple hecho de presumir, incomodar y causar conflicto.

Esto es increíblemente más frecuente entre los familiares y los grupos de “amigos”.

La sociedad nos ha presionado a buscar más cosas y está bien dentro de los parámetros de crecer, desarrollarnos en nuestra persona, casa, carrera, crecer y dejar algo para nuestros hijos y la sociedad.

Pero cuando no es así, es la competencia sinsentido.

Revaluemos nuestros objetivos como personas antes que nada, valoremos a nuestra familia, en vez de ver que hermano, familiar, etc. Es mejor que el otro.

Revaluemos también lo que hacemos el día a día. Y si la competencia que existe en nuestras vidas es para seguir dejando algo bueno a la sociedad, comunidad y humanidad, si va por ese camino: ¡Adelante!, pero si no es así, lástima de tiempo perdido. Sólo se convierte en envidia, presunción y nada de eso deja nada útil a nuestra persona ni a nuestra comunidad.

Porqué hablar de ética y competencia es como hablarle a alguien en chino. Pero si veamos la competencia como un valor agregado a nuestro sistema de valores, entonces si vale la pena entrar a competir.

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1 COMENTARIO

  1. gran articulo.mi padre siempre me decia (y el fuè un hombre”exitoso” y adinerado) decia,hija
    tu  lo que debes admirar de las personas es su educaciòn y cultura,nunca te dejes deslumbrar por el 
    dinero, cuando mueras te recordaràn por otras cualidades,no por ser rico(a)
    felicidades Mary me encantan tus artìculos,tienen un gran contenido,no me los pierdo…
    Saludos
     
     
     
     

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